​El 5% de su presupuesto total que los municipios destinan a Educación es insuficiente

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UDESANTIAGO Andrea Rodru00edguez

“¿Por qué no hacen un bingo?”. Esa fue la recomendación del ministro de Educación, Gerardo Varela, para solucionar los problemas de infraestructura que afectan a los colegios del país. Lo cierto es que, en promedio, los municipios destinan sólo un 5% de su presupuesto en el ítem educación, según revelaron datos de la Subsecretaría de Desarrollo Regional recabados por la Asociación Chilena de Municipalidades (Achm).

Para la especialista en currículum y evaluación, y académica del Departamento de Educación de la Universidad de Santiago de Chile, Dra. Andrea Rodríguez, este porcentaje es “insuficiente” para mejorar las condiciones en que se imparte la formación en las escuelas públicas, lo que, a su juicio, impacta directamente, en un detrimento de la calidad.

“Cuando los fondos son porcentualmente tan pocos, no se pueden realizar los acompañamientos necesarios para potenciar los procesos de mejora educativa al interior de los colegios”, enfatiza y agrega que “un presupuesto tan bajo implica que la carga docente se concentra solo en que los profesores hagan docencia y no se pueden disponer de horas más extendidas para la preparación de dichas clases, la planificación, realizar entrevistas, etcétera”, insiste.

Para la doctora en ciencias de la educación, que ha investigado sobre la gestión curricular y pedagógica en municipios, esta cifra porcentual revela la urgencia de avanzar en más servicios locales que consoliden el proceso de desmunicipalizacion que se está implementando en el país, y que concentren su quehacer en los aprendizajes.

“Este porcentaje refleja la crisis de la educación municipal y la urgencia de avanzar en desmunicipalización, porque las alcaldías no dan abasto con la cantidad de tareas que desarrollan”, considera. “Los municipios son una estructura organizacional agotada que no resuelve el problema de la calidad de la educación pública”, agrega.

Finalmente, recalca que otra de las tensiones que genera este modelo educativo es que hay municipios más ricos y otros más pobres. Por lo tanto, el aporte que realizan no es justo para las alcaldías con menos recursos. “La calidad de los procesos educativos, docencia y gestión escolar queda al arbitrio de los municipios y no es posible hablar de una gestión homogénea de la educación municipal”, concluye.