Cambio Climático: ¿Por qué marchan los niños?

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Sara Larrau00edn (columnista)

Este viernes 15 de marzo en Chile empiezan a marchar los niños. No, no es que acompañen a sus padres o madres a marchas cuyas demandas apenas entienden. Sino que marchan para visibilizar una demanda propia “su derecho al futuro”. Inspirados por el movimiento iniciado por la adolescente sueca, Greta Thunberg (16 años), cuya campaña por la urgencia y justicia climática ha logrado desde diciembre de 2018, la movilización de miles de estudiantes, en más de 270 ciudades del mundo, llamando a los gobiernos, a los burócratas internacionales y a los inversionistas a dejar de hablar y actuar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

La campaña de movilizaciones denominada “Fridays for Future” (viernes por el futuro) a través de la cobertura en los medios y vía redes sociales se ha expandido a Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Holanda, Alemania, Finlandia, Dinamarca, Japón, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos y a diversos países de América Latina, incluido Chile.

Inspirados en la recriminación de Greta Thunberg a los gobiernos, en la COP24 en Polonia señaló: “Ustedes sólo hablan del crecimiento económico verde y eterno, porque tienen demasiado miedo de ser impopulares. Sólo hablan sobre seguir adelante con las mismas malas ideas que nos metieron en este desastre”. Los adolescentes a nivel mundial faltan a clase los viernes para exigir a los adultos en el poder -políticos, burócratas y empresarios- que realicen acciones concretas para reducir las emisiones que provocan el calentamiento global, y dejan además expuesto el fracaso político de los gobiernos en su objetivo de revertir el cambio climático.

En este contexto, la convocatoria de los jóvenes para este viernes en la Plaza Italia se expande a través de las redes sociales, donde destacan frases como: “No hay más tiempo, gota a gota el mundo se agota” y “Ha llegado la hora de actuar y tiene que ser Ahora”.

Históricamente, la política y la toma de decisiones han estado a cargo de los adultos. Las demandas de emancipación, de reformas políticas y más aún de la agenda internacional -con excepción de los temas estudiantiles-, han sido asunto de adultos; adultos rurales, trabajadores, indígenas, ecologistas, feministas. Pero ante el fracaso de los políticos y de los adultos de lograr acciones concretas para enfrentar el cambio climático; casi como expresión de nuestra especie que se resiste a la extinción; hoy son los niños los que urgen a los que detentan el poder a actuar en coherencia, “Ustedes dicen que aman a sus hijos por encima de todo, pero les están robando su futuro ante sus propios ojos”.

Frente al cambio climático, cada persona sabe que puede ser parte de los cambios, o bien ignorar el problema. Cada país sabe que puede ser proactivo, o bien ir detrás de los otros y sacar beneficios de corto plazo. Pero hoy las personas, y en especial los políticos y los gobiernos, están en un impasse ético y político ante sí mismos y frente a las nuevas generaciones. Poner toda la voluntad política y asumir un liderazgo para reducir las emisiones, o esconder la cara ante sus hijos y compatriotas.

Chile y los chilenos hoy tenemos una nueva oportunidad de ponernos a la altura del problema que hemos generado, el ambiente estará más propicio desde hoy hasta la COP25 que se realizará el próximo 2 de diciembre en Santiago. Evaluemos nuestras acciones cotidianas, económicas y políticas, y actuemos en consecuencia. Si el presidente Piñera puede liderar una descarbonización acelerada y convertir a Chile en un ejemplo; pero ciertamente no lo hará si no aportamos y lo urgimos cada uno de nosotros. 


Sara Larraín

Directora de Chile Sustentable