Utilidad neta de Concha y Toro en 2018 bajó 0,9%

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Concha y Toro

Viña Concha y Toro S.A. anunció sus resultados financieros consolidados, bajo normas IFRS, al 31 de Diciembre de 2018.

Durante 2018 y 2017, consignó la compañía, se generaron diversos gastos y costos no recurrentes (INR) asociados a la reestructuración interna de la compañía. 

La adopción de la nueva norma contable IFRS 15, generó un impacto sobre el reconocimiento de la venta, que se tradujo en disminuciones por $10.446 millones en cuatro trimestre de 2017, $7.621 millones en igual lapso de 2018, $30.269 millones en el primer ejercicio y $26.630 millones el año pasado. “Este impacto es neutralizado a nivel de costos de distribución, de modo que el resultado operacional no se ve afectado”, consignó la firma.

De esta forma, durante octubre-diciembre último la venta consolidada alcanzó $183.375 millones (+2,2%) y la venta de vino aumentó 8,2%, gracias a mayores precios, un mejor mix y tipos de cambio favorables. 

El EBITDA, en tanto, fue de $25.916 millones y el EBITDA ajustado sumó $29.435 millones, con una baja reportada de 13% y un aumento de 1,4% en términos ajustados. Mientras, la utilidad neta fue $11.531 millones, con una baja de 41,1%. “Este resultado refleja costos y gastos de reestructuración, mayores costos de distribución, ausencia de venta de activos inmobiliarios y menores diferencias de cambio”, precisó la empresa.

Por otra parte, en todo 2018, la venta consolidada fue de $614.129 millones, 0,1% sobre el año anterior; la venta de vino aumentó 2,7%, principalmente por un aumento en el precio promedio; el EBITDA fue de $86.025 millones, -0.3% frente al año anterior, y el EBITDA ajustado fue de $89.297 millones (+0,2%). La utilidad neta fue de $49.111 millones, con una baja de 0,9%

Según lo señalado por la compañía, “durante la última parte del año seguimos avanzando en el Plan Estratégico 2022 iniciado en 2017, donde nos pusimos como objetivo recuperar el crecimiento de la compañía con foco en valor y rentabilidad. En 2018 finalizamos el plan de reestructuración de las áreas productivas, logística y de apoyo, lo que ya se ha traducido en importantes ahorros y sinergias operativas.”

Adicionalmente, precisó, “el año estuvo marcado por la instalación de la nueva estrategia comercial, lo que ha tenido grandes implicancias. Adecuamos la estructura comercial buscando especializar la atención a los mercados; hemos creado nuevos roles para fortalecer el posicionamiento de las marcas y su correcto route to market. A nivel de productos, ya estamos trabajando con una Matriz de Marcas, lo que ha permitido focalizarnos en las marcas prioritarias incluidas en las categorías Principal e Invest, de mayor relevancia y potencial de crecimiento. Por otra parte, llevamos adelante una racionalización del portfolio, saliendo de aquellas marcas que no cumplían con los objetivos de rentabilidad mínima y traían complejidad a la operación productiva. Este proceso de profundas transformaciones no ha estado exento de dificultades; contempló una reestructuración radical y un reordenamiento interno profundo. No obstante, lo hemos llevado adelante con la convicción de que sin estos cambios no podríamos alcanzar los exigentes objetivos que nos hemos propuesto.”

Así, sentenció que “los resultados del año, y del trimestre en particular, son coherentes con la nueva estrategia y reflejan los ajustes e impactos que conlleva la instalación de la nueva estrategia comercial. El reposicionamiento de las marcas foco se ha traducido en un alza del precio promedio generalizada en nuestros mercados. Esto, sumado a un efecto cambiario favorable y a la integración de la distribución en Estados Unidos ha resultado en un aumento de 8,2% en la venta del segmento vino. Por otra parte, el segmento de Otros Negocios tuvo una caída de 52,8% tras el término de la distribución de licores Diageo en el mercado doméstico de Chile. Con esto, la venta consolidada mostró un alza de 2,2%.”