Ente rector remarca necesidad de una batería más amplia de indicadores para monitorear comportamiento del mercado laboral

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Empleo femenino

El Informe de Política Monetaria (IPoM) de diciembre, presentado este martes por el Banco Central incluye un estudio especial sobre el funcionamiento del mercado del trabajo, “que va más allá de las cifras coyunturales y que busca entender las características que inciden sobre su comportamiento en el curso del ciclo económico y en plazos más largos”, consigna el ente emisor.

El estudio concluye que el mercado del trabajo en Chile se caracteriza actualmente por una alta heterogeneidad y movilidad interna. “Estas características han permitido que el mercado del trabajo responda con mayor flexibilidad al ciclo económico y al shock migratorio de los últimos años sin generar grandes cambios en materia de desempleo”, destaca.

Al mismo tiempo, sin embargo, advierte que hay segmentos de la fuerza de trabajo para los que la alta rotación no conduce a mejoras salariales ni ganancias de productividad. “En esta dimensión, la desigualdad económica y un menor potencial de crecimiento de largo plazo parecen tener un factor de interacción que debe ser analizado en profundidad”, apunta el organismo.

El análisis, que fue preparado en el curso del último año, presenta una caracterización del mercado laboral en Chile desde una perspectiva empírica, utilizando una amplia gama de información. Además de las tradicionales encuestas de empleo y caracterización social, se basa en micro datos de registros administrativos no tradicionalmente utilizados para este tipo de análisis. En particular, éste utiliza información tributaria y de seguridad social que permite hacen un seguimiento de los trabajadores en el mercado del trabajo formal, incluidas sus salidas al desempleo, el trabajo por cuenta propia y la inactividad.

A continuación, los principales resultados por capítulo.


Hechos estilizados y desarrollos recientes


De acuerdo al estudio, la fuerza de trabajo en Chile muestra un aumento en la participación de mujeres y una reducción en la de los jóvenes, en línea con la mayor cobertura de educación superior para las nuevas generaciones.

Señala, a su vez, que el capital humano ha crecido de manera importante. “No obstante, respecto de países desarrollados, se mantienen rezagos en cobertura y especialmente en calidad. El retorno a la experiencia laboral de los trabajadores chilenos es bajo en el contexto internacional, con amplias diferencias entre personas de distinto nivel educacional”, añade.

Constata además que el flujo de inmigración en los últimos años ha sido muy significativo, contribuyendo al crecimiento de la fuerza de trabajo y el empleo. En promedio, los inmigrantes tienen niveles de educación algo mayores que los de la población local.


Principales características del mercado del trabajo


El trabajo informal ha disminuido en Chile y tiene un menor peso que en otros países de América Latina, pero continúa muy por encima de los estándares de países desarrollados (en torno a 30% de la fuerza de trabajo, en comparación con el 12% promedio en la OCDE). El mercado laboral es muy dinámico, con una alta rotación en comparación internacional, en un contexto de alta incidencia de empleos a plazo fijo.

Asimismo, comenta que el empleo asalariado se concentra crecientemente en empresas de mayor tamaño. Más de la mitad de este empleo es contratado en ese tipo de empresas.

Mientras, los salarios reales han crecido con fuerza para todos los niveles de ingresos. Sin embargo, persiste una alta dispersión salarial que se correlaciona con las diferencias en la duración del empleo (rotación). Es decir, salarios más altos tienden a coincidir con relaciones laborales más duraderas.

Por otra parte, la tasa de desempleo agregada muestra una tendencia a la baja, en parte importante por la caída en la participación relativa de los trabajadores más jóvenes.

El Central apunta que los ingresos de las mujeres son menores que los de los hombres, incluso controlando por características como educación, ocupación y experiencia. Además, su perfil de crecimiento en el ciclo de vida es significativamente más bajo. Las mujeres tienen una menor probabilidad de mantener sus empleos, y son más propensas a transitar desde el desempleo a la inactividad.

