​Viabilidad de una estrategia de desarrollo de largo plazo (Parte II) ¿Qué Tenemos en Común las Grandes Mayorías?

|


Mario Astorga de valenzuela

(Borrador en permanente absorción de nuevas ideas)

Este comentario es una continuación de “Inviabilidad de una Estrategia de Desarrollo de Largo Plazo“I, que, muy sintéticamente, plantea que las grandes corrientes de pensamiento ideológico se han comportado de manera extremadamente hermética en relación a los cambios a los que están sometidas las personas, las familias, las empresas y el medio ambiente, y considerablemente lentas para absorber e interpretar los desafíos que crea el nuevo escenario social, valórico, político, y tecnológico; eso, agregado a un derrumbe de los liderazgos políticos, provoca una masiva infidelidad en las preferencias políticas de los ciudadanos, lo que hace muy inviable que se logren acuerdos nacionales aceptados por las mayorías, que permitan implementar buenas políticas de Estado de largo plazo.

Por otra parte, la Primera parte de este documento sostiene que, cada vez hay más consenso en que hacer buenas políticas públicas es más complejo que lo que se suponía, debido al conocimiento que hemos adquirido de la necesidad de: integrar distintas experticias, incluir bastos campos de información disponible, comprometer varias instituciones del Estado y del sector privado que interactúan con el problema, la incorporación de los propios beneficiarios para corregir los típicos errores de diseño de las mismas, etc. Todo los cual puede resumirse en que las buenas políticas públicas requieren de un plazo superior a los 4 años que duran los gobiernos y al horizonte probable de las coaliciones, dada la infidelidad política señalada.

La constatación de la infidelidad política de los ciudadanos y la necesidad de mayor plazo para definir políticas públicas genera un clima donde se hace prácticamente inviable establecer estrategias de desarrollo de largo plazo para Chile, a pesar que habemos Grandes Mayorías que estamos de acuerdo en muchas cosas.

Se utilizará muchas veces en este documento el constructo Grandes Mayorías. El valor de su uso es compartir la sensación de que hay Grandes Mayorías de ciudadanos que suelen compartir una visión con respecto a una materia relevante para el desarrollo nacional, y hay otras Grandes Mayorías, en las que pueden participar otros ciudadanos y parte de los anteriores, que comparten posiciones con respecto a otras materias.

El gráfico siguiente muestra que las Grandes Mayorías pueden provenir de distintos sectores ideológicos, pero se reúnen frente a un tema y conforman una mayoría diferente a la anterior.


Viabilidad


Una estrategia de Desarrollo Nacional que sea la suma de los parches de diferentes consensos parciales no funciona, como tampoco lo hace que los liderazgos políticos se basen solamente en la opinión de sus propios electores e ignoren a las Grandes Mayorías que, aunque no se pueden o suelen expresar, tienen opinión sobre determinados temas.

Ya para nadie es un misterio que las Grandes Mayorías nacionales dejaron de sentirse interpeladas por las propuestas, énfasis y modos de operar que han establecido los partidos y movimientos políticos de Chile. En las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias una minoría de ciudadanos votó con convicción, otros se sintieron obligados a votar, pero lo hicieron con la lógica del mal menor; sin embargo, hubo otro grupo mucho más grande aún que actuó con la convicción que votar en nada ayudaba a mejorar ni al país y ni a su situación personal, y por lo tanto se abstuvo.

La realidad del sistema político nacional en los últimos años es que a los partidos y movimientos políticos les ha sido posible convocar a una minoría de ciudadanos que han estado dispuestos a apoyar a sus candidatos, pero la suma de los resultados electorales recientes indica que los ciudadanos no están dispuestos a hipotecar o comprometer un apoyo permanente. La lealtad de los electores tiene una sola moneda de cambio, la coherencia entre las propuestas de los políticos y sus actuaciones, o al menos el cumplimiento de las promesas establecidas y en la mayoría de los casos eso no ha ocurrido.

Las Grandes Mayorías quieren a Chile, tienen ideas de como Chile puede ser mejor, pero no están dispuestos a militar en un partido o movimiento, al menos de la manera como lo establece la actual la ley de partidos políticos, o al menos no en apoyo a los actuales dirigentes políticos.

Para las Grandes Mayorías el actual domicilio político es la independencia de cualquier ideología, sea de centro, izquierda, derecha, machista, feminista, igualitarista, GLTBI, nacionalista, globalista, marxista, capitalista, conservadora, liberal, etc. Las Grandes Mayorías reconocen que los hombres somos mucho más complejos que esos estereotipos y tenemos mucha más capacidad de integrar los aportes de cada una de esas propuestas, sin necesidad de situarnos como “enemigo a priori” de movimiento e ideología alguna. Las Grandes Mayorías ya no están dispuestas a comprar, a fardo cerrado, los paquetes de propuestas que le plantean las estructuras políticas, independientemente de su signo.

