​Clima inestable

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Alain Marchant


La semana no partió tan bien, entre lluvias y granizos, visitas a fugados y una economía internacional que está como el clima; con altos y bajos y sin rumbo claro. Difícil está para el gobierno prometer los números presupuestados en su campaña sin medidas más drásticas y con unas arcas fiscales deterioradas y más con un marco global deteriorado. Veamos por qué. El reporte económico de China indica una disminución en el consumo, bajando las ventas de retail y un aumento de la deuda de las personas, sumado a esto un sector inmobiliario que sigue sin señales prontas de mejorar. Si le agregamos a esto la guerra comercial con EE.UU. el panorama realmente parece incierto y bastante nublado. Alemania, el referente en el viejo continente, tuvo su primera contracción económica desde el 2015, cayendo un 0,2%. La industria automotora del país germano también se está adaptando a los cambios de estándares de contaminación lo que ha llevado a una reducción de la producción. Si bien el precio del petróleo ha caído a nivel mundial, la OPEC ya está anunciando la posibilidad de recortes de producción para poder mantener los niveles de precios, por ende lo vivido en las últimas semanas podríamos atribuirlo a un “veranito de San Juan petrolero”. El CPI de EE.UU. subió 0,3% en octubre lo que advierte una presión inflacionaria al alza y lo que daría pie a la FED un mayor aumento en puntos bases de la tasa en diciembre próximo. Como se ve, hay múltiples factores que están evitando un crecimiento más fuerte y sostenido de las economías mundiales. Estados Unidos está a plena capacidad y a pleno empleo y salvo algo extraordinario ocurriese, lo presumible es que el 2019 no tenga los crecimientos que ha estado teniendo en los últimos años. La bolsa ya ha mostrado en octubre signos de debilidad fuertes, con un S&P500 en números mas rojos que positivos, perdiendo momentum y al parecer, las cercanías de un bear market podrían hacerse visibles en el 2019-2020. Esperemos que sólo sea un bostezo y una siesta corta y no estemos entrando a un largo y frío invierno, dado que Chile en los últimos cuatro años se comió casi todas sus provisiones y para un invierno difícil, claramente, no estamos preparados. Espero equivocarme.


Alain Marchant

Ingeniero comercial PUC

Seven Seas