​Factoring no bancario crece en colocaciones pero con baja en la rentabilidad

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Leasing y Factoring

La industria de factoring no bancario lleva presente cerca de tres décadas en Chile, con una trayectoria que ha estado marcada por las altas tasas de crecimiento y el ingreso de un número relevante de competidores. Su actividad constituye una alternativa de financiamiento recurrente para las empresas que precisan de soluciones ágiles y flexibles a sus necesidades de capital de trabajo, en especial para las pymes. La expansión de las operaciones de factoring ha llevado a diferentes actores del mercado no bancario a formalizar sus estructuras corporativas e incorporar nueva tecnología para disminuir los tiempos de respuesta a los clientes y adaptarse al uso de la factura electrónica. Además, se observan diversas iniciativas para digitalizar los procesos, de manera de avanzar hacia servicios financieros innovadores. El uso obligatorio de la factura electrónica desde 2014 y la existencia de bajas barreras de entrada en la industria explican el ingreso de un número relevante de nuevos competidores. Esto, junto a un menor dinamismo económico, generó una alta competencia, que se ha reflejado enmárgenes operacionales y retornos más estrechos en los últimos cuatro años. Como respuesta, varias entidades incorporaron productos complementarios al descuento de facturas, los que le han permitido mejorar la diversificación de sus fuentes de ingresos y sostener sus niveles de rentabilidad. Los factoring no bancarios de mayor tamaño han retomado las emisiones de instrumentos de oferta pública, posterior al default de un emisor no bancario en 2015. Se observa, además, una mayor presencia de organismos internacionales en las fuentes de financiamiento. El menor costo de fondos también ha sido una variable que destaca en la industria, al igual que para otros emisores, siendo un apoyo a los márgenes operacionales. De cara a 2019, el avance en transformación digital y la consolidación de los negocios complementarios al factoring tradicional, junto a la adaptación de los modelos de provisiones a los criterios de IFRS 9, son los aspectos más relevantes para la industria.


FACTORING

Número de Partícipes

Según la última información estadística vigente del Servicio de Impuestos Internos (SII), existían cerca de 140 empresas de factoring registradas en Chile. En este contexto, si bien los factoring bancarios concentran una parte significativa del volumen de colocacionesasociadas al descuento de facturas, los factoring no bancarios (FNB) también son relevantes, por su imponente número de actores en la industria y el segmento objetivo al que son capaces de atender: principalmente empresas de menor tamaño con respecto a aquellas que atienden las filiales de bancos. Un número importante de FNB está registrado como emisor de valores en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), alcanzando el 17% de las colocaciones de factoring estimadas, considerando la información de factoringbancarios y aquellos no bancarios registrados en la CMF. Este estudio de FNB incluye a Eurocapital, Factotal, Incofin, Interfactor, Latam Factors, Progreso, SMB Factoring y Tanner.

Menor dinamismo en 2018

Tradicionalmente, el crecimiento del sector se ha comportado de forma un tanto volátil, debido a la alta exposición a sectores sensibles a los ciclos económicos, como el comercio, construcción e industria. También, en el caso de los FNB que emiten valores de oferta pública, su expansión se ha visto afectada ante restricciones de financiamiento que surgen por problemas de algún emisor del mercado devalores. Particularmente, en 2015 se observó una contracción de las colocaciones de la industria, con mayor pronunciación para los FNB, tendencia que se revirtió los dos años siguientes. No obstante, a junio de 2018 el sector mostraba un crecimiento leve (en torno a un 0,5% con respecto a 2017), el que debería tender a aumentar en el segundo semestre de 2018, conforme al crecimiento proyectado para este año y la estacionalidad propia de la industria.

Cesiones Electrónicas aumentan

A inicios de 2014 fue publicada la N° Ley 20.727, sobre el uso obligatorio de la factura electrónica en reemplazo de los documentos tradicionales en papel. La regulación consideró un calendario de incorporación, comenzando en noviembre de 2014 con las grandes empresas y finalizando en febrero de 2018 con las microempresas. El uso obligatorio de la factura electrónica ha fortalecido, significativamente, la rapidez y seguridad de las operaciones.

Según estadísticas del SII, a diciembre de 2017 se habían cedido electrónicamente un total de 3.750.569 documentos, equivalentes a $19.194.395 millones (cuatro veces más que en 2013).

