¿Qué es lo que realmente se discute en la reforma tributaria?

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Rodrigo Barcia (columnista)

¿Qué es lo que realmente se discute en la reforma tributaria? O la gran responsabilidad, respecto del futuro del país, de los sectores de centro derecha e izquierda.

Naturalmente que lo relevante de la reforma tributaria es el eventual futuro crecimiento de la economía o su estancamiento. A ello se suma la determinación de quién pagará los platos rotos de la falta de acuerdo entre gobierno y oposición. Pero nada de esto es realmente relevante, si se analiza este fenómeno desde la hegemonía que la extrema izquierda está demostrando en la oposición. Ello sin considerar que dicha hegemonía potenciará a la extrema derecha.

Está claro que la oposición ha sido extremadamente obstruccionista respecto del gobierno. Lo sorprendente es que la oposición obstruccionista, que está representada básicamente por el Frente Amplio y el Partido Comunista, ha capturado al Partido Socialista y eventualmente a mucho de los congresistas de la ex Concertación. Lamentablemente muchos de sus congresistas comparten sus puntos de vista, dándole un portazo a la tradición que iniciaran los presidentes Aylwin, Frei Ruiz-Tagle, Lagos y el primer gobierno de Bachelet. Naturalmente que el darle un portazo a la reforma tributaria será un duro golpe para el país. No está claro si lo será para el gobierno, desde al seguir la ex Nueva Mayoría sigue con sus políticas anti-mercado seguirá pagando, como lo viene haciendo, los costos electorales de sus malas decisiones. Esto será algo a considerar en las próximas elecciones (a pesar de los esfuerzos de alguna prensa de izquierda por tapar el sol con un dedo). Pero, lo realmente grave es la responsabilidad de los sectores de centro, que estarían demostrando una total imposibilidad para ponerse de acuerdo. Este es el tema central de la política chilena. El rechazo a la reforma tributaria –ya sea a la idea de legislar o a su desperfilamiento en la discusión en el Congreso- será una profundización de la lógica confrontacioncita a los que nos viene acostumbrando la extrema izquierda. Muchas veces la contingencia impide ver las cosas en su real dimensión. Pero, las políticas del último gobierno de Bachelet dejaron a la economía famélica, y se requieren cambios de una envergadura relevante para que la economía retome el crecimiento. De hecho, ya muchos actores importantes de mercado se plantean si la reforma tributaria generará el impulso que el país requiere. Es indudable que esta reforma mejorará las cosas, pero eso no es suficiente. Porque lo que el país requiere es plantearnos comenzar a crecer al 7%, y tener unas políticas eficientes en materia de igualdad de oportunidades. Nótese que en el fondo la tragedia que es que en la actualidad un grupo famélico de políticos de extrema izquierda, sobrerepresentados, nos están imponiendo a todos su particular visión de las cosas. Calificar y reducir la cantidad de funcionarios públicos; mejorar los programas de transferencia social a los más pobres para hacerlos más eficientes; levantar nuevos sectores de exportación; flexibilidad laboral; acabar con la huelga indefinida; permitir que las AFP inviertan en nuevas tecnologías para mejorar las pensiones; permitir el retiro de los fondos al jubilar para que haya competencia con las rentas vitalicias; bajar substancialmente el IVA; mejorar la infraestructura (sobre todo la portuaria y de riego); permitir que el mercado regule la educación superior, generando créditos realmente blandos para los últimos dos quintiles para focalizar los recursos en educación parvularia primaria y secundaria, etc. son las reformas que el país necesita.

Se lo plantearé de otra forma: ¿No sería bueno que el gobierno, y los partidos de Chile Vamos, se planteen un gran acuerdo nacional con los ex partidos de la Concertación para generar las bases de una gran reforma tributaria, laboral, de enseñanza, previsional, de salud y de mercado para lograr lo que todo los chilenos esperan, es decir: crecimiento con equidad? Esta es la verdadera tragedia de la política chilena por cuanto si usted me acusa de optimista por creer que este escenario es posible, este debería ser el norte de los acuerdos políticos. Es decir, la tragedia es que no vamos hacia mayor crecimiento con equidad, sino a una lucha entre extremos. Así, lo realmente dramático es que el Frente Amplio y el Partido Comunista nos está llevando a un enfrentamiento tipo amigo/enemigo que todos sabemos a qué conducirá.


Rodrigo Barcia Lehmann

Prof. Dr. en Derecho y Magister en Economía