La creciente importancia de los sectores de servicios en la actividad económica, en línea con el mayor desarrollo del país, ha facilitado la inserción de la mujer en el mercado laboral.


Movilidad, perfiles de ingreso, y productividad agregada


El ente emisor menciona que existe una paradoja de la movilidad laboral: “Si bien una mayoría de las transiciones de empleo se asocian a ganancias salariales (54% de los casos), parte importante de la rotación no trae consigo mayores ingresos (46%). De forma análoga, si bien la mayoría de los movimientos de empleo son hacia empresas de mayor productividad (51% de los casos), el margen respecto a movimientos en sentido contrario (49%) es mínimo”, acota.

Esta paradoja es más prevalente para trabajadores que exhiben altas tasas de rotación y bajos ingresos: Trabajadores que rotan menos tienen ganancias salariales significativamente mayores a lo largo del tiempo. Estas se explican tanto por un mayor crecimiento salarial dentro de sus relaciones laborales —reflejando el valor de desarrollar capital humano específico con su empleador— como por mayores ganancias de transiciones cuando se cambia de un empleo a otro de forma directa (sin mediar un período de no-empleo).

En contraste, trabajadores con alta rotación obtienen ganancias más acotadas de permanecer empleados, tienen menores ganancias en transiciones directas y muestran un menor crecimiento de los ingresos en su vida laboral.

Algo similar se observa respecto de la productividad. Los trabajadores de menor rotación tienden a reasignarse con mayor probabilidad hacia empresas más productivas, lo que, en promedio, no se cumple para aquellos que tienen mayor rotación. Resultados análogos se encuentran para los trabajadores al diferenciar por niveles de ingreso (la rotación se correlaciona negativamente con el nivel de ingreso).

Como contraparte, transiciones de empleo involuntarias son más costosas para trabajadores que desarrollan capital humano más específico a su empresa.


El ajuste cíclico del mercado laboral


Según consigna el Banco, el mercado laboral chileno tiene múltiples márgenes de ajuste para responder a las perturbaciones cíclicas, disminuyendo el impacto en desempleo: Estos márgenes incluyen los cambios en composición entre el empleo asalariado y cuenta propia, cambios en las tasas de participación, las altas tasas de rotación y transiciones rápidas entre empleos asalariados, la creación de empleo en empresas nuevas y la flexibilidad salarial del trabajo dependiente.

La flexibilidad salarial del trabajo dependiente se da principalmente en las transiciones a nuevos empleos: En efecto, señala la institución, los salarios de estos trabajadores son especialmente sensibles al ciclo. Junto con las altas tasas de rotación, esto facilita el ajuste de costos por parte de las empresas y amortigua el impacto de los shocks negativos en la contratación. Los resultados señalan que los salarios individuales son más flexibles que lo observado en las estadísticas agregadas, enfatizando la importancia de contar con micro datos en tiempo real para detectar la evolución de las presiones inflacionarias y así ayudar a la toma de decisiones de política monetaria.

Pese a la capacidad de ajuste del mercado laboral, los períodos de debilidad tienen asociados costos importantes: En particular, el proceso de reasignación hacia empleos de mejor calidad y empresas más productivas, con sus consecuencias positivas en la productividad agregada y el poder adquisitivo de los trabajadores, se ve disminuido en la parte baja del ciclo. Para algunos trabajadores, especialmente aquellos en la parte temprana de su desarrollo laboral, esto puede tener efectos muy persistentes.

El estudio concluye que estos antecedentes explican la necesidad de contar con una batería más amplia de indicadores para monitorear el comportamiento del mercado del trabajo en el corto plazo. Al respecto, sostiene que las líneas de acción en este ámbito podrían involucrar a diversas instituciones y pone como ejemplo la posibilidad de realizar un análisis de actividad y precios en base a facturas electrónicas del Servicio de Impuestos Internos (SII).