Los riesgos de las criptomonedas

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Cesar Aru00e9valo (columnista)

Cuando en el año 2009 se lanzó una de las primeras criptomonedas funcionales, el Bitcoin, el mercado no estimó que tendría un crecimiento tan acelerado y caídas tan pronunciadas, dado que su valor depende de su demanda y aceptación, con fluctuaciones el 2018 en torno al 50%. Para entender el comportamiento de las criptomonedas es necesario hacer una analogía con la transacción de recursos naturales como el oro o el cobre. De ahí nacen conceptos como la minería de criptomonedas, que consiste en el hecho de realizar un control al recurso en sí, trabajo que es “gratificado” con comisiones. Este proceso ayuda además a asegurar el flujo de criptomonedas.

Relativo a su seguridad y uso, este está asociado a claves de acceso construidas a partir de algoritmos de encriptación conocidos pero muy complejos; vale decir, están asociadas a claves que poseen las personas.

Los mecanismos de seguridad sobre las cuales descansa se basan en la existencia de libros digitales compartidos y públicos, denominados BlockChain, los cuales registran todas las transacciones de una determinada criptomoneda, lo que evita su duplicación y permite el seguimiento de transacciones.

Un alto riesgo en la seguridad de las criptomonedas es la dependencia de quien controla las claves, pues ante el fallecimiento de las personas los códigos no se traspasan sin el consentimiento de la misma. Al ser un recurso descentralizado, es muy complejo generar un marco legal local respecto a su disposición en estos casos. Por lo tanto, estamos expuestos a la responsabilidad de quien se encarga de administrarlas.

Existen muy pocas opciones cuando sucede el caso, por ejemplo, de Gerald Cotten, quien se llevó a la tumba las contraseñas que manejaban 190 millones de dólares en criptomonedas. Una alternativa es usar procesos de minería muy costosos en cuanto a capacidad de procesamiento y consumo de energía, además de tratar de desencriptar las claves de acceso.

Manejar criptomonedas no es algo ajeno en Chile. Desde el 2017, contamos con la “Chaucha”, proyecto orientado a educar en el uso de criptomonedas, cuyo valor, luego de alcanzar techos de más de $8000, en la actualidad ha bajado a $50 aprox, principalmente por la crisis del Bitcoin en diciembre del año pasado.

Uno de los factores que incide en su volatilidad se basa en que es un recurso controlado por una cantidad baja de personas, y que además se trata de un recurso virtual. Véanlo de la siguiente forma, ¿Quién es capaz de asegurar la existencia real de los 190 millones de dólares en el caso de Gerald Cotten?, lo cual nos lleva a especular en torno a su valor.


César Arévalo

Docente Escuela de Informática y Telecomunicaciones de Duoc UC