Por ejemplo, con respecto al Mercado y el Estado. Las Grandes Mayorías vemos enormes espacios para que operen los mercados, la iniciativa privada, la propiedad privada y la competencia para proveer de manera eficiente bienes y servicios a la sociedad, pero al mismo tiempo vemos que el Estado es irremplazable en asegurar acceso de todos los chilenos a salud-educación-vivienda de calidad, según estándares internacionales reconocidos; en supervisar la calidad de los servicios a los más vulnerables y en crear leyes y controlar activamente para que el mercado funcione y no ocurran situaciones de colusión, cohecho, abuso de posición dominante, elusión y evasión de impuestos, uso de información privilegiada y amiguismos perversos en todos los niveles de la estructura productiva y política; o si ocurren que sus infractores sean SEVERAMENTE castigados.

Por ejemplo, con respecto a la Educación. Las Grandes Mayorías no creemos que sea la primera prioridad discutir si la educación debe ser pública o privada, en especial dados los estigmas, muchas veces injustos, que cada tipo de oferente tiene (malversación de recursos fiscales en la provisión de educación de mala calidad en el caso de la educación pública y utilidades anormales con recursos públicos o de las familias en el caso de la educación privada.) En ambos sistemas ha habido ejemplos notables que prueban que si se puede otorgar educación de calidad con eficiencia en el uso de los recursos públicos y de las familias. Las Grandes Mayorías tampoco creen que sea la primera prioridad discutir si se debe permitir el lucro o no en la provisión de la educación. Las Grandes Mayorías creen que el primer deber moral de la sociedad chilena es “comprometerse radicalmente” con asegurar el acceso universal a educación de calidad, y para ello es necesario emplear todos los medios de lucha y se evaluará, con transparencia en el tiempo, cual es el camino que le ofrece mayor eficiencia al uso de los recursos públicos, en la medida que las reglas del juego de los proveedores públicos y privados sean iguales o al menos comparables.

Por ejemplo, con respecto a las Pensiones. Las Grandes Mayorías creen que el objetivo único de un sistema de pensiones es asegurar buenas pensiones para la vejez de los chilenos, por ello debe extirparse el objetivo indirecto de proveer financiamiento barato a algunas empresas y utilidades a toda prueba a las administradoras de los fondos.

Se proponen estos ejemplos porque las encuestas, a pesar de su descrédito electoral, han comprobado que en torno a ellos hay Grandes Mayorías a pesar de que estas concepciones, en algunos aspectos, entran en contradicción con las concepciones básicas de izquierda, centro y derecha.

¿Cómo pueden las Grandes Mayorías aportar al desarrollo del país si desconfían de la institucionalidad política y no quieren pertenecer a un partido o movimiento político?

Las TICs y RRSS permiten, hoy en día, que las Grandes Mayorías puedan aportar al diseño del “país que todos queremos” sin necesidad de militar en un partido o movimiento político. Hoy existen varios grupos que pueden llegar a ser fácilmente Grandes Mayorías y que ya están organizados, otros están en etapa de estabilización, y permanentemente se están formando nuevos grupos de opinión. Por otra parte existe hoy en Chile una serie de organizaciones de ciudadanos, algunas compuestas por miles de militantes o voluntarios, unidos por una preocupación social común: Un Techo para Chile, Hogar de Cristo, Trabajo para un Hermano, Caritas, Cruz Roja, Futbolimás, Ruidosas, Wheels for the World, Mi Parque, Casa de la Paz, Comunidad Mujer, Ciudadano Inteligente, CONADECUS, Agrupación Ciudadana Defendamos la Ciudad, Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales, Asociación de Consumidores; Asociación Chilena de Voluntarios, La Carmela para recuperar el lecho el Mapocho para la ciudad, y cientos de otras, cuyos miembros comparten ciertas prioridades para el desarrollo nacional o comunitario. Las Grandes Mayorías pueden organizarse utilizando las RRSS, elaborar propuestas, establecer prioridades y negociar su implementación con otros actores políticos del gobierno u oposición de turno. Además, existen decenas de grupos de personas que se organizan en sus temáticas de interés a través de blogs, chats, cadenas de mails y RRSS, e incluso reuniones, convocados por un llamado a mejorar un aspecto de la vida en sociedad, o al menos para clamar a las autoridades por su resolución. Esas fuerzas ya existen y solo falta de que tomen conciencia que cada uno de esos grupos pueden llegar ser Grandes Mayorías Nacionales en un aspecto de la vida política en sociedad. Especialmente ahora que las personas, principalmente los más jóvenes, están buscando un contenido para sus vidas que va más allá de comprar lo que el mercado les sugiere, el trabajo que mejor les remunera o la relación de pareja cómoda y la familia duradera. Hay una nueva búsqueda de decenas de miles de personas por desarrollarse más como personas y pertenecer a organizaciones más altruistas que las actuales instituciones políticas no están satisfaciendo.


