​TVN signo de los tiempos chilensis

|


Enrique Goldfarb 1SEMANA

En su artículo 49 la ley de Sociedades Anónimas indica que las sociedades anónimas tendrán uno o más gerentes designados por el directorio, el que les fijará sus atribuciones y deberes, “pudiendo sustituirlos a su arbitrio”. Evidentemente TVN no es una SA ni se rige por esa ley, ya que si no se entendería como la estación, con déficit de 50 millones de dólares, con un desorden que no se entiende, y además con un presidente del directorio que acaba de renunciar porque se siente indefenso ante la aplanadora que le impone la administración- me imagino que se refiere al gerente general- lo que le impide hacer los cambios necesarios para su ordenamiento.

Si hay algo que cuesta es pagar impuestos. Cada persona, cada empresa, debe apartar de su bolsillo cada año, cada mes y cada día, una determinada cantidad para financiar al Estado, que se supone nos sirve a todos. Si el que financia el déficit de TVN es el Estado, entonces el Estado es su dueño y debiera despedir al gerente general y no resignarse a que su presidente, a quien él designó, le presente su renuncia.

Uno podría pensar que el gerente general se sintiera incómodo ante esta situación y renunciara. Pero el sueldo que recibe es multimillonario. Se dice que es varias veces el del presidente de la República. Sólo cabe suponerlo o imaginarlo ya que la administración, o sea el mismo gerente general, ha determinado que los sueldos de los altos ejecutivos y figuras no se den a conocer a la opinión pública.

Hasta ahora, la única reacción que se ha conocido es que el financiamiento del déficit de 50 millones de dólares se redujo, como “castigo”, a la mitad.

TVN es un canal que no se distingue en lo absoluto por su calidad. No es ni mejor ni peor que el resto. Se habla de su misión de culturizar a los chilenos, lo que hasta ahora no se ve por ningún lado. La verdad es que, si ese es su único objetivo, ya que ni siquiera le hace buena propaganda al gobierno, lo mejor sería cerrarlo, ahorrarse los 50 millones de dólares cada cierto tiempo y tener un dolor de cabeza menos. Para una franja cultural, se puede licitar por parte del gobierno un programa entre los canales existentes, más el nuevo que se formaría al vender la señal del actual, de modo que la ganancia neta sería: flujo de 50 millones de dólares cada cierto número de años, más el ingreso por la venta de TVN menos el costo de la franja cultural, esto es, si no se impone por ley la obligación de hacerla gratuitamente a todos los canales, como las franjas electorales.


Enrique Goldfarb