​América Latina busca coordinar un plan ante el éxodo venezolano

|


Cita por Venezuela

Representantes de trece países de América Latina se reunieron en Quito, Ecuador, para acordar cómo afrontarán la migración de ciudadanos de Venezuela estimada en casi 2,5 millones de personas en los últimos cuatro años, según datos de Naciones Unidas. Las deliberaciones culminan este martes.

Se busca coordinar entre todos los países unos requisitos comunes, por ejemplo en cuestiones de documentación personal. Y también, exigir ayuda económica internacional para afrontar el impacto de esta crisis migratoria y humana en la región.

Participan del encuentro los delegados de la Argentina, Brasil, Costa Rica, Colombia, Chile, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú, Bolivia, Uruguay y República Dominicana. No hay representantes de Venezuela, aunque se invitó especialmente a ese país. Pero sucede que el régimen de Nicolás Maduro niega la gravedad de esta crisis. La OEA organizó para el 5 de septiembre una reunión en Washington dedicada a tratar el tema.

En la apertura de la reunión, el canciller ecuatoriano Andrés Terán destacó que la región afronta “una crisis migratoria” porque los venezolanos se vieron obligados a salir de su país “por una profunda crisis económica, política e institucional”.

Terán comentó que la crisis se agravó particularmente en 2018, cuando ingresaron 600.000 venezolanos a Ecuador. Desde 2014 han ingresado en este país más de un millón de exilados venezolanos.

El funcionario explicó que estos inmigrantes “son vulnerables ante la trata de personas, el tráfico ilegal de migrantes, la explotación laboral, la falta de acceso a la seguridad social, la extorsión, la violencia, el abuso sexual, el reclutamiento para actividades delictivas, la discriminación y la xenofobia”. Terán comentó que otras naciones de la región afrontan situaciones similares a la de Ecuador y aplaudió el esfuerzo latinoamericano en común ante la crisis.

El diplomático ecuatoriano agregó que es necesario buscar “la coherencia” entre los distintos países latinoamericanos para combatir coordinadamente los delitos internacionales derivados de la migración “irregular, desordenada o clandestina”. Hoy en día en cada frontera que cruzan, los venezolanos se encuentran con exigencias diferentes. Colombia pide cédula para quienes están en tránsito y pasaporte para los que planean quedarse. Ecuador exige una cédula avalada con un certificado. Perú exige un pasaporte o solicitud de refugio.

Además de debatir en este encuentro diplomático un marco regulatorio común, América Latina quiere mostrar el impacto que la llegada masiva de los migrantes tiene en la economía de cada país. El representante de la ONU en Ecuador, Arnaud Peral, celebró el esfuerzo de afrontar en conjunto la crisis, también pidió a donantes de otros continentes que sigan haciendo aportes. Esta masiva emigración de venezolanos es una situación inédita en América Latina, más acostumbrada a ver cómo su población -ya sea por la violencia política o las crisis económicas- emigra hacia Estados Unidos o países de Europa en busca de una vida mejor.

La crisis ya superó la capacidad de respuesta de los países vecinos de Venezuela. En el Estado brasileño de Roraima, adonde el gobierno de Brasil envió tropas del ejército, hubo brotes de xenofobia contra los migrantes venezolanos. En la ciudad de Quito hubo marchas de protesta contra la llegada de más venezolanos.

Se sabe que Estados Unidos ayudó económicamente a Colombia y Brasil para atender esta crisis humanitaria. El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció en Bogotá aportes europeos de 35 millones de euros y pidió que la región establezca un sistema de cuotas de migración. Según las Naciones Unidas, la crisis en Venezuela se agravó desde 2015 por la escasez de medicinas y alimentos, en medio de una hiperinflación que destruye los salarios. Colombia, Perú y Ecuador son los principales países receptores. Como destacó el canciller ecuatoriano, el actual flujo migratorio “masivo e inusual” de venezolanos exige la solidaridad internacional “concertada, robusta, eficiente y adecuadamente coordinada con un enfoque regional integral”.

Mientras tanto en Venezuela, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, pidió a los emigrantes venezolanos que vuelvan a su país, donde hay “un gobierno responsable, hay trabajo y oportunidades”. Insistió en que hay una campaña internacional para justificar una intervención contra el gobierno de Nicolás Maduro, con la excusa de la crisis migratoria.

A todo esto, según se informó desde Bruselas, también el Parlamento Europeo analiza la “crisis política, socioeconómica y migratoria” que atraviesa Venezuela.(www.clarin.com)