Algunos temas en los cuales seguramente hay Grandes Mayorías, que hasta el momento no se han podido expresar organizadamente:

1. Educación. Las Grandes Mayorías reconocen que la insuficiente educación pública y privada es la principal causante de la escasa movilidad social, de la falta de inclusión y del estancamiento de la vulnerabilidad en Chile. Es a través de la falta de acceso a educación de calidad que se ha postergado el progreso social de los más vulnerables. Por ello las Grandes Mayorías concuerdan que la primera prioridad nacional debe ser la provisión universal de educación de calidad, de acuerdo con estándares internacionales a los que se han adscrito países con los cuales el chileno medio quisiera compararse; sin embargo, las Grandes Mayorías están conscientes que, a pesar de su urgencia, este proceso debe ser gradual por distintas razones:

a. Es imperativo que el país desarrolle en forma previa un sistema de formación para la vida, cada vez más necesario, dado los grandes cambios tecnológicos que van dejando “obsoletos” conocimientos, experiencias y formaciones antiguas y recientes. Sería irresponsable masificar, con un alto costo para el Estado y las familias, un sistema educativo compartamentalizado, que deja en el limbo los conocimientos y experiencias que sufren obsolescencia a manos de los nuevos saberes y tecnologías.

b. Para ir construyendo un marco de cualificaciones y certificación de competencias que le permita al sistema educativo valorar y reconocer distintas experiencias y formaciones de la vida cuando la persona decide, motivada ya sea por el mercado o por sus aptitudes e intereses, buscar un nuevo rumbo profesional.

c. Para que el Estado construya instrumentos e indicadores que permitan asegurar que todos los proveedores de educación sean de calidad. Poner fecha de vencimiento a las muchas instituciones mediocres de educación, públicas y privadas.

d. Para concentrar, en una primera etapa, todos los esfuerzos que sean necesarios en la educación preescolar y básica, luego en educación media y media técnico profesional y finalmente en educación superior. A la educación superior acceden 4 de cada 10 egresados de enseñanza media, quienes en un 80% provienen de los hogares más acomodados. La gratuidad universal de la educación superior, dada esa realidad, significa redistribución regresiva de los ingresos y seguir privilegiando a los más privilegiados; aunque es urgente y necesario crear sistemas virtuosos para apoyar económicamente a los más vulnerables que hoy tienen la fortuna de acceder a la educación superior.

e. Porque no es racional entender que la relación entre educación y cambio tecnológico es incorporar las nuevas TICs y otras tecnologías al sistema educacional. Por el contrario, es necesario rediseñarlo a la luz de los importantísimos cambios que han ocurrido en los últimos años, por ejemplo: nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, la incorporación de la mujer al mercado laboral y reducción de su rol histórico como formadora de valores y sociabilidad, la aparición de nuevos saberes sobre formación y procesos educativos eficientes, etc.

f. Porque se deben redefinir los nuevos roles en la formación: de los padres, de los metodólogos, de los diseñadores de juegos, de los coach de juegos, de los maestros y profesores.

g. Porque se debe visualizar el nuevo rol de los expertos en juegos y simulaciones para transferir conocimientos, el rol de los especialistas en competencias blandas (compartir, trabajar en equipo, tomar decisiones, comunicaciones, etc.), rol de los “descubridores de habilidades distintivas” en niños y adolescentes (música, artes plásticas, ciencia, escritura, matemáticas, deportes, TICs, comunicación, empatía, etc.), respeto por los científicamente probados distintos grados y etapas de maduración de las personas, (no todos aprenden con igual facilidad a sumar a los 7 años, ni todos aprenden con la misma facilidad a leer a los 7 años), reconocer los distintos momentos de desarrollo de las distintas inteligencias en las personas, (inteligencia lingüística, inteligencia lógico-matemática, inteligencia espacial, inteligencia musical, inteligencia corporal y cinestésica, inteligencia intrapersonal, inteligencia interpersonal, inteligencia emocional).

h. Porque dada la vorágine de nuevos conocimientos, que dejan obsoleto parte de los anteriores, el sistema de enseñanza-aprendizaje debe focalizarse URGENTEMENTE en aprender a aprender, relativizando la importancia de aprender contenidos específicos.

i. Porque, dada la desconfianza reinante, el sistema educativo debe comprometerse más activamente con el desarrollo de valores que se creían nacionales, pero que el país ha comprobado, dolorosamente, que no son universales: honestidad, verdad, transparencia, equidad, libertad de opinión, respeto por los otros, puntualidad en los compromisos, etc.

j. Lo anterior, son solo ejemplos de las muchas complejidades que debe abarcar una reforma integral al sistema educacional en el cual las Grandes Mayorías, no militantes en partidos políticos, seguramente quieren y pueden hacer observaciones y propuestas.


