Ponerse detrás del Presidente

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Estrategia 41267 1

Alfredo Barriga

Ex Secretario Ejecutivo de Desarrollo Digital

Autor “Futuro Presente: cómo la nueva revolución digital afectará mi vida”


Leyendo las declaraciones y artículos que tratan de explicar los resultados de la elección del pasado 17, me llama la atención la majadería con la cual parte de la centroizquierda insiste en decir que su propuesta ideológica sigue siendo lo que los chilenos realmente quieren, y que la derrota fue producto de que, o bien no supieron defenderlas con claridad, o bien la centroderecha tomó parte de esas banderas y con ello atrajo el voto que le faltaba para ganar.


Tanto la izquierda como la centroderecha siguen a mi juicio sin entender que el tema de fondo para los chilenos no es ideológico. Queremos progresar, y eso no se refiere a lo valórico, sino a lo social y económico.


Queremos mejor educación para nuestros hijos, y que sea menos onerosa. Nos importa un bledo si quien nos entrega eso lucra. Queremos pensiones dignas. Nos da igual si viene a través de AFP. Queremos tener la tranquilidad que si tenemos problemas de salud, no estamos frente a la ruina. Nos da igual si eso se consigue con ISAPRES. Queremos tener la posibilidad de desarrollarnos profesionalmente, por nuestra cuenta. No queremos estar atados a lo que decidan los sindicatos. Queremos trabajo para nuestros hijos que no lo encuentran, y eso no va a venir de la mano de la sindicalización. Queremos más libertad, y menos mesianismo de quienes creen que saben mejor que nosotros lo que es mejor para nuestras vidas.


Pero por encima de todo esto, queremos aprovechar las oportunidades que vemos están surgiendo por todas partes, pero que llevan aparejadas grandes desafíos. No son de derecha ni de izquierda: son. Las vemos de continuo en las redes sociales y en Internet. Pero nuestros políticos viven a espaldas de esas oportunidades, demasiado concentrados en sus peleas de corto plazo.


La primera presentación que hice al presidente Piñera en la campaña de 2009, dentro de los grupos Tantauco, comenzaba con esta pregunta: “¿Cuál sería el PIB de Chile si todos trabajaran en lo que tienen más talento y más les gusta? ¿Cómo sería el clima social en esa circunstancia?” Él tomó esa idea con mucho entusiasmo y le dio profundidad y sentido político. La ha expuesto una y mil veces, pero ni desde la derecha ni desde la izquierda han entendido la importancia de esa convocatoria.


En su mensaje de esta navidad a todos los chilenos, volvió sobre el mismo tema: hacer un Chile donde todos puedan desarrollar los talentos que Dios les ha dado. Una y otra vez, de forma directa nos ha convocado a abrazar las oportunidades que trae la sociedad del conocimiento y la información, para ser un país más próspero y justo. Lo que corresponde en este momento es dejar de lado las ideologías y discusiones del siglo 20 y ponernos detrás de él para insertarnos plenamente en el siglo 21. La majadería de muchos políticos de centroizquierda en restarse a este esfuerzo, porque no se vaya a interpretar como que “se han pasado a la derecha” es mezquina y antipatriota. Chile pide más. Chile necesita más.