​El Negacionismo y JA Kast

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Enrique Goldfarb 1SEMANA

Sin entrar siquiera en la incoherencia manifiesta entre quienes se manifiestan contrarios a castigar el negacionismo y ahora adhieren a las penas del infierno si se defiende a JA Kast, me parece que quien no aprende de la historia, sufre por ella.

Es imposible no relacionar el debate que se ha suscitado recientemente respecto del castigo al negacionismo con la figura de JA Kast. Dicho sea de paso, éste último no podía haber deseado ni en sus sueños más salvajes, semejante tribuna y publicidad.

Primero fue Evópoli, que advirtió del riesgo de la fuga de militantes hacia la agrupación de José Antonio Kast. Luego se sumó la misma Moneda, advirtiendo sobre la inconveniencia de que las aguas se confundieran. Y finalmente, Renovación Nacional lanzó su “fatwa” o sentencia (figurada) de muerte al militante que mostrara afecto, o peor, adhesión, hacia el político.

Sin compartir el fundamentalismo valórico de José Antonio, como tampoco, necesariamente, algunas políticas que parecen serle propicias, creo que la centro derecha solo puede aspirar a alguna representación popular sumando voluntades que compartan aspectos esenciales de la política, donde lejos lo más importante, es el respeto a la libertad. Libertad en el sentido de Isaiah Berlin, repudiar la coacción a los actos y pensamientos de los individuos. Yo entre ellos, y por eso no comparto la idea de castigar a JA Kast. Y en la medida que José Antonio no procure obligar, con penas de cárcel, a quien no asista a misa todos los domingos, no hay ningún problema en que sus facciones se sumen a los otros simpatizantes de la centro derecha. El beneficio es que traerá consigo a gente que es interpretada por él, y que en su ausencia a lo mejor no siquiera iría a votar. Además, la verdad es compleja, no hay blanco y negro, y en algunos aspectos Kast ha dado en el clavo. Sobre todo, cuando se habla de verdades históricas.

Sin entrar siquiera en la incoherencia manifiesta entre quienes se manifiestan contrarios a castigar el negacionismo y ahora adhieren a las penas del infierno si se defiende a JA Kast, me parece que quien no aprende de la historia, sufre por ella. La Nueva Mayoría habrá sido un mal gobierno, pero su fórmula de sumar al PC en la coalición fue decisiva para su victoria. Menos disciplinado que el PC, el FA se resiste a la fórmula ganadora. Pero no contemos con eso para dejar afuera a quien puede sumar.

Por último, en un caso extremo, si lo ponen a uno dos alternativas: la Beatriz Sánchez o JA Kast, ¿qué haría usted?: ¿votaría por la primera, por el segundo o se quedaría en la cama pataleando el día de la votación?


Enrique Goldfarb