2. Salud. Las Grandes Mayorías están conscientes que el Plan AUGE ha significado un enorme avance en la salud de los chilenos, sin embargo, la principal preocupación por la salud no se debe agotar con el acceso a médicos y otros profesionales del área, a intervenciones quirúrgicas, y remedios, sino a la prevención. El presupuesto en salud seguirá aumentando hasta hacerse inviable, si no se corrigen, radicalmente, las causas de la mala salud de la población, es decir: mala calidad de vida, sedentarismo, mala alimentación, tabaquismo, consumo de drogas y estupefacientes, problemáticas de salud mental generadas por situaciones laborales o de calidad de vida, etc. Por ello las Grandes Mayorías que están conscientes de esta realidad seguramente buscarán:

a. Establecer un cronograma-compromiso para que el AUGE cubra TODAS las principales patologías que afectan a la sociedad

b. Encontrar mejores mecanismos de cooperación entre el sector público y privado en la provisión de salud. Es irritante que el sector público atienda a los sectores más vulnerables y que el sector privado preferentemente atienda a los sectores más acomodados. Eso muestra que los incentivos no han sido bien colocados y que los sistemas de prestación no han sido bien diseñados.

c. Diseñar mecanismos e incentivos para facilitar el ejercicio físico de las personas. Por ejemplo, subsidiar a las empresas que faciliten el ejercicio físico sistemático (desplazamiento en bicicleta u otras actividades deportivas periódicas y regulares) y a aquellas que contraten trabajadores residentes en las comunas cercanas, empresas que sean un buen lugar de trabajo, empresas comprometidas con el desarrollo social de los más vulnerables, etc.


3. Recuperar la democracia. Las Grandes Mayorías creen que la manera más rápida de recuperar el compromiso de los ciudadanos con la democracia es con más democracia. Es necesaria una democracia representativa, pero la estructura de poder no puede limitarse a elegir a quienes ocuparán los cargos políticos, sean presidentes, parlamentarios, CORES, alcaldes o concejales. Las Grandes Mayorías pueden ayudar a consolidar la democracia propiciando mecanismos tales como:

a. Obligar a que sus autoridades locales y regionales vuelven a las bases cada vez que deben tomar decisiones trascendentales.

b. Obligar que los elegidos vuelvan a las bases a preguntarles, por medio de plebiscitos, consultas on-line y otros mecanismos (que hoy, gracias a las nuevas TICs están disponibles a bajo costo), antes de votar en temas que no pusieron en sus programas y propuestas. Las Grandes Mayorías creen que una autoridad se deslegitima si rehúye mantener el contacto sistemático con sus electores.

c. Obligar constitucionalmente a que cada cargo de elección popular rinda cuenta pública anual frente a sus electores.

d. Limitar las remuneraciones de los cargos políticos. Al sector público se va a servir al país y no a servirse del país.

e. Que se defina una cantidad razonable de ciudadanos que en conjunto pueda, además del gobierno y el parlamento, iniciar un proceso legislativo.

f. Regulando que ninguna autoridad permanezca más de dos periodos en su cargo, ya que eso invita a la corrupción, e instala liderazgos intermedios que tienden a cooptar las estructuras políticas y a los votantes.

g. Estableciendo un tránsito normal entre el sector público y sector privado, en la medida que los reguladores no se desplacen a las empresas que otrora regulaban y viceversa.

h. Castigando con las penas más altas que la legislación permita los delitos de corrupción, cohecho, uso de información privilegiada y abuso de posición dominante.


4. Meritocracia. Las Grandes Mayorías concuerdan que los cargos directivos de la administración pública sean elegidos por la Agencia de Alta Dirección Pública, y que los nuevos gobiernos no deberían despedirlos sin fundamentos probatorios de la necesidad del cambio frente al Consejo de Transparencia. El Estado se paraliza cada vez que un nuevo gobierno cambia a todos los principales jefes de servicio y toda la primera línea de estos, tanto a nivel nacional como regional. Por ejemplo, una meta que seguramente comparten las Grandes Mayorías es que en un plazo de 10 años TODOS los cargos de la administración pública sean provistos mediante concursos públicos de la Agencia de Alta Dirección Pública. Las Grandes Mayorías aspiran a que Chile sea un país meritocrático, que en un plazo razonable se destierre el “pituto” como medio de perpetuar los privilegios de unos pocos, a veces incompetentes, que ocupan cargos en el sector público y privado solo por su nivel de conexiones, apariencia física, apellido, condición social o colegio donde estudió. A las Grandes Mayorías no les hace sentido que en algunas empresas las diferencias de remuneraciones y retribuciones entre los mayores y los menores sueldos sea 100 o 200 veces y se revelan junto con el Premio Nobel Joseph Stiglitz al constatar que “el 90% de los que nacen pobres, mueren pobres por inteligentes y trabajadores que sean, y el 90% de los que nacen ricos mueren ricos, por idiotas y haraganes que sean”.


