En Chile los tiburones están protegidos por ley

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ANTONIO Horvath Antonio Horvath Kiss

Senador por Aysén


En marzo de 2011 presentamos en el Senado un proyecto para detener el aleteo o finning, y el posterior desecho del cuerpo del tiburón en el mar, práctica realizada en algunas embarcaciones, consistente en el desmembramiento de esos escualos capturados, ya sea de manera accidental en medio de la faena extractiva de otras especies, o como maniobra intencional en el marco de una actividad que no solo es considerada ilegal, sino de claro maltrato animal.


En ese entonces recopilamos antecedentes y redactamos una iniciativa que logramos despachar en apenas cuatro meses. La Ley 20.525 es la norma que prohíbe y sanciona el aleteo o finning. En aquella época la evidencia aseguraba que durante las últimas décadas se venía experimentando un aumento en la utilización de tiburones como recursos comercialmente explotados, permitiendo un rápido crecimiento de sus pesquerías alrededor del mundo, tanto en tamaño como en valor. El aumento de las pesquerías de tiburones se debe principalmente al mercado de sus aletas que son exportadas a países asiáticos, en especial, China.


En su declaración de la reunión del Comité de Pesca de la FAO, la UICN, Grupo Especialista en Tiburones (SSG) declaraba que el aleteo de tiburones amenaza muchas poblaciones de la especie, la estabilidad de los ecosistemas marinos, la pesca tradicional sostenible, la seguridad alimentaria y la pesca recreativa socio-económicamente importante. SSG sostenía que el comercio y los desembarques indicaban que la actividad de aleteo se ha generalizado, y en gran parte se desarrolla sin control ni monitoreo. Se sabe que la captura de tiburones en Chile es efectuada a lo largo de toda la costa, ya sea como especies objetivo, o como fauna acompañante de otras pesquerías orientadas a peces óseos o crustáceos.


Dentro de sus objetivos, el Plan de Acción Nacional para la Conservación de Tiburones –aprobado en 2006– contempla procurar la utilización integral de los tiburones capturados y retenidos. Para el cumplimiento de dicho fin, establece como meta que se elimine el “finning” o aleteo, propiciando el desembarque de troncos en conjunto con las aletas.


“Prohíbese, dice la ley 20.525, la mutilación de las aletas de cualquier especie de tiburón, acción denominada aleteo o finning, a bordo de naves o embarcaciones de pesca o su transbordo". Del mismo modo, asegura que será obligatorio realizar el desembarque de las especies antes señaladas con sus aletas, total o parcialmente adheridas a su cuerpo en forma natural.


Respecto a las sanciones, la ley precisa que el procesamiento, transporte, elaboración, comercialización y almacenamiento de aletas obtenidas en contravención a la prohibición establecida serán sancionados con multa de 30 a 300 UTM, además de la clausura del establecimiento o local en el que se hubiere cometido la infracción, hasta por un plazo de 30 días.


El hallazgo de aletas de tiburón en el techo de la embajada vietnamita en Santiago también contraviene la ley que aplica la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). En 2010 esta ley estableció desincentivos reales y efectivos para detener el tráfico de especies. Con Chile, ya son 181 los estados partes que protegen a más de 35 mil especies de plantas y animales.