​BID: Ineficiencias en compras públicas en A. Latina implican un costo de US$220.000 millones al año

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El mal gasto en el sector público en América Latina es tan abultado que costaría unos US$220.000 millones al año, un monto suficiente para acabar con la miseria en la región, asegura el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En un informe en el que aconseja gastar de forma inteligente y no hacer recortes generalizados, el organismo calcula que el costo de la ineficiencia en compras gubernamentales, en la nómina del sector público y en transferencias que no llegan a sectores indicados, alcanza al 4,4% del PIB regional.

“Ese monto sería suficiente para eliminar la pobreza extrema en la región”, dice el reporte del BID.

El análisis del BID se publica justo cuando países de la región como Brasil, Colombia y Chile debaten sobre recortes al gasto público. En Argentina, el gobierno ya anunció un ajuste fiscal para contener el déficit mientras pide ayuda al Fondo Monetario Internacional.

"En tiempos en que los gobiernos tienen que tomar difíciles decisiones, este informe provee una oportuna plataforma para discutir", señaló Alejandro Izquierdo, economista jefe del BID, citado en un comunicado de prensa.

“Podemos mejorar las vidas de nuestros ciudadanos no mediante gastos más elevados sino más eficientes”, concluyó.

Según el informe, Argentina encabeza el listado en el cálculo de ineficiencia técnica, con un 7,2 por ciento del PIB.

En el otro extremo figuran Chile y Perú, que ostentan mejor calidad del gasto, con costos de ineficiencias de un 1,8 y 2,5 por ciento del PIB, respectivamente.

El BID indicó que en América Latina, la inversión pública -necesaria para asegurar el crecimiento futuro de los países- ha avanzado sólo un 5 por ciento frente a un crecimiento de más del 50 por ciento en otras regiones del mundo.

Para ilustrar las falencias en relación a la redistribución de los recursos, el informe señala que en “16 países de América Latina, los impuestos directos y las transferencias de efectivo logran reducir la desigualdad en un promedio de sólo el 4,7 por ciento, contra un 38 por ciento en un muestreo de países desarrollados”.