Cáncer de mama: inmunoterapia puede reducir entre 40% y 70% la actividad metabólica del tumor

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Cancer de mama OK

Según datos del Ministerio de Salud, el cáncer de mama en Chile constituye la primera causa de muerte entre las mujeres registrando mil trescientas muertes cada año, algo así como 3.5 mujeres fallecidas diariamente. Asimismo, las cifras del Minsal indican que durante el año pasado 5.528 personas fueron diagnosticadas con la enfermedad, de las cuales cerca del 25% eran mujeres mayores de 60 años. En la salud pública podría haber un balance positivo si se considera que durante el 2018 las mamografías realizadas aumentaron en un 12% en comparación al año anterior. Sin embargo, falta mucho por hacer, considerando que para esta enfermedad la detección temprana tiene como resultado la diferencia entre la vida o la muerte. Y es que los datos del Ministerio indican que durante 2018 se diagnosticaron con cáncer de mama a 5.528 personas, de las cuales 1.367 eran mujeres mayores de 60 años, por lo que este es el grupo etario con mayor cantidad de diagnósticos.

Generalmente, el 70% de los casos de cáncer de mama se diagnostica en mujeres mayores de 50 años, sin embargo el 30% restante es diagnosticado en mujeres jóvenes, incluso sin antecedentes familiares de anormalidades en el tejido mamario y generalmente presentan tumores de rápido crecimiento donde un gran porcentaje, cercano al 20% de casos, el cáncer de mama se diagnostica en etapa ya avanzada, lo cual aumenta los índices de mortalidad e influye en que los tratamientos no siempre logren cumplir su objetivo. Incluso, la extensión metastásica hace que eventualmente muchos pacientes ya no califiquen para tratamientos como la cirugía, o requerirán tratamientos cada vez más agresivos donde un alto porcentaje de pacientes puede que no los tolere adecuadamente; no obtendrá resultados favorables o bien su estado clínico podría deteriorarse debido a reacciones adversas asociadas a los tratamientos tradicionales.

Es aquí cuando la inmunoterapia con células dendríticas de 3ª generación y la labor de Fundación Biogénica, se han transformado en un gran aliado haciendo posible que muchos pacientes tengan opción de acceder a este tratamiento en Chile, con aranceles privilegiados y bonificados en hasta un 50% del valor final, en comparación a tratamientos disponibles en otros países. El Dr. Ramón Gutiérrez, patólogo y oncólogo molecular, presidente de Sociedad Chilena de Inmunoterapia de Células Dendríticas y Exosomas (SOCHIDEX) explica que esta es una terapia biológica totalmente personalizada que se hace con células sanguíneas y moléculas tumorales del propio paciente. Estas se extraen desde una biopsia reciente o antigua; se programan en un laboratorio y luego se reintegran al organismo de forma ambulatoria a través de una inyección en la piel. Consiste básicamente en recuperar, fortalecer y programar nuestras propias defensas y sistema inmunológico para que puedan detectar y eliminar células cancerígenas, con mecanismos de accion complementarios y a costos menores que la variante farmacológica. "Con este tipo de tratamientos, cuando de efectúan según protocolos de 3ª generación, se puede detener o retrasar el crecimiento de células cancerosas; impedir que estas se ramifiquen a otras partes del cuerpo, reduciendo complicaciones del cáncer. Pudiendo disminuir en hasta un 70% la reaparición del tumor, potenciar en hasta un 40% los resultados de los tratamientos tradicionales y, en pacientes con cáncer avanzado, puede incluso ser la única opción de tratamiento, llegando a aumentar su sobrevida en hasta un 325%,”, enfatizó el experto. Este tratamiento no solo sirve para combatir el cáncer de mama, sino que todo tipo de cáncer que se desarrolle como tumor sólido, del cual se puedan extraer células sanguíneas y tumorales para fabricar las inyecciones. Sin embargo, ya existen también protocolos disponibles para neoplasias hematológicas (a la sangre, como leucemias). De hecho, según estimaciones de la SOCHIDEX, durante el 2018 en Chile se registró un aumento de un 60% en la cantidad de pacientes con distintos tipos de cáncer que accedieron a tratamientos de este tipo en comparación al año anterior y más del 80% de ellos han tenido respuesta inmunológica favorable.

