Lanzan “Observatorio del Adulto Mayor” para detectar las problemáticas que afectan a ese segmento y emprender acciones correctivas

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Estrategia 41473 2

La población chilena está pasando por un proceso de envejecimiento que requiere estudiarse para contribuir al bienestar futuro. Con eso en mente –y continuando con el esfuerzo detrás del libro “Cómo vivir bien 100 años”– Clapes UC y Caja Los Andes firmaron un convenio para lanzar el “Observatorio del Adulto Mayor”.


En este contexto se dio a conocer el estudio “Tu nuevo ciclo: Adulto Mayor”, que toma a personas que actualmente tienen entre 53 y 57 años y proyecta los cambios que enfrentarán en 10 años en el aspecto económico, social y de salud.


Entre sus observaciones, el estudio indica que en ese periodo de 10 años los ingresos se reducen para ambos géneros, pero quienes se ven más afectadas son las mujeres contando con un 13% menos de dinero. Además, señala que las personas asalariadas caen en un 24% en promedio.


En cuanto a la salud, la tasa de dependencia variará entre el 11,3% para los hombres y un 0,2% en el caso de las mujeres. Respecto al deterioro cognitivo, se verán más afectados los hombres que las mujeres (17% vs 4%), mientras que lo opuesto se ve en el caso de la depresión donde 25% de las mujeres la sufre contra el 2% de los hombres.


En el plano social, la proyección señala que las redes de asistencia en caso de necesitar ayuda varían según sexo. Un 56% de los hombres contaría con apoyo, mientras que en el caso de las mujeres la cifra solo llega a un 27%. 


Para el director de Clapes UC, Felipe Larraín, es importante “prepararse para la vida después de la jubilación, para tener condiciones de salud adecuadas, con buenas y amistosas relaciones con nuestras familias y amigos, así como con los ingresos necesarios para no sufrir apreturas económicas. En este estudio queremos entregar algunos consejos y recomendaciones que pueden hacer que disfrutemos más plenamente esta nueva etapa de nuestras vidas”.


“La forma como vivimos hoy determinará cómo llegaremos a nuestra jubilación. Entonces, a los 50 años es muy conveniente hacer ejercicio y dejar la vida sedentaria. Además, hay que generar redes de amigos que son un gran pilar en la siguiente etapa de vida”, dijo Rodrigo Cerda, director alterno de Clapes UC, al presentar el estudio. 


“Es necesario seguir trabajando en este tipo de iniciativas, enfocando nuestros esfuerzos en generar un cambio cultural que nos permita ocuparnos y prepararnos para el futuro de una sociedad que envejece. Debemos enfrentar este desafío conscientes del valor de una vejez activa y positiva; con adultos mayores que la enfrentan con dignidad y siendo valorados por la sociedad”, cerró Nelson Rojas, gerente general de Caja Los Andes.




Ingresos



El estudio arrojó que en el periodo de diez años, se observa que los ingresos se reducen en ambos géneros, viéndose más afectadas las mujeres (en promedio un 13% menos). Junto a esto, existe una caída (24% promedio) de las personas ocupadas asalariadas y un aumento (promedio de 26%) en la cantidad de “familiares no remunerados o inactivos”.



La brecha de ingresos, anteriormente mencionada, se puede explicar debido a que las mujeres ven deteriorado su ahorro previsional durante su vida activa, dado que son quienes cotizan por menos tiempo, aportan por menores cantidades y presentan mayores lagunas previsionales, puntos que sumados a su mayor longevidad, reducen el

monto de la pensión al momento de jubilar.


De lo anterior se desprende que es necesario generar incentivos para postergar voluntariamente la edad de jubilación legal (60 años para mujeres y 65 años para hombres) para generar aumentos significativos en los ingresos de las personas en la etapa pasiva de su vida.


Estos hallazgos en torno al pilar de Economía, resaltan la relevancia de las políticas públicas para la vejez, particularmente en la provisión de seguridad de 

ingresos en la vejez. Esto debiera darse junto a la creación de condiciones para que las personas que voluntariamente quieran prolongar su vida laboral más allá de la edad legal de pensión, puedan hacerlo.



