​Estudio señala la urgente necesidad de trabajar en el manejo de pesquerías y disminuir impactos del cambio climático

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Barco pesquero

Un nuevo estudio realizado por Environmental Defense Fund (EDF) y un grupo de destacados científicos demuestra que trabajar de manera conjunta en la mejora del manejo de las pesquerías y el combate del cambio climático, puede generar un incremento en la cantidad de peces en el mar, alimento para la población y ganancias económicas, siempre y cuando las naciones actúen rápidamente para lograrlo.

Los océanos del planeta tienen el potencial de ser más abundantes de lo que son hoy, incluso ante el cambio climático, si se ponen en marcha buenas prácticas de manejo y si la temperatura global no supera los 2 °C, de acuerdo al primer estudio en su tipo publicado este miércoles en la revista científica de la Asociación Americana de Avances Científicos (American Association for the Advancement of Sciences), Science Advances.

El estudio señala que, comparado al día de hoy, la pesca a nivel global podría tener un incremento estimado en sus ganancias por US$14 mil millones, producir 25 mil millones de raciones de pescados y mariscos más, incrementando la cantidad de peces en el mar en 217 millones de toneladas –una tercera parte más de la cantidad de biomasa actual–, si se cumple lo estipulado en el Acuerdo de París sobre Cambio Climático y se asegura que la temperatura global no exceda los 2°C. Sin embargo, el estudio alerta que estos resultados dependerán de la implementación de un manejo pesquero que pueda mitigar los efectos del cambio climático en la productividad y distribución geográfica de las especies marinas, así como limitar el calentamiento global. Por el contrario, no hacer nada en términos de manejo pesquero y cambio climático, significaría una disminución de peces en el agua y a su vez un riesgo para la población que depende de los productos del mar para alimentarse.

Este estudio estuvo a cargo de una docena de investigadores de diversas instituciones académicas y de investigación, incluyendo la Universidad de California Santa Bárbara (UCSB), EDF, el Centro Nacional de Ecología, Análisis y Síntesis de la UCSB y la Universidad de Hokkaido en Japón. Es el primero que examina el futuro de las pesquerías considerando los impactos del cambio climático y distintos enfoques de manejo, y que demuestra que los océanos pueden mantener una buena productividad en las siguientes décadas, si se actúa hoy para implementar prácticas de manejo más efectivas.

“Los resultados de este estudio son sorprendentemente positivos. Si logramos adoptar políticas y medidas de manejo sustentable y limitar el calentamiento global en 2°C, podremos ver grandes beneficios para las pesquerías a nivel global,” dijo Merrick Burden, Economista Senior del Programa de Océanos de EDF, y uno de los autores de esta investigación. “Sin embargo, estos beneficios necesitan de una acción inmediata. En ese sentido, el estudio es un llamado a los gobiernos del mundo para comenzar a cambiar la manera en la que pescamos y no dejar pasar una oportunidad importantísima de proveer alimento a las generaciones futuras.”

El estudio examinó el futuro de 915 poblaciones de peces alrededor del mundo bajo distintos escenarios climáticos y con un manejo alternativo. Los autores modelaron el impacto del cambio climático en la producción y distribución geográfica pesquera, que afecta la disponibilidad de recursos pesqueros y los lugares donde se pueden pescar, bajo cuatro proyecciones climáticas. Estas van desde un incremento de 1°C en la temperatura global (con fuertes esfuerzos de mitigación) hasta 4°C, de aquí al año 2100 (bajo una situación sin cambios). Para cada uno de estos escenarios, los autores examinaron los impactos en biomasa, captura y ganancias utilizando diferentes alternativas de manejo, a través de un modelo bio-económico.

De acuerdo a los resultados de la investigación, cerca del 50% de las especies analizadas se desplazarán a través de los límites de transfronterizos y casi todas tendrán cambios en su productividad, como respuesta al calentamiento del océano. Estos cambios representarán nuevos retos para las naciones pesqueras. No obstante, incluir en el manejo pesquero acciones que los tomen en cuenta podría generar más ganancias a nivel global y una mayor captura y biomasa. Estas acciones pueden ser estrategias de manejo flexibles, políticas de pesca responsables que se adapten a los cambios de producción, así como crear o mejorar instituciones que ayuden a los países a enfrentar cambios en la distribución de especies y a diseñar acuerdos pesqueros multilaterales.

Aunque un mejor manejo generará mejoras a nivel global, es importante señalar que los resultados variarán según la región. Los resultados del estudio indican que en países alrededor de la línea del ecuador –la mayoría en vías de desarrollo y con una gran dependencia a la pesca para alimentar a su población–, disminuirán las ganancias, aun con un mejor manejo.

“Incluso realizando cambios en el manejo, habrá perdedores y ganadores y tendremos que buscar una manera de atender este desafío,” señaló Steve Gains, uno de los principales autores del estudio y decano de la Bren School of Environmental Science en UCSB. “El éxito depende de la reducción de emisiones, pero también de la cooperación multilateral y de cambios reales en el manejo. Con una población global en aumento, que requiere más fuentes de proteína, estos cambios serán críticos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.”

Los impactos de no hacer nada son bastante claros. En el mundo miles de millones de personas dependen de la pesca como su principal fuente de proteína –actualmente 845 millones de personas en el mundo tienen serias deficiencias de nutrición, en parte por un mal manejo pesquero. Si las cosas se mantienen como hasta ahora, 80% de las pesquerías globales estarán en serios problemas para 2030; hasta ahora, la mayoría de las naciones pesqueras del mundo no han actuado lo suficientemente rápido para cambiar sus estrategias de manejo y los programas de manejo transfronterizo son muy pocos. La buena noticia es que los cambios tardan poco tiempo en dar resultados positivos. Estudios previos señalan que, la mayoría de las pesquerías del mundo pueden recuperarse en tan sólo 10 años, con políticas de pesca sustentable.

“Estimamos que el cambio climático tendrá mayores impactos en lugares donde no hay un buen manejo pesquero y, si no hacemos nada, será un resultado aún peor”, dijo Christopher Costello, uno de los autores del estudio y profesor de Economía ambiental y de recursos naturales en UCSB. “La inacción traerá consigo mayor conflicto entre naciones y más sobrepesca derivada de los cambios en la distribución de los peces, lo que generará más riesgos a la seguridad alimentaria en algunos de los lugares más vulnerables del mundo.”

“Los y las pescadoras serán de los grupos más afectados por al cambio climático y esta investigación confirma lo que ya están viendo en el agua”, dijo Katie McGinty, Vice Presidenta Senior del Programa de Océanos de EDF. “La ventana de oportunidad es muy pequeña, pero tenemos las herramientas y un plan de acción para crear un futuro en el que haya más peces en el mar, más alimento para la población y mayor prosperidad para quienes viven de la pesca, si actuamos ahora.”

El estudio no examina otras amenazas potenciales del cambio climático, como la acidificación del océano y las nuevas formas de interacción entre especies. Estos retos requieren investigación adicional que supera la delimitación de esta investigación.