Por su parte, el Dr. José Carlos Castillo, director del Centro Clínico ReCell, especializado en inmunoterapia contra el cáncer, comentó que “hemos desarrollado tratamientos para pacientes que buscan evitar reaparición tumoral y potenciar su quimioterapia, como también para pacientes que solo estaban con manejo paliativo por estar desahuciados y que confirman la capacidad descrita, investigada y publicada para la inmunoterapia. Es así, como tenemos casos propios donde 50 días después de terminado el protocolo de inmunoterapia, se observa reducción de 40-70% de la actividad metabólica del tumor e incluso la desaparición de un 30% de masa tumoral”. Desde SOCHIDEX comentan que estos resultados son absolutamente posibles, pero se pueden lograr en su mayor efecto solo con inmunoterapia biológica de 3ª generación apoyada en un equipo de patólogos especializados, pues las versiones de 1ª y 2ª generación son más básicas y de 10 a 30 veces menos efectivas. El experto del centro clínico dedicado a realizar este tipo de tratamientos agrega que “el aporte de una terapia es muy valioso, pues puede incluso desaparecer lesiones metastásicas en algunos casos. Sin embargo, más valioso aún que este resultado, es el hecho de que se ha logrado en pacientes con muy pocas o ninguna otra opción terapéutica, sin deteriorar o arriesgar su estado clínico. No olvidando que al igual que otras terapias biológicas, tales como trasplante o injertos, su capacidad terapeutica es real, concreta y sujeta a tiempos e intensidades de respuesta variable entre distintos pacientes”.


Inmunoterapia biológica para cáncer de mama


Paciente L.R.P de 39 años, fue diagnosticada de cáncer de mama metastásico en el año 2014. Desde entonces ha realizado una larga lucha contra la enfermedad, sometiéndose a un sin número de tratamientos, con un cáncer sumamente agresivo que ha mutado tres veces. En septiembre de 2018 inició tratamiento de inmunoterapia biológica como complemento a un tratamiento que se realizaría en el Hospital de Valdivia, sin embargo, en febrero de este año, a 60 días después de terminado su tratamiento de inmunoterapia, los resultados del PET (tomografía por emisión de positrones) arrojaron buenas noticias. “Estoy feliz porque han sido resultados milagrosos, hoy puedo decir que mi cáncer está controlado y me quedan muy pocos vestigios de ello. He recibido la oportunidad de alargar mi tiempo de vida y, sin duda, esto tiene que ver con el complemento que ha permitido la inmunoterapia a la quimioterapia que recibí en el hospital”, comenta. Los médicos de ReCell afirman que existen pacientes que responden favorablemente a la inmunoterapia, sin tener otra opción de tratamiento debido a la resistencia previa, con alta carga mutagénica, inestabilidad satelital o de comportamiento agresivo. El Dr. Castillo señala “hemos tenido casos cuya expectativa de vida era de cuatro a seis meses, y tras ser tratados por inmunoterapia de células dendríticas a partir de una biopsia del tumor, lograron una sobrevida que ya superó los dos años y medio con buena calidad de vida”.

Otro ejemplo de resultados exitosos lo tiene la paciente E.R.A de 54 años, casada y madre de tres hijos, que en el año 2014 fue diagnosticada con cáncer de mama con compromiso ganglionar. Recibió tratamiento quirúrgico con vaciamiento de los ganglios de su brazo izquierdo y posteriores sesiones de quimio y radioterapia. Dos años más tarde, le detectaron cáncer al pulmón, derivado del cáncer de mamá, por lo que tuvo que iniciar un nuevo tratamiento tradicional, a pesar de que los pronósticos de vida no eran muy favorables. Fue así como en el año 2018 , decidió complementar sus quimioterapias con tratamientos de inmunoterapia biológica “eso hizo que las quimio fueran mucho más llevaderas, como yo tuve la primera vez (quimioterapia) puedo decir que es totalmente diferente con este tratamiento. Empecé a ver un cambio notable en un par de semanas, era otra persona, pude seguir haciendo mis actividades normales, cosas que yo había pensado que ya las había perdido. Me arregló la calidad de vida inmensamente”, afirma. Y es que dentro de sus múltiples beneficios, la inmunoterapia biológica puede reducir los síntomas como mareos, vómitos y otros, provocados por tratamientos regulares como la quimio y radioterapia, puesto que este tratamiento no tiene efectos secundarios. Además, no ataca los tejidos sanos del cuerpo y cuando el sistema inmunológico se acostumbra al tratamiento, es capaz de seguir actuando contra el tumor, lo que permite prolongar las expectativas de vida.