​Empresas Lipigas: Aumento progresivo de liquidez bursátil eleva clasificación de sus títulos accionarios

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Humphreys acordó mantener la clasificación de las líneas de bonos de Empresas Lipigas S.A. en “Categoría AA”, con tendencia “Estable”. En tanto, modifica la clasificación y tendencia de las acciones de la compañía desde “Primera Clase Nivel 3” a “Primera Clase Nivel 2” y desde “En Observación” a “Estable”, respectivamente.

En 2017, la compañía registró ingresos ordinarios por $468.355 millones, contando con una participación de 36,9% del mercado de gas licuado a nivel nacional, 13,9% en el mercado colombiano, y 8,4% en el mercado peruano. A diciembre de 2017, Chile, Colombia y Perú originaron el 71,9%, 9,3% y 18,8% de los ingresos ordinarios, respectivamente.

La modificación del rating asignado a los títulos accionarios, desde “Primera Clase Nivel 3” a “Primera Clase Nivel 2”, responde al aumento progresivo de la liquidez bursátil de las acciones.

Dentro de las principales fortalezas que dan sustento a la clasificación de las líneas de bonos y títulos de deuda de Lipigas (“Categoría AA”), se ha considerado la estabilidad de las ventas que exhibe el mercado en el que opera y la alta desconcentración geográfica de los ingresos del emisor, operando en casi la totalidad de las regiones del país. Asimismo, como elementos positivos se ha incorporado la atomización de su base de clientes y la baja tasa de incobrabilidad que presenta la compañía, motivado tanto por las características del producto (bien esencial) y la modalidad de las ventas (elevado porcentaje al contado).

También se valoran favorablemente las características del mercado de distribución minorista de gas licuado de petróleo (GLP), a través de cilindros o estanques que son propiedad de Lipigas. En esta industria el ingreso de nuevos competidores requeriría una adecuada logística y altos montos de inversión, lo que hace menos probable la llegada de nuevos operadores. Esta situación podría explicar, al menos en parte, el hecho que la distribución de mercado de este sector se haya mantenido relativamente estable y, en el caso de Lipigas, consistentemente figure con una participación sobre el 36%.

Adicionalmente, la clasificación incorpora los más de 50 años de experiencia de la compañía, durante los cuales ha presentado un crecimiento consistente en sus operaciones, sustentado en su amplia red de operaciones, con 14 plantas de almacenamiento y envasado, y una red nacional de aproximadamente 800 distribuidores.

El comienzo de la operación del terminal marítimo construido por Oxiquim para la recepción, almacenamiento y despacho de gas licuado de petróleo de uso exclusivo para la compañía permitió adquirir directamente materia prima en el mercado internacional. Esta inversión ha reducido las compras de insumo que la sociedad emisora efectuaba a Gasmar, empresa propiedad de Gasco y Abastible, de un 46% en 2014, a un 3% en 2017, como también reducir, a la mitad, la exposición al mercado argentino.

Adicionalmente, se reconoce el potencial de crecimiento que la compañía presenta en Perú y Colombia, ambos países clasificados en grado de inversión. Entre los elementos positivos incluidos en la clasificación de riesgo se ha considerado, además, la amplia trayectoria empresarial del grupo controlador, el cual dispone de operaciones en retail y pesca.

La clasificación se ve influida por los bajos niveles de endeudamiento relativo que presenta Lipigas, toda vez que, de acuerdo con la metodología estándar de Humphreys, presenta una relación de deuda financiera sobre flujos de largo plazo (FCLP)[1] ascendiente a 1,9 veces. Junto con esto, el perfil de vencimientos de la deuda presenta claras holguras para los periodos evaluados, salvo el año 2040 fecha de vencimiento del bono bullet emitido en 2016. Sin perjuicio de lo expuesto, la clasificadora no visualiza riesgo elevado para el refinanciamiento del vencimiento en 2040, tanto por el crecimiento natural esperado en los flujos como por la factibilidad de conseguir nuevos financiamientos (ello dado la elevada viabilidad de largo plazo del emisor).

La clasificación de riesgo se ve restringida por la baja diferenciación del producto distribuido, el que por su carácter de “commodity” conlleva el riesgo de centrar la competencia en la variable precio, y el hecho que esta misma rentabilidad podría servir de incentivo para que nuevos operadores entren a la industria, más allá de las barreras de entrada mencionadas.

Otro elemento que afecta el rating, pero en menor medida que años anteriores, corresponde a la dependencia de los envíos de gas provenientes de Argentina, debido a la inestabilidad exhibida por ese país. Este riesgo se ha mitigado, a partir de 2015, con el inicio de las operaciones del terminal marítimo para la importación de gas. A diciembre de 2017, la empresa presentaba una exposición igual al 10%, menor a la de diciembre de 2016 y 2015 donde alcanzaba una exposición de 11% y 21%, respectivamente.

El ingreso reciente a nuevos mercados, como es el caso de Colombia (en 2010) y Perú (en 2013), países que exhiben un mayor riesgo operacional y de país, en comparación al de Chile, le otorga cierta incertidumbre a los flujos futuros del emisor provenientes de estos países, ya que se trata de industrias que presentan un mayor nivel de informalidad en la venta del combustible y donde recientemente se están incorporando mayores regulaciones al mercado.

Por otra parte, la clasificación de riesgo se ve restringida por participar en un sector competitivo y por los cambios regulatorios que podrían afectarlo. Si bien la agenda energética del Gobierno ha estado enfocada en los cambios regulatorios para el gas natural por redes, mercado en que la exposición de Lipigas es bastante acotada, a futuro podría hacerse extensiva al marco normativo del gas licuado lo que implicaría efectos en los flujos de la compañía.

La perspectiva de la clasificación se califica en “Estable”, considerando que no se evidencian elementos que pudieren afectar su capacidad de pago y la liquidez de estos títulos.

Para la mantención de la clasificación se espera que la compañía no incremente su nivel de endeudamiento relativo, junto con mantener su posición dentro del mercado.