Davos y la automatización de puestos de trabajo

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Alfredo barriga (columnista)

Un muy interesante artículo aparecido en el New York Times (The Hidden Automation Agenda of the Davos Elite) escribe sobre lo que se está escuchando de los líderes empresariales respecto de la automatización de puestos de trabajo producto de la Inteligencia Artificial (IA) y de la robótica.

En público defienden una visión “centrada en las personas” de la IA. Pero en privado están en una carrera para automatizar todo lo que puedan, independiente de la cantidad de puestos de trabajo a cargo de trabajadores que ello suprima. Infosys, una empresa consultora y tecnológica que ayuda a otros negocios a automatizar sus operaciones comenta que se ha pasado de estimaciones de reducción de personal entre un 5 y un 10% a preguntarse “si puedo hacer lo mismo con apenas un 1% del personal que tengo ahora, ¿por qué no? Si no lo hago, mi competencia lo hará”.

Una encuesta de Deloitte llevada a cabo el año 2017 descubrió que el 53% de los empresarios consultados ya están metidos en proyectos de IA que suponen la reducción de puestos de trabajo llevados a cabo por personas. Algunos de esos proyectos incluyen la capacitación de las personas afectadas para no generar reducciones de personal, pero no es la regla sino la excepción. Para el año 2018 se estima que la cifra subirá al 72%.

El artículo termina citando al director de la “Iniciativa por la Economía Digital” del MIT: la elección no está entre automatización o no automatización, sino entre usar la tecnología para crear prosperidad compartida o más concentración de la riqueza”. Estoy de acuerdo, y es de sentido común: lo segundo pasaría si las mayores utilidades se entregan a los accionistas. Lo primero, si se traspasa a precios (consumidores) y a trabajadores (mejores sueldos por mayor productividad del factor trabajo gracias a la inversión en tecnologías).

El problema está en saber si se puede reconvertir a todos los trabajadores cuyo trabajo será realizado por algoritmos y máquinas. Creo que depende mucho de si los empleadores son capaces de ver la oportunidad para sus empresas de mantener a su personal ganando más dinero – a la vez que tienen mayores utilidades producto de las radicales reducciones en costos – o piensan solo en retribuir más al capital. Lo segundo les favorece solo a corto plazo. A largo plazo reduce la capacidad de la sociedad de procurarse bienes y servicios, reduciendo ventas y por lo tanto utilidades futuras. Lo primero permite generar una sociedad más próspera, y esta prosperidad es sinónimo de mayores ventas y utilidades. ¿Serán capaces de tener esa visión a largo plazo? Espero sinceramente que sí, por su bien y el de toda la sociedad.

Las personas que hoy realizan labores repetitivas deberían ser reconvertidas a labores creativas. Quienes hoy son administrativos – que no generan valor - deberían pasar a ser gestores – que generan valor. Suprimir trabajadores sin más solo empeorará la desigualdad y la prosperidad de la sociedad como un todo.


Alfredo Barriga Cifuentes

Consultor en Estrategia de Transformación Digital

Profesor UDP

Autor de “Futuro Presente: cómo la nueva revolución digital afectará mi vida”, publicado en amazon.com