​Cascadas Sin Agua

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Hermogenes Perez de Arce

El “caso Cascadas” remeció a la opinión pública hace cinco años. La Superintendencia multó con elevadas sumas a numerosas personas por supuestas irregularidades en la compraventa de acciones de esas sociedades controladoras de SQM.

Además, sancionó a dos gerentes de una corredora de bolsa. A uno lo multó en más de 8 millones de dólares y al otro en más de US$4 millones. El consiguiente “juicio por los diarios” fue implacable y a raíz del mismo debió renunciar el presidente de la Bolsa, quien, a la vez, debió dejar de ser socio principal de una entidad financiera y alejarse de ella.

La Superintendencia sostuvo que él y los dos gerentes se habían aprovechado de “un esquema” para defraudar mediante operaciones bursátiles. Fue lo que se comunicó a la opinión pública. Los respectivos prestigios personales fueron pasto de la prensa, la farándula y las redes sociales.

Han transcurrido cinco años y en “El Mercurio” del 24.08.18, p. B9, se ha informado que el 23º Juzgado Civil ha resuelto que las transacciones denunciadas “se ejecutaron totalmente ajustadas a la normativa bursátil y a la normativa legal y que las operaciones no son engañosas ni ficticias”. Fueron dejadas sin efecto las multas a los dos gerentes. El diario añade: “Esta resolución se suma a otras que han resultado favorables para la corredora de bolsa y sus ejecutivos ante el TC y tribunales de primera instancia”.

El “juicio por los diarios” quedó sólo en eso. Había comenzado cuando una alta autoridad, dueña de acciones de las Cascadas, quiso presionar al controlador de las mismas para que las fusionara, lo que le procuraría a dicha autoridad una importante ganancia. El controlador se negó y entonces fue denunciado y sancionado por aprovecharse de un supuesto “esquema” para defraudar al mercado.

Pero ese “juicio por los diarios” no tuvo un correlativo ante la justicia, que no halló ilegalidad. Sin embargo, igual quedó una estela de prestigios lesionados en el camino, aunque el de quien inició todo en procura de otra “pasada” no resultó afectado. Su impunidad está siempre garantizada.


Hermógenes Pérez de Arce