Hospital Van Buren trata cálculos renales con tecnología única en Sudamérica

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Van Buren

Un importante cambio en el tratamiento de la litiasis está implementando el Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso, con la incorporación de un nuevo equipo tecnológico, único en Sudamérica, que permite extraer los cálculos renales del cuerpo a través de un procedimiento menos invasivo y en menor tiempo de cirugía.

Se trata del Swiss LithoClast, modelo Trilogy de la empresa EMS, equipo litotriptor de vanguardia, mediante el cual el servicio de Urología del HCVB puede eliminar cualquier tipo de cálculo, en cualquier ubicación, de una forma hasta un 50% más rápida, fácil y sin poner en riesgo la seguridad de los pacientes., además, su diseño reduce la duración del procedimiento y mejorar la experiencia quirúrgica para el paciente, el urólogo y personal de pabellón.

El costo del equipo asciende a los $50 millones, tecnología que se ve complementada con la adquisición de otras máquinas que dejan al HCVB en condiciones de resolver cualquier tipo de litiasis, nombre técnico de la enfermedad que produce cálculos renales.

Lorena Pino, de 51 años, proveniente de San Antonio, es una de las primeras pacientes beneficiada con el nuevo procedimiento.

El director del Hospital Carlos Van Buren, doctor Mauricio Cancino señaló que “el año pasado el ministro de Salud, Emilio Santelices, visitó este hospital debido a una serie de inconvenientes graves que ocurrieron y él se comprometió a destinar fondos, que fueron más de $3 mil 200 millones, para la adquisición de nuevo equipamiento”, en ese sentido, el médico detalló que “hoy podemos contarles que estamos muy orgullosos y contentos, nuestro equipo de jóvenes profesionales, en este caso urólogos, han podido implementar un equipo litotriptor que ha permitido solucionar a pacientes con cálculos renales en forma inmediata y exitosa esta patología”.


Nuevo equipo


El urólogo del Hospital Carlos Van Buren, doctor Felipe Pauchard, explicó que “el Hospital adquirió una serie de equipos que, dentro de esos, tenemos esta máquina que nos favorece para poder romper cálculos grandes (mayores de 2 centímetros), lo hacemos a través de una cirugía que se llama nefrolitectomía percutánea y esta máquina nos permite disminuir los tiempos de fragmentación de los cálculos en un 50%, lo que nos ayuda a disminuir los tiempos quirúrgicos, con menos riesgo para el paciente y optimizar el uso de pabellones”, por lo tanto, el HCVB puede “tratar cualquier tipo de cálculo con la tecnología de punta de cualquier país desarrollado”.

Lorena Pino de 51 años, proveniente de San Antonio, fue intervenida con este innovador procedimiento, por lo mismo, comentó que “parece que fui de las primeras que recibió esto y espero que muchas personas, así como yo, no pierdan sus riñones por los cálculos, sigan luchando y se fortalezcan, tuve un buen trato de buenas personas, agradable y aquí me dieron todo”.

El urólogo y parte del equipo del HCVB, doctor Cristóbal Mülchi, explicó en qué consistió la intervención, “la cirugía se realizó con la paciente acostada de lado, se hace una incisión de un centímetro y con un instrumento se ingresa dentro del riñón y, bajo visión directa, uno visualiza el cálculo y con este nuevo mecanismo que tenemos en el Hospital, logramos no solo fragmentarlo sino que aspirar los fragmentos en el mismo tiempo quirúrgico y, por lo tanto, estamos visualizando directamente que todos los fragmentos están siendo extraídos del riñón afectado”.

A lo anterior, el facultativo añadió que “en el mismo tiempo en que hacemos la cirugía, se realiza una revisión de todo el riñón, el paciente sale del pabellón con certeza casi absoluta de que está libre de cálculos, lo que nos permite mejorar el rendimiento y tasa de éxito de todas nuestras cirugías”. La duración de la operación depende de las características del cálculo pero puede tomar entre 45 minutos hasta 2 horas y media.

Este cambio de tecnología incide en que los pacientes, tras la cirugía, pueden irse a sus hogares en 48 horas comparado con la intervención que se realizaba a vía abierta en que la hospitalización podía durar hasta una semana o incluso más, indica el profesional de la salud.

Aproximadamente 30 a 35 pacientes al año se van a ver beneficiados por esta tecnología y alrededor de 150 a 200 pacientes se beneficiarán con los otras tecnologías que también se adquirieron junto con esta compra para cálculos menores de dos centímetros.