El olvido de la amenaza tecnológica

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Enrique Goldfarb (columnista)

Lamentablemente el gobierno no puede hacer mucho de lo que quiere hacer. Una legislación laboral apremiante para subsanar los gruesos errores de la Reforma llevada a cabo por el gobierno anterior, se ha visto entorpecida por una visión torpe de la oposición.

Se quería una nueva ley sobre indemnización a los trabajadores, que incorporara la posibilidad de ser a todo evento, pero con un tope de cinco años en lugar de los once actuales. Se trataba de una norma muy moderna y que le daba flexibilidad a los trabajadores, los que verán ante sí un mercado laboral muy amenazado por la fuerte irrupción de la tecnología. La oposición ve el trabajo de la gente como una guarida que hay que mantener a toda costa, como condenados por el destino a servir en ese lugar y no en otro, en lugar de prepararlos para encontrar otras oportunidades más acordes con los tiempos. Con esto queda claro que a pesar de la película, difundida profusamente, de los desafíos que impone la tecnología, la legislación chilena no podrá ser capaz de ponerse a tono.

De lo que hemos sabido, la tecnología producirá la desaparición de muchas ocupaciones e incluso profesiones o especialidades. Ahí lo que se requiere más que cualquier otra cosa es movilidad y capacitación. Salir de donde ya no se lo necesita a uno e ir donde si es requerido. Hay por supuesto todo un concierto de cosas que sí se pueden hacer, como por ejemplo, la capacitación, la información, los reentrenamientos, etc. Pero si una empresa tiene el costo del despido de los trabajadores que ya no necesita, no contratará a nadie más y se robotizará a full.

Siendo éste un modesto punto de partida para preparar al país para el futuro, no se vislumbra que es lo que el gobierno pueda hacer si los partidos de oposición no dejan de mostrar sus galones de defensores del statu -quo.


Enrique Goldfarb