ICR eleva Clasificación de Riesgo de SMU a BBB-

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SMU

ICR mejoró la clasificación de riesgo de SMU desde BB+ a BBB-, al tiempo que la tendencia asignada a la clasificación se mantiene Positiva.


El cambio de clasificación se relaciona con la reciente materialización de un nuevo aumento de capital por cerca de $74.000 millones (finalizado el 22 de enero de 2018), que permitiría a la compañía continuar con su proceso de desapalancamiento dado el uso de fondos destinado principalmente a prepagar deuda financiera (bono internacional).


En opinión de esta clasificadora, esta inyección de capital (sumada al flujo recaudado en noviembre de 2017 por cerca de $95.000 millones) se materializa en una etapa de SMU en que la compañía muestra evidencia de un fortalecimiento operacional, lo que significa que los fondos recaudados tendrán un real impacto en los indicadores de la empresa al materializar el pago de deuda financiera.


Para este año, la compañía deberá hacer frente a obligaciones por cerca de $75.000 millones (capital e interés de deuda financiera, sin considerar prepagos del bono internacional y los efectos relacionados en gastos financieros), lo que sería cubierto con suficiente holgura, dado el flujo neto que está generando esta empresa .


El calendario de amortización muestra que, a la fecha, se encuentra altamente concentrado al 2020, que corresponde al período de vencimiento del bono internacional. Sin embargo, el flujo recaudado en los dos últimos aumentos de capital, permitiría cubrir gran parte de esta obligación, estableciendo con ello, un calendario de pagos calzado con los flujos que genera la empresa, eliminando el riesgo de refinanciamiento y generando un importante ahorro en gastos financieros en el futuro.


En comunicado de cambio de tendencia de noviembre de 2017, se indicó que la clasificación de riesgo de SMU podría modificarse al alza conforme los indicadores de deuda se aproximaran a los niveles que ICR consideraba satisfactorios para alcanzar el grado de inversión. Se hace hincapié que estos indicadores podían alcanzarse mediante recaudación de flujo vía aumento de capital, venta de activos prescindibles, mejora operacional u otro, todos a evaluarse al momento de materializarse. Con este aumento de capital (sumado al de noviembre), ICR considera que los indicadores de la compañía efectivamente satisfacen el grado de inversión.


Así, las estimaciones de esta clasificadora indican que ambos aumentos de capital permitirían que la compañía disminuya 16,7% el stock de deuda ajustada que mantenía a septiembre de 2017 (25,1% si se concreta la enajenación de Construmart, lo que será evaluado al momento de su materialización).


En términos de indicadores (y dadas las estimaciones de ICR), a septiembre de 2017 la empresa cerró el período con un endeudamiento total de 2,73 veces (4,16 veces a diciembre de 2016), el que cerraría en valores cercanos de 1,80 veces con el flujo extraordinario recibido de los aumentos de capital de noviembre 2017 y enero 2018. Bajo el mismo escenario, el endeudamiento total ajustado por gasto en arriendo disminuiría desde 3,62 veces (septiembre de 2017) hasta 2,46 veces, la cobertura de gastos financieros netos ajustados mejoraría desde 1,55 hasta 2,09 veces y la deuda financiera neta ajustada sobre EBITDAR disminuiría desde 6,02 veces hasta 5,22 veces.


El acuerdo vinculante para la enajenación de Construmart justifica la tendencia positiva y podría impactar positivamente en un nuevo cambio de clasificación de SMU, en la medida que la operación se cierre en las condiciones anunciadas por la empresa, sus fondos se destinen en su totalidad a pago/prepago de deuda y operacionalmente SMU continúe con su evolución positiva y con un plan de crecimiento conservador.


En caso contrario, esto es, que la empresa no genere el flujo esperado, incorpore deuda adicional relevante o materialice un plan de inversiones agresivo, podría generarse una baja en la clasificación o volver a una tendencia estable.