B. Central: Consumo de los hogares fue el motor de la demanda interna el año pasado

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Desde la perspectiva del gasto, una mayor demanda interna impulsada por el consumo de personas y, en menor medida por la FBCF, explicó el crecimiento del PIB. De acuerdo a las Cuentas Nacionales publicadas este lunes por el Banco Central, el Productor cerró 2018 escalando en un 4% luego que durante el cuarto trimestre lo hiciera en un 3,6%.

En contraste con el gasto, apuntó el ente emisor, las exportaciones netas se redujeron en el período, reflejo de un mayor dinamismo en las importaciones que en los envíos al exterior.


Consumo de los hogares y FBCF


La demanda interna aumentó 4,7% en el año, con crecimientos en todos los trimestres. En términos desestacionalizados, la demanda interna creció trimestralmente durante todo el año salvo en el tercer trimestre.

El motor de la demanda interna fue el consumo, con un crecimiento de 3,7% en el año y de 3,1% en el cuarto trimestre. El consumo de los hogares aumentó 4,0%; en tanto, el consumo del gobierno creció 2,2%, en línea con la ejecución presupuestaria.

El alza en el consumo de los hogares se explicó principalmente por el consumo de servicios; destacando salud y comunicaciones. Por otro lado, las compras de bienes no durables crecieron 2,3%; predominaron en esta partida las compras de alimentos, vestuario y calzado. Finalmente, el consumo de durables fue la línea de mayor dinamismo en la demanda interna, creciendo 8,9%; las compras de automóviles, fueron las que mayor influencia tuvieron en este resultado.

La inversión tuvo un desempeño positivo en sus dos componentes; la FBCF creció 4,7% anual mientras que la acumulación de existencias alcanzó 1,3% del PIB a precios del año anterior. En efecto, la FBCF creció liderada por una mayor inversión en maquinaria y equipos y, en menor medida, por construcción y otras obras. Ambas partidas presentaron variaciones interanuales positivas durante todo el año. Por otro lado, la acumulación de existencias se explicó principalmente por mayores stocks de productos manufacturados.

Respecto del comercio exterior, se observó un mayor dinamismo tanto en las exportaciones como en las importaciones. En efecto, las exportaciones crecieron 5,0% el 2018 luego de haber caído 1,1% el año anterior; por su parte, las importaciones aumentaron 7,6%, reforzando la tendencia al alza de los últimos años. En ambos casos, el componente de bienes fue el que explicó el resultado, mientras que los servicios mostraron una caída respecto del año anterior.

Dentro de los envíos al exterior, destacó por su incidencia el cobre que creció en términos reales por primera vez en tres años. En menor medida influyeron las exportaciones de bienes industriales, donde destacaron los envíos de salmones procesados, que presentaron un alto dinamismo. Finalmente, respecto del componente de servicios, éste cayó debido al menor consumo de no residentes en el país.

Por otro lado, el dinamismo del componente de bienes en las importaciones se explicó por mayores compras de automóviles y de maquinaria de uso industrial. Destacaron también las importaciones de combustibles y productos químicos. Respecto de las importaciones de servicios, éstas se redujeron marginalmente.

El deflactor del PIB aumentó 2,0% mientras que el de la demanda interna creció 2,6% (ver tabla). Por su parte, el deflactor del consumo total aumentó 2,6%, el del consumo de hogares, 2,0% y el del consumo de gobierno, 5,0%. Por otro lado, el deflactor de la FBCF creció 2,5%, aumentando 3,5% el del componente construcción y otras obras y creciendo 0,8% el del componente maquinaria y equipos. En tanto, el precio de las exportaciones de bienes y servicios aumentó 2,1% y el de las importaciones, 4,3%.

Cuentas Nacionales: Economía creció 4% en 2018 tras aumentar 3,6% en cuarto trimestre