​Miembros del G-20 hacen esfuerzos para lograr un comunicado conjunto en antesala de la cumbre de Argentina

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Reunion G20

“Este no es un buen año para el multilateralismo”, dijo una fuente del Gobierno alemán respecto a las conversaciones sobre un comunicado que los líderes deben emitir al final de su reunión del sábado. Las negociaciones son “muy, muy difíciles”, destacó el funcionario en diálogo con Reuters.

El funcionario no dio detalles sobre los puntos en disputa, pero se espera que las tensiones globales, impulsadas por el lanzamiento de una guerra comercial contra China por parte del presidente Donald Trump, dominen la reunión del G-20, el club de los países más poderosos del mundo.

El escepticismo de Trump sobre el calentamiento global también ha generado dudas respecto a lo que dirá el comunicado sobre el tema.

Se espera que la reunión del G-20 de este año en la capital argentina sea una de las cumbres más importantes desde que los líderes del grupo se reunieron por primera vez en 2008 para planificar cómo contener la crisis económica en el mundo.

Un aumento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China podría profundizar la desaceleración de la economía global hasta en un punto porcentual adicional para el 2020, dijo el jueves a Reuters el jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Los mercados financieros y de productos básicos están observando de cerca el resultado de la cumbre, especialmente la reunión planeada entre Trump y el presidente chino Xi Jinping el sábado.

“Después de dos días y medio de conversaciones y de noches muy cortas, se aprobaron cerca de dos tercios de los párrafos”, dijo un funcionario del G-20 involucrado en la redacción del comunicado.

“Por ahora el comercio, el clima, los inmigrantes, los refugiados, el multilateralismo, el acero, que son realmente temas espinosos, siguen sin acuerdo”, añadió.

Argentina, que preside el G-20 este año, ha enfatizado la importancia de la cumbre como un foro de consenso. Pero las divisiones en el comunicado final han puesto de relieve cómo se fracturó la agrupación en temas globales clave.

“Se está moviendo muy lentamente, tan lentamente que creo que tendremos que quedarnos en esta habitación después de la medianoche, otra vez”, dijo a Reuters un delegado asiático que asistía a las discusiones a puerta cerrada.

Sin embargo, los mercados financieros están menos preocupados por la capacidad de los líderes para presentar un frente unido que por el resultado de las reuniones bilaterales vistas como cruciales.

Wall Street bajó el jueves en medio de inquietud por la reunión de Trump con Xi. Trump afirmó que está abierto a un acuerdo comercial con China, pero no estaba seguro de quererlo. “Creo que estamos muy cerca de hacer algo con China, pero no sé si quiero hacerlo”, dijo a periodistas.

China, por su parte, espera “resultados positivos” para resolver la disputa comercial con Estados Unidos, dijo el jueves el Ministerio de Comercio.

Estados Unidos ha impuesto aranceles adicionales de entre el 10% y el 25% sobre productos chinos valorados en US$ 250.000 millones este año como castigo por lo que llama prácticas comerciales desleales de Pekín.

Los aranceles del 10% aumentarán al 25% el próximo año. China ha respondido con sus propios aranceles.


Cancelado Encuentro con Putin


Un líder que Trump no verá en una reunión cara a cara es el presidente ruso, Vladimir Putin. El republicano anunció repentinamente que cancelaba las conversaciones bilaterales previstas, con el argumento de la incautación de los barcos ucranianos por parte de Rusia, poco después de partir de Washington hacia Buenos Aires.

“Basado en el hecho de que Rusia no ha devuelto a Ucrania los barcos y marinos, he decidido que lo mejor para todas las partes implicadas es cancelar mi reunión previamente agendada con el presidente Vladimir Putin en Argentina”, tuiteó Trump tras salir con destino a Buenos Aires.

Aproximadamente una hora antes, había dicho a los reporteros que probablemente se encontraría con Putin en la cumbre, ya que era “un muy buen momento para tener la reunión”. La Casa Blanca dijo que Trump tomó la decisión final de cancelar la reunión mientras estaba a bordo del Air Force One.

La cumbre del G-20 de este año también debe lidiar con la presencia del príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman. El gobernante de facto de Arabia Saudita llegó a Buenos Aires el miércoles en medio de una amplia controversia sobre el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en Estambul en octubre.

El presidente argentino, Mauricio Macri, dijo que las acusaciones contra bin Salman podrían discutirse durante la cumbre del G-20. Arabia Saudita ha dicho que el príncipe no tenía conocimiento previo del asesinato.

Macri habló en una conferencia de prensa conjunta con el presidente francés, Emmanuel Macron, quien dijo que el asesinato de Khashoggi era algo muy “muy serio”.

A medida que llegaban los líderes, las fuerzas de seguridad argentinas comenzaron a cerrar el distrito central de negocios en Buenos Aires. Las calles y tiendas estaban notablemente más vacías.

El Gobierno declaró feriado para este viernes, e instó a los residentes de la capital a salir para evitar el caos en los viajes causado por el operativo de seguridad. Las principales protestas también están previstas para este viernes.