​Presagio Fatídico

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Luis Riveros

Hace pocos días se dio a conocer el resultado del Estudio Nacional de Lectura de Segundo Básico, el cual fue aplicado el año 2017. Los resultados no pueden ser más preocupantes. No sólo revelan el insuficiente desarrollo de los niños en materia lectora, sino que además dan a conocer el severo estancamiento en esta situación al menos desde el año 2012. Resultados que son más o menos los mismos para todas las regiones del país. Ciertamente, tal situación se viene repitiendo desde ya hace muchos años poniendo en evidencia que las políticas públicas en esta materia han fallado rotundamente. Como es ampliamente sabido, dichas políticas se han preocupado mucho de los temas financieros y administrativos de la educación, pero no han puesto suficiente énfasis en el fondo mismo del quehacer formativo: la temprana formación de los niños. Por otro lado, ellas han puesto énfasis en materia de educación superior, en circunstancias que este estudio revela lo crucial que es la educación pre escolar para mejorar habilidades lectoras. Si los abundantes recursos que se han colocado a disposición de la “gratuidad” universitaria se hubiesen empleado en educación pre escolar, podría pensarse en dar un giro a la funesta situación presente en el plazo de algunos años. Resulta evidente que los pobres resultados en el campo de la lectoría de los niños presagian solamente un estancamiento o un modesto progreso en la calidad de la educación a todos los niveles: con niños que no leen adecuadamente, es difícil pensar en un país que tenga buena educación. La influencia del hogar parece ser decisiva de acuerdo a este estudio, pero tampoco hay políticas que estimulen el mayor envolvimiento de los padres en la educación de sus hijos y un más potente rol compensatorio de la escuela. El resultado de todo esto, es que Chile seguirá siendo un país dominado por baja productividad y analfabetismo funcional, además de una pobre capacidad de expresión oral y escrita que ya es un hecho de la causa, como lo testimonian diariamente un gran número de medios de comunicación oral y escrita.


Luis A. Riveros

Universidad de Chile