Red de Apoyo



La principal red de apoyo a medida que aumentan los años es la familia, según lo indica el análisis realizado.


En 10 años, si bien la mayoría de las personas tienden a mantener su estado civil de casados o conviviendo, son las mujeres quienes enviudan más o se separan, mientras que los hombres se casan o conviven. Esto, debido a que existe una caída en el grupo de personas conviviendo, separadas y solteras, mientras que aumentan las personas casadas y viudas.


Estos datos indican que en el caso de las mujeres aumenta más rápido la probabilidad de enviudar y quedarse sola, en su núcleo familiar. Por lo mismo, la ampliación de redes sociales pasa a ser un foco relevante de atención.


Además, existe un aumento en la participación en organizaciones sociales, como en la calidad de las relaciones con la sociedad. 


El primer punto, hace referencia a que los hombres aumentan su participación en juntas de vecinos, mientras que las mujeres dedican mayor cantidad de su tiempo en

agrupaciones de mayores y organizaciones religiosas. Cambios explicados por la falta de contacto social en un entorno laboral y disminución de redes sociales a medida que familiares y conocidos envejecen o mueren. 


El segundo concepto, considera la existencia de alguien en el hogar que pueda asistir a la persona en caso de presentar algún problema, tema que mejora más para hombres que para mujeres (56% versus 27% promedio de aumento). Tanto este hallazgo, como el de participación en organizaciones sociales, se condicen con lo que reporta la Encuesta de Calidad de Vida en la Vejez (2013).


Caracterizar los grupos de personas estudiados en términos de su participación en la sociedad y la calidad de sus redes sociales, es de suma relevancia porque reafirma la importancia de las relaciones intergeneracionales durante la vida adulta y en la vejez, al constituir un recurso de gran importancia para el bienestar de las personas mayores.



Salud


En el plano de la salud se encontraron 10 puntos:


1.-Mayor disminución de la prevalencia de sobrepeso (promedio) en hombres (13%) que en mujeres (5%). 


2.-Disminución de la cantidad de hombres que fuman ocasional o frecuentemente (21%) y aumento en un 5% en las mujeres. 


3.-En términos de actividad física, el sedentarismo en el tiempo libre tiende a disminuir en los hombres (desde 89% a 84%) y aumentar en las mujeres (desde 90% a 93%); mientras que el sedentarismo multidimensional aumenta en todos los grupos (en hombres desde 23% a 36% y en mujeres desde 18% a 46%).


4.-A mayor prevalencia de hipertensión, sobrepeso, obesidad, colesterol (total) y sedentarismo en la edad de 53 a 57 años, aumenta la posibilidad de un diagnóstico de diabetes a los 63-67 años, tema que afecta mayormente a mujeres que a hombres (95% versus 75%).


5.- Mientras más altos son el tabaquismo, sobrepeso, sedentarismo y consumo de alcohol a los 53-57 años, mayor es la prevalencia de hipertensión arterial (medida como “tratamiento de hipertensión”) diez años después.


6.-La prevalencia de riesgo cardiovascular alto es menor en grupos de personas con mejores condiciones de salud a sus 53-57 años en términos de tabaquismo, sobrepeso, sedentarismo y colesterol (total) elevado.


7.-Los hombres presentan un mayor deterioro cognitivo a sus 63-67 años que las mujeres (17% versus 4%). En este caso, son precisamente los grupos de menores ingresos (y menores niveles educacionales) que obtienen mayores tasas de deterioro funcional. 


8.-Los hombres presentan mayores tasas de dependencia a sus 63-67 años que los grupos de mujeres (11,3% versus 0,2%).


9.-Existe una mayor tasa de depresión en mujeres que en hombres (25%, versus 2%), siendo importante en las personas con menores niveles de ingresos.



10.-A medida que a los 53-57 años exista mayores síntomas depresivos, tasas de sedentarismo, prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles (como hipertensión y diabetes); más alta es la posibilidad de tener depresión a los 63-67 años. 



