​Desaguisado Escandaloso

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Luis Riveros

Se trata de algo más que una secuela de errores. El caso “Huracán” refleja una profunda crisis institucional, que amerita cambios de fondo. La ciudadanía se entera sorprendida sobre esta nueva acusación contra Carabineros de Chile, la cual consistiría en la virtual “fabricación” de evidencia contra los mapuches que se encuentran sometidos a diversas causas judiciales. Esto se haría a través de operaciones montadas para la Fiscalía, la cual a su vez habría hecho llegar información a los propios afectados.


Y es la Fiscalía la que denuncia a Carabineros y le da instrucciones a la PDI para que allane sus dependencias operativas en Temuco. Las razones de todo esto se mantienen en una nebulosa, pero parece ser que estaba enterado el propio Subsecretario del Interior, quien según algunas versiones, habría autorizado estos procederes. Pero, el jefe superior, el Ministro del Interior, ni siquiera apareció al explotar este problema, cuando es él quien debe ser el responsable número uno en todo este desorden sobre el cual el país necesita una clara explicación, y mientras el general Director de Carabineros iniciaba sus vacaciones como si nada estuviera ocurriendo.


Es cosa usual que los servicios de inteligencia realicen operaciones encubiertas y acciones de suplantación e introducción de evidencia para lograr un fin positivo mayor, como es el de lograr la condena de los culpables. Pero esto se debe hacer con talento, buena organización, adecuada dirección y eficacia, cosas todas que han estado ausentes en esta verdadera comedia de equivocaciones. Los puntos a aclarar se refieren al rol de la Fiscalía en la revelación de información privilegiada. Al desempeño de Carabineros de Chile, si es que solamente fue el objeto de una instrucción venida de instancia superior. El rol del Subsecretario y del propio Ministro del Interior, como superiores jerárquicos en las acciones de investigación. Lo único que sabemos, es que la situación en la Araucanía sigue produciendo violencia, destrozos y hasta asesinatos. ¡El país requiere una clara y contundente explicación!


Luis A. Riveros

Universidad de Chile