​Vacío de Autoridad

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Hermogenes Perez de Arce

A muchos nos llegan videos de la Araucanía en que sujetos descontrolados insultan en su cara a carabineros, con los peores epítetos, pero los así agredidos no pueden hacer nada, sino soportarlo. Eso sería inconcebible en un país civilizado. De hecho, en Chile es un delito el maltrato de palabra a un carabinero, pero hoy en la Araucanía ese delito permanece impune.

Los chilenos recordamos cuando algunos jugadores nuestros díscolos desobedecieron a la policía de Canadá, hace algunos años, y fueron inmediatamente detenidos y sometidos mediante disuasivos eléctricos. En el mundo civilizado es inconcebible insultar impunemente a un policía. Acá es habitual y no se castiga.

El 19 de julio pasado “El Mercurio” informó que los carabineros no pueden ingresar a una parte del territorio en la Araucanía, a notificar a 31 individuos que en septiembre de 2015 ocuparon violentamente un recinto de la CONADI. “Carabineros no ha logrado cumplir con el trámite debido a que los comuneros se comportan en forma violenta”, dice el diario. Un territorio nacional perdido para la soberanía chilena. “Pedacitos más, pedacitos menos”, como decía don Patricio Aylwin respecto de Laguna del Desierto, cuando la perdió sin ejercer todos los recursos para mantenerla en manos de Chile.

Aylwin fue el gran culpable de la pérdida de territorio en la Araucanía, que heredó en perfecta paz y bajo pleno ejercicio de la autoridad del Presidente Augusto Pinochet, que era respetado y querido por la etnia mapuche, la cual votó por él para continuar en la Presidencia. Los incentivos perversos de la Ley Aylwin transformaron ese territorio en Tierra de Nadie, como lo es hoy.

Los vacíos de autoridad habitualmente son llenados por quienes se muestran capaces de ejercerla. Más temprano que tarde el pueblo chileno se va a convencer de que no se puede seguir perdiendo “pedacitos más, pedacitos menos” de la soberanía nacional y se va a terminar el espectáculo indignante de carabineros sometidos a los peores insultos, sin permiso para reaccionar contra ese delito con los medios que la ley les ha entregado y para ingresar a cualquier zona del territorio “por la razón o la fuerza”, como reza el sabio lema patrio que hoy se ha abandonado.


Hermógenes Pérez de Arce