​La buena noticia de la integración

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Leonardo Moreno

La situación producida por el edificio que el Alcalde Joaquín Lavín quiere construir en Las Condes, a un costado de la rotonda Atenas, dentro de la normativa vigente y en complemento con aportes municipales provenientes de la compraventa de otro polémico terreno en Vitacura, contrario a lo que parece para muchos, es una muy buena noticia.

Se trata de un legítimo y más aún, necesario, ejercicio de integración, que con toda la notoriedad pública que ha tenido, permitirá traer a la palestra una excelente política pública que está operando hace tres años.

La verdad es que en el sector oriente de Santiago no se construían casas para el 60% más vulnerable de la población, desde hace mucho. Ahora se volverá a construir, y esta vez, con estándares mucho mejores que en el pasado, con condiciones de habitabilidad digna, y sobre todo, para familias que han vivido por décadas en Las Condes. Entonces, ¿cómo no va a ser una buena noticia?

Gracias a la prensa, sabemos que la mayoría de quienes están postulando a una vivienda en la comuna, viven hace más de 20 años ahí, en los alrededores de la rotonda, en Padre Hurtado o Paul Harris, en calidad de allegados con familiares o arrendando. Trabajan en esos barrios, estudian o estudiaron en colegios de la comuna y sus padres y abuelos vivieron siempre ahí. Esta es la segunda buena noticia: que se construya ahí y no en otro lado, y que precisamente las viviendas construidas sean para familias que son hijos de quienes llegaron hace muchos años a vivir ahí, particularmente a la zona de Colón 8.000, y a otras poblaciones que durante décadas fueron expulsadas de la comuna y enviadas a aquellos barrios que hoy la gente teme, los barrios estigmatizados.

Cuando durante tanto tiempo hemos dado solo un valor monetario a las viviendas, olvidando que es el lugar donde construimos hogares y comunidad, no llama demasiado la atención que uno de los principales argumentos de oposición sea una supuesta baja en la plusvalía de las casas aledañas al proyecto. Junto a ello, hemos escuchado a personas que manifiestan temor por la eventual llegada de gente de La Pintana. Paradójicamente es precisamente la comuna de La Pintana la que recibió a muchísimas familias de Las Condes, que fueron a parar a esos territorios periféricos, a barrios que desde siempre tuvieron una serie de deficiencias y que estaban condenados a cargar con estigmas sociales. Esas familias nunca debieron salir de comunas como Las Condes o lo que hoy es Vitacura. Si hubiéramos tenido en su momento la generosidad e inteligencia de entender el tremendo error que se estaba cometiendo, pudiéramos haber asentado en esas comunas a familias que vivieron ahí por décadas. Sin embargo, la brutal política de segregación que comienzó con la dictadura y continuamos en democracia, es la que nos lleva hoy día a escuchar a algunos vecinos de Las Condes, decir las cosas que se han dicho.

Con todo, poco a poco, lentamente y sin estridencia, se viene desarrollando en nuestro país desde 2015 una positiva política de integración social desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Más de un tercio de los subsidios que se han entregado desde entonces, están vinculados con esta nueva política de integración.

Esta política de inclusión, consagrada en el Decreto Supremo 116/2015 primero y en el DS 19/2016 después, ha permitido que el Estado entregue mayores recursos a proyectos habitacionales que logren integrar familias de clase media con familias denominadas vulnerables, de modo que todos puedan vivir en barrios integrados y con servicios adecuados.

En los últimos años ha quedado demostrado que es posible construir miles de viviendas más integradas y que es posible sostener en el tiempo políticas de este tipo. Esta política integradora tan necesaria, instalada en el gobierno anterior, es ya una política de Estado que debe fortalecerse y sostenerse en el tiempo.

Los aportes municipales comprometidos con la iniciativa en el caso de Las Condes, complementarios a una la política pública, son el mejor ejemplo de cómo potenciar la acción del Estado central a través de las decisiones del gobierno local.

El alcalde Lavín ha logrado dar visibilidad no solo a un descontento algo descontrolado, sino también a una política integradora que ha comenzado a instalarse exitosamente en el país. Ojalá pueda entenderse de esa manera y el proyecto habitacional de marras se convierta en una verdadera oportunidad para mostrar lo mejor de lo nuestro.


Leonardo Moreno

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