​Tributación sobre la Economía Digital

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Alfredo Barriga

La economía digital es global en su base, puesto que su mercado son los 3.000 millones de consumidores que están en Internet en todo el mundo. Desde hace ya tiempo que venimos advirtiendo el impacto que esto tendría en las políticas tributarias de los países. El año 1999, durante la Cumbre de la OMC en Seattle, a la que fuimos invitados, propusimos un impuesto único mundial para toda la economía digital, a repartirse entre el país que vende y el que compra.

El año 2013 el SII decidió que las empresas que vendían Adwords – el producto estrella de Google para hacer publicidad en su portal – deberían tributar un 35%. Eso fue un error. Las empresas de Internet deberían tributar por el IVA, igual que todas las que venden sus productos en el mercado chileno. Hacerles pagar un 35% encarece artificialmente para el mercado chileno productos y servicios en la nube, que en muchos casos son insumos para productos y servicios que luego empresas chilenas venden fuera de Chile, con lo cual perdemos competitividad.

El ministro Felipe Larraín (que estaba en el mismo puesto el año 2013) esta vez ha declarado que hay que poner las mismas condiciones a todos los competidores del mercado, para que las políticas fiscales no discriminen a los productores Off Line respecto de los Online. Ese principio es correcto. El punto es que, si bien se puede tributar IVA por las compras de servicios Online, ya que luego se traspasa a la empresa a la que se le vende el servicio que incluye el producto Online, la cosa es más compleja cuando se trata de impuestos sobre utilidades. Las empresas que están en la nube no tienen infraestructura ni RUT en Chile, con lo cual sus utilidades no pagan impuestos. Pero por lo mismo, es difícil calcular cuáles son esas utilidades. Esa fue la razón por la cual se puso el 35% sobre el valor de la venta el año 2013. Pero el impuesto se cobró a las empresas chilenas que compraban esos productos, no a las empresas extranjeras (como Google) que los vendían, con lo cual se perjudicó a la industria nacional.

La idea de cobrar al momento de pagar con tarjeta de crédito es una buena idea, ya que el cobro es al vendedor. Y no es difícil de implementar habiendo un monopolio en la plataforma de pagos con tarjeta de crédito por Internet. Donde hay que ser cautelosos es en el monto que se cobra. Mi propuesta de un único impuesto global era de un 5%, mitad para el país comprador y mitad para el vendedor. Un impuesto de dos dígitos podría inhibir la economía chilena de entrar de lleno en la economía digital, que es realmente la más dinámica del mundo desde hace mucho tiempo, creciendo a dos dígitos año a año.

Igual de importante es poner condiciones favorables para la exportación de servicios en la nube desde Chile. Hay más que ganar por parte de Chile y de su fisco de salir a vender a un mercado de 3.000 millones de consumidores del que hay de pretender cobrar impuestos adicionales por el consumo y las utilidades en un mercado de 17 millones de consumidores.


Alfredo Barriga Cifuentes

Consultor en Transformación Digital

Profesor UDP

Ex Secretario ejecutivo de Desarrollo Digital

Autor del libro “Futuro Presente: cómo la nueva revolución digital afectará mi vida”