5. Inversiones. Las grandes mayorías no le temen ni desconfían de los inversionistas privados en todas las obras que, gracias a su concurso, sea posible acelerar la disposición de bienes y servicios de calidad a la población: escuelas, institutos, universidades, hospitales, policlínicos, cárceles, estadios, centros de eventos comunitarios, parques, jardines, carreteras y caminos (no solo para el transporte de carga y pasajeros, sino para el transporte de información, energía y datos); sin embargo las Grandes Mayorías reconocen que los procesos de licitación, cuando no son transparentes y bien hechos, dejan espacio al cohecho, y a la malversación de recursos públicos.


6. Valores. Las Grandes Mayorías creen en la libertad de las personas para elegir, pero a la vez comparten que el Estado debe asegurar, por ejemplo:

a. Si la madre decide acogerse al aborto por cualquiera de las tres causales, que el Estado la acompañe y le ofrezca la posibilidad de llevar a buen término el embarazo, haciéndose cargo del recién nacido y reduciéndole o eliminándole los costos económicos, laborales y sociales del embarazo. Hay miles de personas dispuestas a adoptar a esos niños.

b. Si una persona opta por la eutanasia, el Estado debe asegurarse que es su voluntad y que no está siendo presionada por personas o circunstancias ajenas.


7. Seguridad. Las Grandes Mayorías creen que la seguridad, o falta de la misma, no se debe solamente al estigmatizado círculo vicioso vulnerabilidad-delincuencia, que se incrementa por la incapacidad del Estado para de-precarizar la pobreza y comienza a convertirse en un patrón cultural que será muy difícil erradicar. Las Grandes Mayorías creen que buena parte de las leyes destinadas a regular las actividades políticas, administrativas y comerciales han carecido de sanciones que inhiban la repetición del comportamiento delictivo. Han sido extremadamente irritantes para la población las sanciones tipo “cursos de ética” que recibieron como única sanción los ejecutivos que participaron en la colusión de las farmacias, las multas irrisorias para quienes emplearon boletas ideológicamente falsas, las sanciones que representan menos del 10% del beneficio generado por mal utilizar información privilegiada, la excesiva complejidad para demostrar el abuso de posición dominante no obstante la sociedad observa dichos abusos con nitidez día a día.

Posiblemente esas conductas no sancionadas, o que han recibido castigos hilarantes han provocado un alza paralela en el aumento de licencias médicas falsas, el aumento del robo hormiga en el retail, la alta tasa de evasión en el Transantiago, y la suicida explicación de algunos que dicho comportamiento es un castigo por el mal servicio etc. Las Grandes Mayorías creen que el tema de la seguridad es de muchísima más complejidad que aumentar las cárceles y mejorar las sanciones. Hay varios temas éticos con respecto a la justicia que deben ser discutidos en paralelo. ¿No debieran las multas, como en Finlandia, ser proporcionales al patrimonio de los infractores? Una multa de 100.000 es la tercera parte de sus ingresos para alguien que gana 300.000 mensuales, pero una parte insignificante de los suyos de alguien que gana 10.000.000 mensuales; por lo tanto, hay múltiples casos en que la ley pareja es mucho más dura para unos que otros y por ende la multa, cuando se establece en forma independiente del patrimonio del infractor tiene un mayor efecto inhibidor sobre los más pobres y casi ningún efecto sobre los más acaudalados. ¿No deberían los reos rematados ser obligados a trabajar para reducir el creciente costo mensual que significa para el Estado su mantención? ¿No debieran las leyes, como lo hace en EE. UU. el Robinson Patman Act, proponer sanciones letalmente altas para que las empresas efectivamente se inhiban de incurrir en ilícitos graves en contra de la libre competencia? (por ejemplo, una parte muy significativa de su patrimonio) ¿No debiera el sistema educacional invertir con urgencia en la formación de valores de convivencia (respeto, empatía, honradez, no-violencia, puntualidad, etc.)? ¿No debiera la sociedad corregir aquellas leyes que parecen proteger con más ahínco los derechos del agresor que del agredido? ¿No debiera hacérsele vasectomía a los violadores para que al menos esos genes no se reproduzcan?, ¿No debieran ser esterilizados los violadores reiterados de niños? ¿No debieran estar condenados de por vida a sufrir prisión preventiva, previa a los eventos, los violentistas más reconocidos en las manifestaciones y estadios? ¿No debiera el Estado apoyar financieramente la seguridad comunitaria en los barrios vulnerables, vía apoyo tecnológico y financiero para la instalación de mecanismos e instrumentos de seguridad? ¿No debiera el Estado asegurar que todos los niños o adolescentes menores de 14 años tengan por ley la obligatoriedad de supervisión diaria y permanente de un adulto responsable, ya sea a través de profesores, inspectores, abuelos supervisores, mamas y papas sostenedores, voluntarios, hermanos protectores, vecinos calificados, etc.?¿No debiera hacerse un esfuerzo gigantesco para eliminar las bandas delictivas de menores de edad, normalmente formadas y lideradas por niños abandonados en la calle donde han construido sus propios valores y códigos de conducta.? ¿No se debiera asegurar el enrolamiento obligatorio a los NINIs (personas menores de 21 años que no estudian ni trabajan) y forzarlos a trabajar en servicios comunitarios (aseo, y ornato, etc.) si se mantienen como NINIs más de 6 meses? ¿No se debiera dar una guerra frontal al tráfico de drogas, incluyendo a las FFAA en los operativos y aumentando las penas hasta hacerlo altamente riesgoso y costoso para sus infractores? Las Grandes Mayorías creen que es prioritario discutir políticas públicas de este tipo en paralelo a los aumentos de castigos a los ofensores a la ley.