¿Qué hacer?



Cómo se envejece, depende de cómo se vive. En base a lo encontrado en este reporte, es posible mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores, pero las acciones correctivas deben ser tomadas lo antes posible.


Los hallazgos delinean ciertos consejos para envejecer de mejor manera que varían de acuerdo a sexo y a situación de ingresos:


Aumentar los meses de cotización para obtener una mejor pensión; evaluar la posibilidad de retrasar el momento de pensionarse para aumentar la pensión final; ser cuidadosos con observaciones conductuales del tipo tabaquismo y alcohol; ser cuidadosos con la nutrición, especialmente con calorías en total, ingesta de grasas y azúcares; prestar atención a factores de riesgo afectivoemocionales para prevenir la depresión, y factores psicosociales, donde se destaca la relevancia de

las redes y entorno familiar de las personas.



Recomendaciones particulares a cada grupo  



A todos los grupos, dado sus respectivos perfiles, se les recomienda participar de cursos o capacitaciones que faciliten la reinserción o permanencia laboral, junto con mayor participación en alguna organización social para aumentar sus redes de contacto y apoyo.


A continuación se presentan 6 grupos, caracterizados de acuerdo a su género, ingreso, educación y tasa de desocupación laboral, junto con recomendaciones relacionadas a los riesgos en salud que pueden presentar a futuro:


1.- Hombres - Ingreso mensual per cápita menor o igual a $574.032 - Bajo nivel educacional - Alta desocupación - Brusca caída de ingresos: 


Se les recomienda la incorporación a talleres cognitivos y actividades, principalmente físicas, que faciliten la posibilidad de ser independientes, mantener un 

peso saludable y reducir el riesgo de DM4 tipo 2.


2.- Hombres - Ingreso mensual per cápita mayor a $574.032 y menor a $1.083.152 - Mediano nivel educacional - Alta tasa de desocupación:


Se les recomienda que, dada su probabilidad de riesgo cardiovascular alta, se preocupen por mantener una alimentación sana y balanceada (para evitar el sobrepeso), además de aumentar su actividad física y disminuir la exposición al tabaco.


3.- Hombres - Ingreso mensual per cápita mayor o igual a $1.083.152 - Mayor nivel educacional - Alta tasa de desocupación

:


Se les recomienda, dada su alta probabilidad (83%) de riesgo cardiovascular alto, prevalencia de DM tipo 2 y posibilidades de trastorno del sueño, se preocupen 

por mantener una alimentación sana y balanceada (para evitar el sobrepeso), además de aumentar su actividad física, disminuir la exposición al tabaco y chequear antecedentes familiares de salud.


4.- Mujeres - Ingreso mensual per cápita menor o igual a $574.032 - Bajo nivel educacional - Alta desocupación:


Se les recomienda, dado se prevalencia de DM tipo 2, depresión, deterioro cognitivo y trastornos del sueño, mantener un mayor bienestar psicosocial, con un estilo de vida saludable en relación a actividad física y alimentación, chequear antecedentes familiares de salud, participar en cursos de capacitación , procurar resguardo de su salud mental fortaleciendo sus redes sociales y de participación.


5.- Mujeres - Ingreso mensual per cápita mayor a $574.032 y menor a $1.083.152 - Bajo nivel educacional - Alta tasa de desocupación - Brusca caída de ingresos:


Se les recomienda que, dado su prevalencia de DM tipo 2, depresión, mantener un mayor bienestar psicosocial con un estilo de vida saludable en relación a actividad física y alimentación, y chequear antecedentes familiares de salud. 


6.- Mujeres - Ingreso mensual per cápita mayor o igual a $1.083.152 - Mayor nivel educacional - Alta tasa de desocupación - Brusca caída de ingresos: 


Se les recomienda que, dado su prevalencia de DM tipo e hipertensión arterial, aumentar la actividad física, chequear antecedentes familiares de salud, tener una alimentación balanceada (evitar sobrepeso), disminuir la exposición al tabaco, aumentar el nivel de actividad física, y contener o disminuir el consumo de alcohol y sal.