​Ciberseguridad y ciberprivacidad

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Alfredo Barriga

En estas dos semanas, en lo que se refiere al mundo digital en Chile, la ciberseguridad y la privacidad de los datos la han llevado.

Estamos ya discutiendo una nueva ley de privacidad de datos, que hace tiempo la necesitábamos. No solo para proteger la privacidad de las personas, sino también para generar oportunidades de negocio desde Chile dentro de la industria de tratamiento de datos, que mueve cientos de miles de millones de dólares al año. Efectivamente, si nuestra ley cumple con los estrictos parámetros de la Comunidad Económica Europea, Chile podría tener el estatus de “puerto seguro”.

Respecto de la privacidad de datos, la ley debe ser muy explícita en recalcar que los mismo tienen propietario: aquél a quien los datos se refieren. El principio es muy claro: que una empresa, o el Estado, o una organización cualquiera haya creado un dato de una persona no la hace propietaria de ese dato: le pertenece a la persona.

La ley contempla afortunadamente la portabilidad de datos, en el sentido de que, por ejemplo, un paciente puede exigir a una clínica que le entregue todos los datos, en un formato que pueda ser leído por otros sistemas. Creo que la frase correcta debería ser “formato digital”, de forma que no quede lugar a dudas sobre cómo se deben entregar los datos. Decir que debe “ser leído por otros sistemas” podría dejar una ventana abierta a interpretaciones mañosas de la ley.

La privacidad de los datos enlaza con el otro gran tema que ha tomado la agenda digital: la ciberseguridad. El presidente ha hecho bien en poner a Jorge Atton a cargo de este tema, quien en poco tiempo ha generado una ruta legislativa apropiada al desafío que supone las brechas de seguridad. Chile no está bien preparado para ataques cibernéticos, que en plena sociedad digital equivalen a ataques armados. No está claro si fue o no fue un país extranjero el que hizo el reciente ataque a bancos en Chile. Lo que si esta claro es que pueden hacerlo. Por lo tanto, es un tema para tratar de forma urgente, profunda y contundente.

Avanzar rápida y decididamente en los temas de privacidad de datos y ciberseguridad es una política necesaria para insertar a Chile en la sociedad del conocimiento y la información. Hay muchos beneficios para todos, cuando tengamos una infraestructura digital segura donde se respete la privacidad. Gana la sociedad, gana la economía, gana la democracia.


Alfredo Barriga Cifuentes

Consultor en Transformación Digital e Innovación

Profesor UDP

Ex Secretario Ejecutivo de Desarrollo Digital

Autor "Futuro Presente: cómo la nueva revolución digital afectará mi vida"