​Venezuela comienza a implementar nuevo sistema de cobro de la bencina en zonas fronterizas

|


Venezuela Maduro

El mandatario señaló que el país, que tiene la gasolina más barata del mundo, pasará entre septiembre y octubre a venderla a un nuevo “precio internacional” y aplicará un esquema de subsidios para los conductores.

El Gobierno, entre tanto, instalará nuevos dispositivos electrónicos de cobro en las estaciones de servicio ubicadas en ocho estados cercanos a los pasos fronterizos con Colombia, Brasil y el Caribe para intentar detener el contrabando de combustible.

“Este nuevo sistema tiene el objetivo de cortarle las manos a las lacras colombianas que nos roban la gasolina”, afirmó Maduro en una cadena de radio y televisión la noche del lunes.

“En el transcurso de septiembre, octubre, ya cuando esté probado el sistema, comprobado, estableceremos los sistemas de subsidios y se colocará el precio de la gasolina a precio internacional”, afirmó, acompañado de su equipo económico.

La medida forma parte de un plan más amplio con el que el Gobierno de Maduro busca sacar a la nación petrolera de una recesión e hiperinflación.

El presidente no mencionó ningún precio posible, pero el litro de gasolina se vende en las estaciones de servicio de la ciudad colombiana de Cúcuta a un equivalente de 0,62 centavos de dólar.

Maduro prometió otorgar un subsidio al combustible, pero solo para quienes tengan “el carnet de la patria”, el instrumento utilizado por el Gobierno para otorgar bonificaciones.

En los próximos 15 días las estaciones de servicio en los estados venezolanos fronterizos como Táchira, Zulia, Amazonas, Apure, Bolívar, Delta Amacuro, Falcón y Sucre permitirán el pago electrónico y será posible probar el uso del carnet de la patria, según explicaron ministros en televisión.

El plan para llevar los precios locales de la gasolina al nivel de los valores internacionales parece ambicioso para un país que no ha visto un aumento significativo en dos décadas. Dos años atrás, un ajuste no fue suficiente para cubrir las enormes pérdidas de PDVSA en las ventas minoristas de combustible.

Pero tras eliminar cinco ceros a la moneda local en agosto, no hay billetes en circulación para pagar lo que cuesta llenar un tanque al precio vigente de la gasolina, equivalente a milésimas de dólar.

PDVSA no cobra por el combustible que distribuye y en lugar de eso tiene que subsidiar a los dueños de las estaciones de servicio para que puedan cubrir los salarios de sus empleados, dijeron fuentes del sector petrolero.