OCDE: Escenarios económicos proyectados para 2060 ilustran beneficios a largo plazo de las reformas estructurales

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Un reporte publicado este mes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) constata que en un escenario de referencia estático sin reformas relevantes, el nivel de vida (PIB per cápita) en los países de la OCDE mejorará entre 1.5% y 2% por año durante los próximos 40 años.

El documento "Visión a largo plazo: escenarios de la economía mundial para 2060" (The Long View: Scenarios for the World Economy to 2060) amplía el horizonte a corto aliento que suelen trazar los analistas económicos para ilustrar mejor los posibles beneficios de las reformas a la educación, la gobernanza, las políticas laborales y las regulaciones del mercado de productos, cuyos efectos se manifiestan durante décadas.

Según la entidad, el nivel de vida de los países BRIICS (Brasil, la Federación de Rusia, India, Indonesia, China y Sudáfrica) aumentará con mayor rapidez, pero bajará de un crecimiento de 6% anual logrado en la última década a poco más de 2% para 2060 (es decir, menos de la mitad del nivel observado en los países líderes).

No obstante, subraya el organismo, a India y China corresponderá un porcentaje en aumento del producto mundial —entre 20 y 25% del PIB mundial para cada uno en 2060, en comparación con poco más de 40% para los países de la OCDE—, a medida que el centro de gravedad económico del mundo continúa cambiando hacia Asia. “Mientras tanto, el cambio demográfico afecta el nivel de vida de los países avanzados y crea considerables presiones fiscales, forzando a los gobiernos a elevar la recaudación tributaria en un promedio de 6.5 puntos porcentuales del PIB, para así cubrir las necesidades en materia de salud y de pensiones, y a la vez impedir que la deuda gubernamental aumente”, apunta.


Escenarios alternativos


Varios escenarios alternativos muestran la manera como las reformas de políticas públicas e institucionales podrían impulsar el nivel de vida futuro, utilizando trabajos previos de la OCDE que cuantifican el impacto de las reformas estructurales. Las siguientes son algunas enseñanzas de los escenarios alternativos:


- Los BRIICS tienen mucho margen para mejorar la gobernanza y los logros educativos. En un escenario en el que ambos factores alcanzarán el nivel promedio de la OCDE para 2060, el nivel de vida es de 30% a 50% más alto que en el escenario de referencia.

- Las reformas hasta 2030 dirigidas a lograr que la regulación del mercado de productos en los países de la OCDE resulte tan favorable para la competencia como la de los países líderes, aumentarán el nivel de vida más de 8% en total (y hasta 15-20% en los países más alejados de las mejores prácticas en estos momentos, entre ellos Bélgica, España, Francia e Italia).

- Poner los parámetros de política laboral de los países de la OCDE a la altura de los que prevalecen en los países líderes aumentará la tasa total de empleo en 6.5 puntos porcentuales para 2040, sobre todo por el crecimiento del empleo para jóvenes y mujeres, lo cual ayuda a fomentar la inclusión. Combinado con reformas para frenar la inflación de costos de salud, este paquete aliviaría las futuras presiones fiscales, al reducir a más de la mitad el ingreso extra requerido para estabilizar la deuda gubernamental.

- Vincular los ingresos futuros en edades de jubilación con la expectativa de vida, como ya se hace en algunos países, incrementará la tasa total de empleo de las personas mayores en los países de la OCDE más de 5 puntos porcentuales para 2060.


Por último, en un escenario negativo, el informe muestra cómo retroceder en la liberalización del comercio —esto es, volver a los aranceles a importaciones promedio de 1990— deprimiría el nivel de vida a largo plazo en 14% para el mundo en su conjunto y entre 15 y 25% en los países más afectados.