​ASIMET lamenta el cierre de otro de sus socios: Industrias Nibsa

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Nibsa

El directorio de ASIMET encabezado por su presidente Dante Arrigoni, lamenta el cierre de la planta de manufactura NIBSA, que forma parte de la asociación, que se suma a otras empresas similares de las últimas semanas, y que es, según el gremio, una consecuencia de la progresiva pérdida de competitividad de la industria manufacturera nacional.

“Como asociación gremial de la industria metalúrgica y metalmecánica, hemos denunciado insistentemente desde 1996, los negativos efectos para el país que ha significado la desindustrialización, por cuanto en ese entonces, la industria manufacturera representaba el 15% de PIB chileno, y hoy sólo un 10%.

Los efectos sociales de este proceso de desindustrialización han sido enormes porque esta reducción del 33% de la industria en 22 años, ha significado la pérdida potencial de 250.000 empleos de calidad para la clase media”.

“Como ASIMET hemos hecho llamados insistentes a las autoridades sobre esta pérdida progresiva de competitividad, y en muchas situaciones por competencias desleales, y principalmente por la ausencia de Políticas Públicas, que fomenten el necesario cambio tecnológico hacia la Industria 4.0.

Hoy en día los países con los cuales competimos, y la mayoría de la OCDE, están invirtiendo en el alto costo de la modernización, con el objetivo de fortalecer sus influencias y posiciones en la economía globalizada. Bien sabemos que Chile tuvo un desarrollo industrial importante, pero vemos que en la actualidad la mayoría de nuestros socios comerciales nos aventajan, y están trabajando sostenidamente en construir el puente entre la Industria 3.0 a la 4.0.

En ASIMET tenemos la convicción que esta revolución industrial no significará para Chile una pérdida de más empleos, sino por el contrario, es la oportunidad para recuperar los puestos de trabajo de calidad que hemos perdido en los últimos años.

Chile tiene hoy la obligación de adoptar esta revolución tecnológica. De no hacerlo, nos quedaremos fuera del círculo de los países en desarrollo, y aumentaremos irremediablemente la brecha que nos separa de las naciones de mayores ingresos”, concluye Asimet.


Nibsa

La emblemática grifería Nibsa, después de 73 años de tradición, decidió cerrar su planta productiva para reconvertirse en una empresa comercializadora, dejando a 130 personas sin su fuente laboral.

El directorio tomó la decisión, que repercute en el fin de las operaciones de los procesos de fundición y mecanización de productos, actividades que se desarrollaban en una planta de San Joaquín, de acuerdo a un hecho escencial enviado a la Comisión para el Mercado Financiero.