​Francotiradores de izquierda

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Enrique Goldfarb 1SEMANA

Se me figura que el numerito que está haciendo la oposición es como si fueran francotiradores, atentos al más mínimo desliz u oportunidad para hacer ver su consabido llanto de progresismo, amor por los pobres y desvalidos, y, sobre todo, repudio del capitalismo, vulgo neoliberalismo. Pero lo que resulta patético, es cuando dejan ver que hay falta de profesionalismo en el gobierno, ellos, que simplemente se echaron el tema de la eficiencia y el crecimiento por encima de los hombros

Incluso el ex ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, que, si hubo algo que lo distinguiera del resto de los ministros pasados, fue su intento de seriedad profesional y anhelo de progreso y crecimiento, se está desdibujando rápidamente en función de su papel de asesor del PPD, asumiendo como uno de los francotiradores principales.

Respecto de la reforma de pensiones, veamos la insistencia de que sea un organismo estatal el que se encargue del 4% adicional. Habrase visto semejante tontera, crear un ente estatal, con toda la burocracia e inoperancia que eso significa, para que lidie nada menos que con un tercio de las pensiones de los chilenos. Se me figura un gobierno de izquierda, nombrando a Ricardo Solari, que fundió económicamente el canal estatal, a cargo de esta labor que requiere manejo y conocimiento de las finanzas. Dejémonos de tonteras, a lo más, se puede dar acceso, adicional al de las AFP, a las compañías de seguros de vida que tienen experiencia en el manejo de pensiones, y están rigurosamente supervisadas por la Comisión del Mercado Financiero.

De otro lado, la acusación de que el gobierno no está cumpliendo sus promesas de crecimiento, tiene dos flancos débiles. El primero, es el aritmético. El crecimiento que estamos experimentando es el doble del que enarbolaron aquellos que hoy critican, de modo que no son quienes para levantar el dedo acusador. El segundo flanco débil, es que, si el gobierno lograra pasar las leyes de su preferencia, por el congreso dominado por la izquierda, la explosión de expectativas que se generarían, producirían un crecimiento al menos igual al doble del que estamos experimentando, a pesar de todo el embrollo internacional.

Es como si el francotirador pusiera una trampita y al asomar la cabeza el gobierno, disparara a matar. Pero con esta gente, el país se hundirá cada vez más. Venezuela es el límite.


Enrique Goldfarb