Vecinos de Peñalolén exigen al SEA participación ciudadana en proyecto inmobiliario que afectará su calidad de vida

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Vecinos

El grupo de vecinos de Peñalolén que se opone a la construcción del proyecto inmobiliario Hijuelas Quilín, presentó tres recursos destinados a que el Servicio de Evaluación Ambiental revierta su decisión inicial y decrete un proceso de participación ciudadana como parte del trámite ambiental de la iniciativa.

El proyecto Hijuelas Quilín pretende levantar 24 torres de departamentos de hasta 15 pisos en una zona que actualmente está saturada, afirmando que no provocarán impactos sobre el entorno a pesar de la construcción de 2368 departamentos, 4000 estacionamientos para automóviles y 2000 para bicicletas, además de un strip center de 22 locales comerciales.

El proyecto fue presentado a trámite a través de una Declaración de Impacto Ambiental y no un Estudio de Impacto Ambiental, escudado en la supuesta falta de impactos sobre el entorno. Para Francisco Correa, vocero de los vecinos que se han organizado para expresar su oposición a la iniciativa, este argumento “evidentemente no tiene relación con la realidad y no considera la participación de la ciudadanía”.

Agregó que “para una comuna con limitados accesos viales, donde los tiempos de desplazamiento en hora punta pueden llegar a quintuplicar los registrados en horario valle, una iniciativa de este tipo solo empeorará el tráfico y la calidad de vida de los vecinos”. La regulación actual para esa zona impide desarrollar un proyecto de esa magnitud por los altos impactos que provocará, en absoluta discordancia con el desarrollo orgánico de la comuna.

Acciones

Desde febrero, cuando se hizo público el trámite ambiental del proyecto, más de 1.300 vecinos firmaron las peticiones de participación ciudadana para expresar sus inquietudes y conocer de primera fuente la información de la empresa. Sin embargo, el SEA rechazó esa solicitud y dejó a los vecinos, los principales afectados por este proyecto, sin voz en el proceso.

Ante ese escenario, los vecinos se manifestaron con una caravana constituida por más de 300 vehículos que recorrieron las calles de la comuna y reunieron más de 1.000 nuevas firmas para recurrir a esta decisión y, al mismo tiempo, pedir a la Contraloría que revise los permisos que ha obtenido esta iniciativa.

“No estamos en contra del desarrollo ni de que más personas vengan a vivir a nuestra comuna. Lo que nos molesta es que se intenten realizar proyectos que no miden claramente los impactos que tendrán sobre la comuna, que vulneran el espíritu del actual plan regulador de la comuna y que evidencian un desinterés por el bien común y un desarrollo integral para Peñalolén”, cerró Correa.