Retornos Sobre Activos

Si bien el stock de colocaciones de los factoring no bancarios ha crecido en términos absolutos, los indicadores de rentabilidad mostraron una leve tendencia decreciente en años pasados. Un contexto de bajo crecimiento económico en el período 2014-2017 afectó el volumen de facturas, presionando los precios y, con ello, los márgenes operacionales del sector. En este contexto, se observó la decisión de las compañías más grandes de ampliar su oferta de productos financieros, de manera de sostener sus retornos. Para las entidades consideradas en este estudio, el ratio de resultado antes de impuesto sobre activos totales promedio pasó de un 4,2% en 2014 a 3,0% en 2017, mientras que al medirlo sobre el patrimonio promedio se mantuvo relativamente estable desde 2015, en rangos de 12,3%. A junio de 2018, los retornos se permanecen en niveles más bajos que previo a 2015, pero continúan mostrando una brecha favorable respecto a lo registrado para el promedio de los bancos (3,2% versus 1,5%, respectivamente, al medirlos sobre activos), lo que está en línea con el segmento atendido. Para el cierre de este año, los FNB que aún no han adoptado la nueva normativa contable IFRS 9 –que conlleva cambios en los modelos de provisiones– deberán adaptarse a estos estándares. El primer efecto por implementación se incorpora en cuentas del balance con cargo a patrimonio, por lo que no genera un impacto directo en el gasto porprovisiones y, por ende, en resultados, siendo este primer ajuste el más relevante. Hacia adelante, los efectos en resultados deberían ser más suaves.


Mora Disminuye

La morosidad para las entidades de factoring se concentra en los tramos inferiores a 60 días, mientras que los tramos superiores a 90 días tienen una menor probabilidad de cobro y los casos generalmente se derivan a cobranza judicial. Los índices de mora del producto de factoring de los FNB muestran una favorable evolución. La mora temprana (menor a 30 días) ha ido reduciéndose levemente desde 2015 hasta

junio de 2018, pasando desde un 9,2% a un 6,4% de las colocaciones brutas, respectivamente.

Esta mejora obedecería, directamente, a un fortalecimiento en la gestión de riesgos y en los procesos de cobro de las entidades analizadas. Por su parte, la mora mayor a 90 días también ha disminuido, llegando a un 2,7% en 2017 (versus un 3,8% en 2014). Sin embargo, a junio de 2018 ésta aumentó levemente a niveles de 2,9%, acorde con la estacionalidad de la primera mitad del año. Uno de los riesgos que existe en la operación de factoring tiene relación con el período de ocho días que tiene el deudor para aceptar la factura. En ese tiempo, el deudor podría rechazar el documento por falta parcial o total de la mercancía o servicio. Cabe destacar que el análisis previo de las características del deudor cobra especial relevancia para estimar la probabilidad de pago de la factura.

Por otra parte, los niveles de cobertura de provisiones sobre la cartera con mora mayor a 90 días se han mantenido relativamente estables para los FNB, pasando desde 0,9 veces en 2016 a 1,0 veces a junio de 2018. El índice de riesgo (stock de provisiones sobre colocaciones brutas), por su parte, promediaba un 3,8% en los últimos cinco años.


Niveles de Endeudamiento

El financiamiento de las entidades de factoring no bancarias consideradas en el análisis se concentra, principalmente, en instrumentos de deuda como efectos de comercio y bonos, los que equivalían, a junio de 2018, a cerca del 50% del total de los pasivos. En tanto, en torno al 27% del total de los pasivos correspondía a financiamiento bancario. Cabe indicar que si en el análisis se consideran empresas con colocaciones por debajo de $100.000 millones, el financiamiento bancario y las cuentas por pagar a relacionados adquieren una mayor proporción, representando un 52% y 6% del total, respectivamente, lo que es consistente con una menor escala y baja trayectoria en el mercado de deuda pública. El nivel de endeudamiento de los FNB ha crecido moderadamente en los últimos años, acorde con un mayor acceso a alternativas de financiamiento, como instrumentos de deuda y financiamiento de organismos internacionales y locales que promueven el desarrollo de las pymes. El ratio de pasivo exigible sobre patrimonio pasó de 2,7 veces en 2014 a 3,2 veces a junio de 2018, pero se mantenía en rangos controlados para los riesgos asociados a los negocios. 


Desafíos 2019

Para 2019, los principales desafíos de la industria de factoring no bancario serán sostener la capacidad de generación, en un entorno altamente competitivo que empuja a innovar, y completar la adecuación a la nueva normativa contable de IFRS 9. Por otra parte, es necesario continuar monitoreando los alcances que tendrá el proyecto Ley de Pago a 30 días –que tiene como objetivo reducir los plazos de pago de las facturas a las pymes y que aún se encuentra en materia de discusión en el Congreso–, para poder evaluar los efectos en el mediano plazo. Otro importante desafío para los próximos años es la transformación digital. En este aspecto, y al igual que en otras industrias, se observa que diversas empresas han establecido dentro de sus iniciativas estratégicas la digitalización de sus procesos y el desarrollo de plataformas electrónicas para fortalecer la experiencia del cliente, a fin de alcanzar una mayor fidelización. Además, esto llevará a mejoras en eficiencia operacional, contribuyendo a la capacidad de generación de resultados. Es necesario destacar que no solo el sector privado se encuentra impulsando este tipo de iniciativas, sino que también instituciones gubernamentales como CORFO y el SII están trabajando en conjunto para promover la innovación tecnológica y evaluar incluso el posible uso de blockchain en el factoring. (Feller Rate)