8. Previsión. Las Grandes Mayorías creen que el sistema de previsión social de Chile debe tener como objetivo UNICO el asegurar pensiones dignas a los trabajadores. No puede seguir siendo un objetivo del sistema de pensiones el generar financiamiento barato a unas pocas grandes empresas, ni fabulosos sueldos y dietas de directores a los ejecutivos de las administradoras de fondos. Las Grandes Mayorías entienden que el nuevo diseño debe considerar la esperanza de vida creciente de la población y la rápida inversión de la pirámide demográfica.


9. Ciudad y desarrollo urbano. Las Grandes Mayorías creen que se debe plebiscitar los planos reguladores entre los habitantes de una comuna cada vez que sea necesaria una reforma sustantiva a los mismos. La comunidad local debe elegir las características de su desarrollo. Se deben traspasar las decisiones de planificación urbana y de calidad de vida local desde las manos de los especuladores y desarrolladores inmobiliarios a los habitantes de cada comuna. Las Grandes Mayorías quieren barrios a escala humana.


10. Prospectiva para el futuro de Chile. Las Grandes Mayorías creen que los países que avanzan no se dejan acunar solo por la mano invisible del mercado, sino que edifican su futuro, a partir de leer las tendencias científicas, tecnológicas, éticas y sociales. Adicionalmente a lo anterior, crean nuevas situaciones que permitan, con el uso de la prospectiva, construir el futuro deseado. Por ejemplo, hace más de 50 años que el cobre representa más del 50% de los ingresos de Chile; sin embargo, las exportaciones de cobre tienen bajísimo valor agregado; se exporta mayoritariamente concentrado de cobre, es decir tal como sale la tierra con cobre de la mina. ¿Nada podríamos haber hecho en 50 años para exportar cobre con mayor valor agregado? Chile ha mejorado considerablemente su capital humano, en términos del porcentaje de profesionales sobre los egresados de enseñanza media; sin embargo, muchos de esos profesionales no encuentran trabajos que les permitan utilizar su formación y terminan laborando en lo que el mercado les ofrece. Un modelo prospectivo bien elaborado podría, por ejemplo, ayudar a los egresados de enseñanza media a decidir en cuales materias formarse para poder, cuando egresen, ser parte de los yacimientos de empleo más demandados, y no solo tomar decisiones en función de las demandas y las remuneraciones 5 o 6 años antes de salir al mercado.


11. Concentración de exportaciones y PyMEs. Las Grandes Mayorías se dan cuenta que Chile enfrenta un enorme riesgo operativo en la medida que la casi totalidad de sus exportaciones y la producción nacional es elaborada por un reducido número de empresas (menos del 1% del total), las que otorgan menos del 30% del empleo directo, incluso reconociendo que casi todas esas empresas son muy competitivas, globalizadas y eficientes. Las Grandes Mayorías saben que los países desarrollados tienen buena parte de su capacidad productiva distribuida en decenas de miles de pequeñas y medianas empresas (normalmente en esos países las PyMEs participan en más del 50% de las exportaciones directas y no solo el 3% como es en Chile). Las Grandes Mayorías se dan cuenta que el apoyo a las PyME en Chile ha estado centrado en su sobrevivencia a través de créditos baratos, o a subsidiarles el “servicio” que los directivos de CORFO y SERCOTEC del gobierno de turno han “estimado” relevantes. Por el contrario, dado que las PyME otorgan cerca del 70% del empleo nacional, el apoyo a ese sector debería insertarse en una estrategia de desarrollo económico de Estado de largo plazo.


