​Llamado superlativo

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Luis Riveros (columnista)

El ex Presidente Lagos ha llamado a un diálogo para un necesario encuentro nacional en medio del complejo escenario que vive Chile. Asimismo, un partido ha hecho similar llamado a todas las otras agrupaciones políticas para producir una agenda de consenso. Iniciativas loables ambas, que ponen de relieve los graves riesgos que afectan a nuestra sociedad y al país, en medio de un escenario de intolerancia y escasa conducción estratégica. El grave problema, sin embargo, es la falta de credibilidad que tiene el mundo político para concretar una iniciativa de ese tipo. Un creciente desprestigio de los políticos, los partidos y sus coaliciones y los propios parlamentarios y el Congreso Nacional, hace que una iniciativa tan loable pueda verse como una pura maniobra política. Por otra parte, el llamado de Lagos, quien se coloca por encima del debate contingente, levanta la pregunta acerca de quienes o qué instituciones podrían efectivamente liderar la iniciativa. En otros tiempos podría haber sido la Iglesia (o Iglesias), ahora bajo severo cuestionamiento, al igual que los Tribunales de Justicia, las instituciones de la defensa y de orden y seguridad y la empresa privada, cuestionada por múltiples denuncias de colusión. Así se muestra la crisis que vive nuestra sociedad, dominada por desconfianza y una grave disposición al enfrentamiento, la descalificación y la exclusión del pensamiento diverso. Sin embargo, la propuesta de Lagos es posiblemente el único camino viable para evitar una catástrofe, como no hemos sido capaces de preverlo en el pasado. Sugiero que este llamado se implemente a través del mundo de las ideas, del estudio y de la tolerancia, como deben ser las entidades universitarias más preeminentes, las academias del Instituto de Chile y personas destacadas del quehacer privado. Sugiero que se aborde como una propuesta urgente y necesaria, que se desligue del debate de corto plazo y se centre en la mirada larga hacia el futuro nacional. Todos los actores deberían otorgar respaldo a esta idea, para luego liderar los acuerdos más pertinentes y permitir una salida a la presente crisis.


Luis A. Riveros

Universidad de Chile