​Paren la Chacota

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GERMAN PINTO PERRY

Pareciera que el entusiasmo y las ganas de figurar de algunos políticos gracias a los temas tributarios ya había pasado y que la reforma tributaria que impulsó el Gobierno en septiembre ya dormía en las carpetas pendientes del Congreso, cuando a casi una semana de terminar el año, la Oposición rompió su letargo anunciando que estaba dispuesta a “discutir” esta nueva iniciativa legislativa.

Sorpresa me causó esta noticia, pues los argumentos o planteamientos de la Democracia Cristina y del PPD sobre esta materia, versaban sobre la posibilidad de negociar la reforma creando un “nuevo tramo” en el Impuesto Global Complementario afectando las rentas mayores con una tasa del 40%.

Esto solo me provocó una tremenda molestia y no puedo dejar pasar la oportunidad para decir: ¡Basta señores políticos! Tomen en serio su papel de legisladores y realicen una discusión técnica de los lineamientos tributarios de nuestro país.

¡Cómo es posible que luego de varios meses de haber ingresado el proyecto a la Cámara, señalen que recién ahora están dispuestos a discutir! ¿Qué estuvieron haciendo durante todo este periodo? ¿Leyendo la Ley de la Renta, haciendo un curso de tres meses de Derecho Tributario?

Y fruto de esa concienzuda capacitación ¿llegaron al convencimiento que lo mejor para el país era aumentar la tributación de las personas naturales como una forma de “negociación” respecto de las propuestas del Gobierno?

Si esa es la verdad, me parece una verdadera burla como ciudadano, pues fue la Reforma Tributaria 2014/2016 la que estableció la rebaja de la carga máxima de las personas naturales de un 40% a un 35% vigente en la actualidad, y ahora viene el mismo sector que concibió tal modificación a proponer volver atrás con esa carga tributaria. ¿Qué pasó con los fundamentos “profundos” que tenía la reforma anterior, y que ahora es ley de la República, que buscaba un cambio en la forma cómo se recaudaban los impuestos en nuestro país, y que lograría una mayor recaudación fiscal para permitir el logro de los objetivos sociales del otrora gobierno? ¿Tan livianos eran esos fundamentos que ahora por una simple “negociación política”, borran con el codo lo que escribieron con la mano? ¿así de fácil es legislar en Chile?

Realmente creo que el espectáculo que están dando nuestros legisladores es lamentable, pues ordenan nuestras vidas desconociendo la doctrina y la técnica tributaria que señala que un sistema tributario tiene que ser simple y adecuado para los objetivos de largo plazo que soberanamente se implantan en una economía y no a criterios que cambian según la contingencia y los votos que pueden redituar.

Ya he comentado en otras columnas en este mismo medio, la increíble debilidad técnica evidenciada en las declaraciones de importantes legisladores que confunden a la ciudadanía señalando que el proyecto en tramitación beneficia a los más ricos, que quiere restablecer la integración de los impuestos y otras imprecisiones por el estilo. Ahora anuncian con bombos y platillos que están dispuestos a discutir (insisto: ¿por qué no hubo discusión desde septiembre a la fecha) y a “negociar” los cambios que el actual Gobierno propone, con el aumento de la carga tributaria.

El proyecto de ley en discusión no soluciona el problema de tener un sistema tributario moderno y eficiente, sino que solo corrige los tremendos errores que tiene el actual sistema que estableció la Reforma Tributaria 2014/2016 fruto de la innecesaria carga ideológica que ésta tenía. De esta forma, el proyecto que ahora está en el debate no debe ser discutido con “negociaciones” sino con la evaluación de cómo soluciona los errores que ahora estamos sufriendo.

En esta discusión deben estar presente el mundo académico y especialmente el profesional, debiendo reconocer y valorar la opinión del Colegio de Contadores de Chile para que se canalicen los problemas operativos que actualmente estamos viviendo y que han sido callados por la desidia de la autoridad.

Cuando se haya sorteado este proyecto de ley de “macetero”, será necesario realizar una discusión seria y “técnica” sobre qué tipo de sistema tributario nos merecemos y dejar de introducción reformas parches que solo evidencias una chacota política.

Prof. Germán R.Pinto Perry

Universidad de Santiago