​Chile es el mercado latinoamericano mejor ubicado en el Ranking Mundial de Innovación 2018

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Vista de Santiago

Las diferentes mediciones y comparación de la evolución de la región, tanto de forma interna como con el resto del mundo, conforman un punto de partida para válido para proyectar las políticas necesarias para mejorar desarrollo de la región. Los diferentes estudios publicados por organismos internacionales posibilitan evaluar también el rumbo tomado por las autoridades de cada uno de los países.

Entre esos informes está el Índice Mundial de Innovación, en su edición 11, que se presenta como un instrumento cuantitativo que ayuda a la toma de decisiones que busquen estimular la innovación, el desarrollo económico y humano. Para ello, se conforma un ranking que califica a 126 economías por medio de la evaluación de 80 indicadores diferentes.

El índice es confeccionado por medio del trabajo conjunto de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), la Universidad Cornell, el INSEAD. Además del apoyo de socios especializados como la Confederation of Indian Industry, la Strategy& de PwC y la Confederación Nacional de la Industria (CNI) del Brasil y el Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (SEBRAE).

El podio de los países que lideran el ranking son Suiza, quien mantiene su posición de 2017; los Países Bajos, que subieron una posición, y Suecia, que cayó un puesto con respecto al año anterior. Entre los países que se ubican en los 20 primeros puestos, sobresale el caso de China, que pasó del 22 en 2017, al 17 en 2018.

Entre los principales resultados a nivel global, el informe remarca que a nivel global existió “un grupo de economías de ingresos medianos y bajos cuentan con unos resultados en materia de innovación notablemente superiores a los que se podrían predecir por su nivel de desarrollo”. En particular hace hincapié en África Subsahariana, entre ellos destaca particularmente a Kenia, Ruanda y Sudáfrica, así como también a otras cinco economías de Europa del Este

En su evaluación de América Latina y el Caribe el Índice ubica a Chile como principal economía, mientras que a nivel global el mercado está en el puesto 47. En la evaluación del país se destaca la calidad de la regulación, la inscripción en educación superior y el acceso al crédito. También se remarca que las empresas ofrecen capacitación formal, la creación de nuevas empresas y corrientes de entrada y salida de inversión extranjera directa.

El segundo lugar de la región es ocupado por Costa Rica, que está en el puesto 54 a nivel global. Allí se destaca el gasto que se realiza en educación, la posibilidad de acceso al crédito y la producción por trabajador. También se remarca el pago por propiedad intelectual y la exportación de servicios de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) entre otras actividades.

México es el tercer mercado dentro de la región, a nivel mundial se ubica 56. Entre sus puntos destacados aparece que figura entre los 10 principales países en lo que respecta a facilidad para obtener créditos. El informe también remarca la manufactura técnica, la importación y exportación neta de tecnología y la exportación de productos creativos.

Pese a ser la mayor economía en la región, Brasil está sexto en el ranking de mercados de América Latina y 64 a nivel global. En relación al 2017 subió 5 puestos producto de una mejora en el gasto en I+D, la importación y exportación neta de alta tecnología. El informe destaca también la mejora en la calidad de las publicaciones científicas y de las universidades, haciendo énfasis en la Universidad de São Paulo, la Universidad de Campinas y la Universidad Federal de Rio de Janeiro.

Entre los mercados no mencionados, Uruguay ocupa el cuarto lugar, 62 a nivel global, y Colombia el quinto (63 global). En el sexto lugar está Panamá (70), mientras que Perú está séptimo (71) y Argentina octavo (80). Jamaica, por su parte, es la primera economía de El Caribe en aparecer en el ranking, en el puesto 81 y República Dominicana en el 87.

Como se puede apreciar, la región está retrasada con respecto a los principales mercados a nivel global. El aumento en la conectividad es uno de los puntos necesarios para la competitividad y la innovación en cada uno de los mercados, en ese sentido la banda ancha inalámbrica se presenta como una alternativa positiva para mejorar la cantidad de ciudadanos conectados. En particular, tecnologías como LTE que por sus características permiten altas velocidades y conectividad robusta.

En ese sentido, es importante que las autoridades tomen medidas en lo que refiere a otorgar mayor disponibilidad de espectro radioeléctrico para la industria de telecomunicaciones inalámbricas. También es necesario que se conformen agendas públicas sobre futuras licitaciones de espectro otorgando previsibilidad en sus inversiones. En el mismo sentido es necesario que se flexibilicen las trabas burocráticas al momento de desplegar nuevas redes y se reduzcan las cargas impositivas sobre componentes de redes y terminales de acceso.

En concreto, la conectividad es una herramienta necesaria para que los mercados de la región puedan mejorar sus condiciones de innovación. Por ese motivo es importante que las autoridades de la región pongan atención a las políticas necesarias para poder potenciarla, mejorando así sus oportunidades de desarrollo económico y humano.