​Emergencia sanitaria: solicitan paralización de fuentes contaminantes en Puchuncaví y Quintero

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Quintero (Ventanas)

Paralizar toda fuente emisora de contaminantes al aire en contingencias ambientales; reevaluación de las resoluciones de calificación ambiental de todas las industrias contaminantes y peligrosas emplazadas en la Bahía de Puchuncaví y Quintero; instruir a las empresas estatales, Codelco y ENAP, para que cumplan estándares mínimos de sus instalaciones y se sometan de manera voluntaria al Sistema de Evaluación Ambiental; se dicte a la brevedad un plan de descontaminación que incluya a todas las industrias emisoras; además de normas horarias para ciertas emisiones y la creación de un laboratorio de referencia nacional respecto de la contaminación ambiental de la zona, son parte de los puntos que contiene el proyecto de acuerdo aprobado por la Sala del Senado, con relación a la emergencia sanitaria en Punchucaví y Quintero.


Vulnerabilidad

La propuesta respaldada por la unanimidad de la Sala fue presentada por un grupo transversal de senadores, quienes recordaron que las comunas aludidas “se encuentran en una situación sumamente grave de vulnerabilidad ambiental por presión antrópica. Desde la instalación del denominado Parque Industrial Ventanas, la población que allí habita ha tenido que vivenciar cómo la degradación ambiental ha terminado por conculcar su desarrollo humano y con ello el respeto de sus derechos constitucionalmente garantizados, fracasando el Estado en su obligación primaria de proteger y garantizar sus derechos”.

En los argumentos de la solicitud se detalla que lo antes expuesto “es el resultado de una conducta contumaz por parte de las industrias consistente en externalizar los pasivos ambientales donde se emplazan, lo que, sumado a la displicencia regulatoria de los gobiernos, ha contaminado de manera persistente el medio ambiente por más de cincuenta años, durante los que los habitantes de dichos territorios han tenido que atravesar y sobreponerse a episodios escandalosos de contaminación ambiental”.


Antecedentes

Cabe precisar que en el año 2011 se suscitó la nube tóxica de La Greda, los derrames de petróleo de la empresa ENAP el 2014 y 2018, los varamientos de carbón en las playas con una vergonzosa frecuencia. “Estos son algunos de los eventos que se suman a una lista interminable de situaciones inaceptables, y que han puesto a las comunidades en un estado de total indefensión frente al actuar negligente de empresas públicas y privadas”, señalan los autores.

Al respecto, y tal como se desglosa del texto, “los antecedentes tienen el mérito suficiente para que, con el objeto de enmendar esta desproporcionada carga ambiental, los órganos del Estado desarrollen un plan de acción íntegro y sistemático, que permita revertir la vulneración de derechos a la que están sometidos los habitantes de Quintero y Puchuncaví”.

La emergencia de abordar esta situación quedó expuesta “de manera desgarradora y evidente estas últimas semanas, en efecto, el día 21 de agosto del año 2018, hemos presenciado una de las crisis ambientales más graves por las que ha pasado nuestro país, donde en el lapso de dos semanas aproximadamente 500 personas, entre ellos niños y adultos, han sido intoxicados por gases industriales cuyo origen aún no está determinado. Tal es la gravedad de la situación, que con fecha 23 de agosto se declaró por la Oficina Nacional de Emergencia, por primera vez en nuestro país, una alerta amarilla por contaminación”


Solicitudes

En el proyecto de acuerdo se concluye que “se requiere que el Estado enfrente la gravedad de la situación. Tenemos la plena convicción de que la manera de revertir esta crisis sanitaria y ambiental es tomando las medidas pertinentes, de manera firme y categórica, no permitiendo que los intereses corporativos, ya sea de empresas privadas o estatales, se superpongan al derecho a vivir que tienen quienes habitan en la bahía de Puchuncaví y Quintero”.