12. Cultura. Las Grandes Mayorías creen que parte de la riqueza de un pueblo es su cultura. Los países desarrollados destinan parte de los horarios peack de TV a la cultura. ´No tiene sentido que la TV del Estado compita en mediocridad cultural y chabacanería con los canales comerciales y programas que solo fomentan los antivalores (ordinariez, violencia, deslealtad, cinismo, corrupción, chabacanería, despilfarro, etc.). Las distintas manifestaciones de la cultura: artes plásticas, teatro, música, poesía y literatura deben ser accesibles a los distintos segmentos de la población con especial atención en los más vulnerables.


13. Fortalecimiento de las autoridades. Las Grandes Mayorías están conscientes que muchas de las autoridades han ido desgastando el poder y liderazgo asociado a sus cargos. Se observa ausencia de autoridad a todo nivel, en los ministerios e instituciones públicas, en los liderazgos empresariales, en las iglesias, en los partidos políticos. Por ello una prioridad de las Grandes Mayorías es ayudar a frenar el desgaste de los liderazgos. Una sociedad necesita élites y líderes que se sientan compelidos al bien común. No todos estamos igualmente preparados para asumir ese desafío.


14. Frenar el binomialismo. Las Grandes Mayorías saben que el mundo no es blanco o negro, sino que la mayoría de los temas deben ser resueltos en algún grado de gris; por ello su principal contribución es ayudar a encontrar fundamentos a posiciones que se aparten de los extremismos obsecuentes y que permitan fluir el diálogo.


15. Caos paralizante. La sociedad actual le está generando numerosas incertidumbres al ciudadano: temor a la III Guerra Mundial, temor a la guerra comercial entre USA y China, temor a la inseguridad de las calles, temor al caos y el desorden, temor a la corrupción de empresas instituciones y líderes políticos. El temor es un gigantesco caldo de cultivo para los populismos. Los resultados de varias elecciones han mostrado que el temor es más eficiente que las buenas propuestas al momento de ganar una elección; muchos de esos temores son reales y otros se magnifican con tal de conducir al electorado en una determinada dirección, por ello Las Grandes Mayorías, normalmente, no contribuirán a abonar el clima de temor por su carácter manipulador de las voluntades.


¿Qué significa para el país que las Grandes Mayorías se organicen en forma autárquica, soberana y emancipada de los partidos y movimientos políticos?

Representa una gran oportunidad y un gran riesgo. Oportunidad porque permite sistematizar las opiniones de ciudadanos que se sienten cada vez más alejados de los partidos políticos. La pura “fuerza de las ideas”, no sometidas a una estructura de poder, ayuda a generar un clima propicio para buscar genuinamente acuerdos nacionales. El gran RIESGO es que a medida que las Grandes Mayorías se hagan más fuertes, más influirán en incrementar la alternancia en el poder político. Pero ese riesgo puede tornarse en algo positivo en un país que ha comenzado a descubrir focos de corrupción en muchas de sus instituciones y empresas. La permanencia prolongada de los mismos funcionarios en cargos directivos del Estado y de las empresas hace aumentar las posibilidades de corrupción, tanto al interior del sector público, como entre el sector público y sector privado. Los casos de corrupción aumentan cuando los actores son los mismos por muchos años, en ambos sectores. La alternancia en el poder disminuye ese riesgo. La consecuencia de la aumentar el ritmo de la alternancia política es la dificultad, e incluso imposibilidad de diseñar buenas políticas públicas de largo plazo.


Las Grandes Mayorías y las Políticas Públicas. Las personas más informadas concuerdan que Chile todavía requiere de muchísimas buenas políticas públicas para lograr las metas de desarrollo a escala humana deseadas por la sociedad. Las principales políticas públicas que le faltan al país requieren, además de una mayoría política para ser aprobadas en el Congreso, de un acabado conocimiento técnico para el diseño de instrumentos e incentivos adecuados. Requieren además de una mirada integral sobre los fenómenos económicos, políticos, sociales, y culturales que afectan una determinada meta o resultado esperado. Las Grandes Mayorías, a pesar de las urgencias, han ido adquiriendo conciencia que no existen soluciones inmediatas o de corto plazo a ningún problema importante. Por otra parte, es necesaria la inclusión de los principales stakeholders o actores involucrados desde el comienzo del proceso de análisis y búsqueda de soluciones. Existe conciencia entre las Grandes Mayorías que hay un encadenamiento causal entre los principales frenos al desarrollo; por ello es necesario ir priorizando y armonizando las tareas y adecuarlas a los recursos disponibles. También hay conciencia que no es sensato construir políticas públicas si no se toma conciencia que el futuro que se avecina será muy distinto a la simple proyección del pasado y del presente. Tratar de entender y anticiparse al futuro es muy importante para construir las nuevas políticas públicas; sin embargo, no basta con anticipar el futuro, sino, tomar medidas para crear el futuro que Chile necesita y desea.


