​La Araucana aborta proceso para una eventual fusión con caja Gabriela Mistral

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El viernes de la semana pasada, la Caja de Compensación La Araucana informó que había enviado una carta con una oferta de fusión a su par Gabriela Mistral, siempre y cuando se cumplieran ciertas condiciones, entre ellas que la junta de tenedores de bonos y la junta de acreedores autoricen la operación. Este martes, en el informe de clasificación de Feller Rate, que eleva el rating de la solvencia de La Araucana, este señala que la administración de la caja informó que no continúa en el proceso de una eventual fusión con Caja de Compensación Gabriela Mistral.


La operación habría sido vista con resquemores por parte importante de los inversionistas y acreedores, sobre todo en vistas de una mejoría en su clasificación debido a sus mejores resultados, como para hacerse nuevamente de problemas financieros como los que lastran a la caja Gabriela Mistral, y de los que viene saliendo La Araucana tras la reestructuración de sus pasivos financieros en 2016, mediante un Acuerdo de Reorganización Judicial que pasó a su segunda fase a comienzos de año y sigue vigente.


Feller Rate subió este martes a “BB” las clasificaciones de la solvencia y de las líneas de bonos de La Araucana y a “BB/Nivel 4” la de sus efectos de comercio. Al mismo tiempo, confirmó las perspectivas en “Positivas”.


El alza en la clasificación de la solvencia de Caja La Araucana considera su mejorada capacidad de generación de ingresos, con resultados positivos y crecientes, y el consecuente fortalecimiento de sus niveles de adecuación de capital.


La clasificación también incorpora su posición relevante en la industria de cajas de compensación, reflejada en su amplia base de afiliados y cartera de colocaciones.


A inicios de 2018, la entidad avanzó a la segunda fase del Acuerdo de Reorganización Judical (ARJ), el que en 2016 permitió la reestructuración de más de $420.000 millones de pasivos financieros, los que incluían deuda bancaria, con tenedores de bonos y, en menor grado, con la Corfo. El paso a la segunda fase del acuerdo junto con cambios en la estructura y plazos para el pago de los créditos, así como ajustes a los Covenants Financieros, permiten a la entidad contar con una mayor flexibilidad financiera para el desarrollo de su actividad.


El foco de negocios de La Araucana es la entrega de créditos sociales de consumo y beneficios para sus afiliados trabajadores y pensionados, especialmente del segmento socioeconómico medio-bajo. Su actividad se beneficia de las características de los créditos sociales, que se rigen por las normas de pago y cobro de las cotizaciones previsionales, las que garantizan la preferencia en el pago. Además, la recaudación es a través del descuento directo de la remuneración o pensión del deudor.


Luego de los cambios efectuados al modelo de venta y de la incorporación de políticas de crédito más estrictas que repercutieron en la posición de mercado, la entidad ha logrado estabilizar el volumen de sus colocaciones alcanzando a marzo de 2018 una cartera de colocaciones brutas en rangos de $364.000 millones (en torno al 1% del total de préstamos de los oferentes de créditos de consumo). Además, mantiene la segunda posición en el total de afiliados en la industria de cajas, con una base de 1.377.716 suscritos (19% del sistema).


En 2017, La Araucana alcanzó resultados positivos después de dos años con pérdidas relevantes de última línea. A diciembre de ese año, la utilidad antes de impuesto sobre activos totales promedio fue de 0,6%. Esto, apoyado especialmente en una disminución de los gastos de apoyo y por provisiones, que permitieron compensar el mal desempeño de empresas relacionadas (en particular, aquellas ligadas a educación), los menores ingresos provenientes de la actividad de crédito debido al decrecimiento de las colocaciones y los mayores gastos financieros asociados a las condiciones de pago de la deuda.


En el primer trimestre de 2018, La Araucana continuaba mejorando su eficiencia a través de la reducción de sus gastos operacionales, y mantenía la evolución favorable de su gasto por riesgo de crédito, acorde con un mejor comportamiento de la morosidad en los tramos más largos, señala el informe de Feller Rate. Con ello, el resultado antes de impuesto alcanzó $3.145 millones, con una rentabilidad sobre activos de 2,5% (anualizada).


Las modificaciones al proceso de admisión y cobranza de los créditos repercutieron favorablemente en una mejora de la calidad de la cartera, la que en 2015 se vio afectada por mayores exigencias normativas y el contexto económico, especialmente por cambios en la composición del empleo. A marzo de 2018 el ratio de mora mayor a 90 días era de 9,2% y el índice de riesgo era de 6,7% (versus 14,6% y 9,6% a diciembre de 2015, respectivamente).


El cambio en el límite de descuento para el pago de los créditos para trabajadores de empresas públicas que se rigen por el Estatuto Administrativo (que disminuyó de 25% a 15%), afectará el nivel de colocación en los próximos meses además de generar un aumento del gasto por provisiones. Sin embargo, en vista a que este segmento representa en torno al 10% portafolio de créditos y la entidad muestra una mejorada capacidad de generación de ingresos, el impacto de esta medida se considera acotado, señala Feller Rate.


El fondo social se recuperó en los últimos dos trimestres junto con los resultados de última línea. Si bien el índice de solvencia se incrementó desde 20,7% en 2016 a 23,4% a marzo de 2018, aún persiste un nivel de deuda comparativamente más alto que el de sus pares (4,9 veces versus rangos de 1,4 veces, respectivamente).


La deuda financiera de La Araucana bajo el ARJ alcanza a cerca de $360.000 millones. El pago de ésta se efectúa según dos tramos establecidos (“Tramo Uno” y “Tramo Dos”), que significan una tasa de interés promedio ponderada en rangos de 7,3% anual. Mientras esté bajo el Acuerdo, la entidad tiene imposibilitado adquirir nuevos recursos en el mercado para financiar su actividad.


Acorde con lo informado por la administración, la entidad no continúa en el proceso de una eventual fusión con Caja de Compensación Gabriela Mistral.


Perspectivas: Positivas

Las perspectivas de la clasificación se mantienen en “Positivas” en consideración a que la caja debería continuar fortaleciendo el desarrollo de su actividad con riesgos controlados mejorando sus niveles de rentabilidad, al tiempo que disminuye a su nivel de endeudamiento.