CNC: Masa Salarial reportó un alza en febrero reafirmando quiebre de tendencia

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Masa salarial

La masa salarial de los ocupados, estimada por el Departamento de Estudios de la CNC en base a los datos del INE, registró un alza de 2,6% real en febrero de 2019, superando el alza de 2,2% registrada en enero. El resultado reafirma el quiebre de tendencia producido en diciembre tras una marcada desaceleración evidenciada durante el 2018. El mejor resultado de febrero se explica principalmente por el alza en las remuneraciones nominal, acompañada de una baja inflación, sin embargo, por el lado del crecimiento de los ocupados este se ha desacelerado en los últimos trimestres móviles, con un aumento de sólo 0,5% en diciembre-febrero, lo que le resta impulso al aumento de la masa salarial.

Por su parte, la masa salarial estimada de los asalariados (que perciben un salario por su trabajo y representan alrededor del 70% de los ocupados), creció un 2,3% anual en febrero de 2019, igualando el resultado de enero, e influido por el nulo crecimiento de los asalariados en el último trimestre móvil.

Entonces, por un lado, vemos una positiva recuperación de la masa salarial de los ocupados, pero la de los la de los asalariados (que cuentan con empleos más estables y seguros) aún se mantiene estancada sin lograr despegar de la desaceleración sufrida el 2018.

Las ventas del comercio minorista se relacionan fuertemente con el comportamiento de la masa salarial, ya que esta mide el cambio en el poder adquisitivo de la gente, y de mantenerse la tendencia positiva de la masa salarial de los ocupados de los últimos meses es de esperar que se comience a ver una recuperación pausada de las ventas del sector. Sin embargo, otro factor que se relaciona fuertemente con el desempeño del sector, y que está haciendo fuerza en sentido contrario, es la confianza de los consumidores la cual según GFK Adimark volvió a caer en marzo acumulando ya siete meses en terreno pesimista.

Por lo tanto, para recuperar el dinamismo del sector necesitamos, junto con la aceleración de la masa salarial, recuperar las alicaídas confianzas de los consumidores y terminar con la incertidumbre empresarial, donde el escenario político-económico actual no está ayudando mucho. Junto a la desaceleración internacional estamos internamente entrampados en discusiones que no avanzan a mejorar el clima interno. La incertidumbre respecto a qué pasará con la reforma tributaria tiene a muchos empresarios estancados en sus decisiones de inversión, lo que trae repercusiones en el empleo y en el consumo de los hogares.