Institucionalidad de Estado. Las Grandes Mayorías han ido tomando conciencia que instituciones con profesionales y técnicos altamente calificados como el Banco Central, le entregan estabilidad al país. A través de dicha institución Chile ha dispuesto de un mecanismo estable para la resolución de controversias en Política Macroeconómica. Una idea que podrían avalar las Grandes Mayorías es la posibilidad de dotar al Estado de Chile de institucionalidades similares en materias gravitantes para el desarrollo como educación, salud, inversiones públicas, seguridad, ciudad y calidad de vida, innovación y crecimiento, etc. Dichas instituciones de Estado estarían compuestas por técnicos, profesionales y usuarios, cuya principal tarea sea aportar su mirada experta a la solución de los problemas.

Si las Grandes Mayorías adquieren conciencia de su gravitación real, en medio de la desconfianza generalizada hacia las instituciones políticas, se darán cuenta de la necesidad de autoorganizarse en estructuras simples. Sería totalmente contraproducente que las Grandes Mayorías se organizaran como un partido político más, con las estructuras atávicas de los mismos. Por el contrario, las Grandes Mayorías deberían organizarse en torno a temáticas que posean un atractivo poderoso para sus participantes. Una posibilidad es que las Grandes Mayorías se organicen en torno a temas y que cada uno de esos temas sea dirigido por un Convocador. El Convocador no es, necesariamente, el que más sabe de un tema, sino quien es capaz de convocar transversalmente a los distintos tipos de actores necesarios para avanzar en una propuesta y responsable de motivar el trabajo en equipo y de conducir un proceso de elección de la Secretaría Técnica entre los miembros del grupo de trabajo, cuya tarea será ir resumiendo, transparentemente, el “estado del arte” de la discusión sobre ese tema.

Seguramente, una vez adquirida conciencia de su importancia las Grandes Mayorías buscarán participar activamente en el desarrollo de Chile siendo uno de los pasos previos buscar un acuerdo sobre cuáles son las áreas prioritarias y urgentes para el desarrollo nacional.

Las Grandes Mayorías ya aprendieron la lección, los programas del tipo “lista de supermercado” son inútiles y le entregan al gobernante de turno una libertad para ir redefiniendo la agenda y prioridades a su conveniencia, sin volver a contrarrestarla con las demandas de la ciudadanía.

Es muy importante que los grupos de discusión de las Grandes Mayorías no sean “intervenidos” por los partidos políticos, por ello podría ser discutida la viabilidad de aceptar en los grupos de trabajo a militantes de partidos que ya han establecido sus posiciones en las materias respectivas. Las personas que participan en los grupos de discusión de las Grandes Mayorías asisten para PROVEER y ABSORBER ideas, y están dispuestas a cambiar sus posiciones iniciales, no van a evangelizar sobre sus propuestas ya largamente maduradas.


Las personas que participan en los grupos de discusión de las Grandes Mayorías posiblemente querrán, una vez elaborada la propuesta sobre un tema en particular, viralizarla por las RRSS y hacerla pública junto al nombre del equipo de trabajo que la sustenta. Esa difusión podría permitir recibir nuevos aportes, lo que pueden implicar la redacción de un nuevo texto. Seguramente habrá personas que participaron de un grupo de trabajo que no se sentirán representadas por un determinado texto, es normal, como también lo es que quienes disientan de dicho documento se sientan, moralmente, fuera de Grandes Mayorías …. en esa materia específica, pero pueden seguir siendo Grandes Mayorías en otras materias. Es una postura moral, no estatutaria, ya que no habrá ni militancia, ni tribunales de disciplina.

Al menos anualmente, o antes si surge una nueva situación, las Grandes Mayorías querrán redefinir sus prioridades, reagrupar a sus constituyentes en los nuevos temas y convocar a la comunidad para la conformación de los nuevos equipos de trabajo o la continuidad de los existentes.

Chile tiene grandes problemas que resolver y habemos muchos que queremos participar en su discusión y solución sin vernos forzados a aceptar la rigidez para pensar de un movimiento o partido político, especialmente si está influido por doctrinas que con el cambio en la sociedad han quedado ancladas a situaciones pretéritas.


Mario Astorga De Valenzuela

​Inviabilidad de una estrategia de desarrollo de largo plazo (Parte I)