Informe del B. Central: empresas mantienen dotación y descartan contrataciones en el corto plazo

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Como ha sido la tónica de los últimos trimestres, los entrevistados tienen una evaluación mixta sobre el desempeño de sus negocios. Así lo apunta el último Informe de Percepción de Negocios publicado este jueves por el Banco Central.

De acuerdo al reporte, por un lado, los proveedores de bienes y servicios relacionados con la inversión, especialmente minera, dan cuenta de un mayor dinamismo. Lo mismo ocurre en zonas geográficas asociadas al sector salmonero. Por otro lado, la generalidad de los consultados ligados a la venta de bienes y servicios de consumo indica una lenta actividad, debiendo generar importantes esfuerzos para mejorar sus ventas.

El ente emisor consignó, a su vez, que la gran mayoría de los entrevistados señala que el desempeño de sus negocios ha sido más bajo de lo que ellos esperaban a comienzos de año, por lo que han atrasado las expectativas de un repunte más sustantivo hacia fines del 2018 y comienzos del 2019. De todos modos, precisa, en las últimas semanas comenzó a observarse una creciente preocupación por los efectos que la guerra comercial entre Estados Unidos y sus socios podría tener en el panorama económico de los próximos trimestres, tanto por sus efectos en la demanda externa, la inversión, el precio del cobre y el tipo de cambio.

Como se indicó, los entrevistados que proveen bienes y servicios ligados a la inversión minera reportan un buen desempeño, con un dinamismo que ha ido aumentando en lo que va del año, pero muy lejos de lo observado en el período 2011-2013. Los consultados concuerdan en que la mayor parte de la inversión en curso corresponde a etapas de evaluación inicial de proyectos o ampliaciones de lo existente, y a una reposición impostergable de maquinarias y equipos. Asimismo, hay coincidencia en que no se aprecian proyectos de inversión de gran escala y tampoco hay claridad sobre cuándo podrían materializarse. En el resto de los sectores, la inversión es menos dinámica, aunque también está ligada en su mayoría a la reposición de capital depreciado, a la mejora y/o automatización de procesos que permitan mejorar la eficiencia y con ello los márgenes. En tanto, casi la totalidad de los consultados cuyos negocios están relacionados con la inversión pública muestran preocupación por la lentitud de los procesos de licitación tras la instalación de las nuevas autoridades, lo que se ha sumado a los anuncios de reducción de gasto público.


Presión en mercado laboral


Sobre el mercado laboral, el informe remarca que la mayor parte de los consultados no indica que haya efectuado cambios en sus dotaciones, ni que esté pensando realizarlos en lo más próximo. Hay coincidencia en evaluar que el empleo está estancado. Ello lo asocian, entre otros factores, a que aún existe capacidad ociosa, a que los ajustes en los márgenes de los últimos años los han llevado a mejorar la eficiencia y producir con menos recursos humanos, y a que el proceso de mecanización y automatización los hace requerir menos trabajo pese a que la demanda crezca. Como conclusión general, solo en algunos casos se espera una mayor contratación ante el aumento que están observando o prevén de la demanda e indican que dados los costos asociados a la contratación y desvinculación de personal no procederán con aumentos del empleo mientras no se aprecie con mayor claridad que sus resultados se acercan a lo esperado.

Respecto de los salarios, existe concordancia en cuanto a las bajas presiones de costos laborales, ya sea por la mayor eficiencia de los procesos, por la menor rotación laboral o porque el aumento de la oferta de mano de obra ha reducido los salarios en algunos sectores. Como ha sido la tónica por varios trimestres, se sigue destacando que si bien hay una elevada disponibilidad de mano de obra —apoyada en varias regiones del país por una mayor oferta laboral de inmigrantes—, no siempre posee las competencias y compromiso necesarios.


Control de costos


El reporte también indica que los consultados siguen sin informar de mayores cambios en materia de costos y precios. La depreciación reciente del peso, acota, se percibe como un fenómeno más bien transitorio y ligado a la incertidumbre sobre la guerra comercial. Esto, y la aún fuerte competencia en los mercados, hace que los entrevistados vean complejo poder traspasar estos aumentos del tipo de cambio a precios. El control de los costos continúa siendo la norma.

Por otra parte, persiste la evaluación de que el nivel de las tasas de interés es muy bajo y atractivo para el endeudamiento. Al mismo tiempo, los bancos señalan una mayor disposición a concretar negocios y perciben una demanda más dinámica, al menos en términos de cotizaciones, pero que aún no se traduce en la concreción de colocaciones efectivas. Sectorialmente, a su vez, continúa resaltando el crecimiento del crédito automotriz, factor que los consultados del rubro indican es el gran determinante de los aumentos de las ventas del sector gracias a los bonos asociados a su uso.