Conapyme califica de “terremoto grado 10” cierre de Maersk en San Antonio y advierte efectos en pequeñas empresas

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Juan araya

Como un “terremoto grado 10” calificó el presidente del Consejo Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), Juan Araya, el abrupto cierre de la fábrica de contenedores Maersk de San Antonio, que significó el despido de más 1.200 trabajadores.

El titular del organismo gremial declaró que se trata de un “golpe brutal” a una ciudad importante, que desarrolla numerosas actividades propias de un puerto catalogado como el primero en tonelaje movilizado del país. Agregó que no se han advertido las consecuencias sociales y económicas de la decisión adoptada por la multinacional naviera.

“Como voz de las pymes expresamos nuestro profundo malestar con la medida de Maersk de cerrar la planta de contenedores. Muchas empresas pequeñas y medianas eran proveedoras de la fábrica y atendían con sus servicios. Es mucho más que despedir a 1.200 trabajadores, aquí se perjudica a cientos de unidades abastecedoras de Maersk”, puntualizó el Presidente de Conapyme.

El directivo manifestó su sorpresa porque una decisión de tanta importancia no haya sido advertida antes y que la propia autoridad al parecer no tenía conocimiento. Señaló que los gremios evaluarán lo ocurrido y seguramente se pedirá una reunión al Ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg.

“Esta decisión está basada en un tema puramente económico, pero cuando se anuncia que se despide a 1.200 trabajadores lo que en la práctica se hace es dejar sin sustento al menos a 5.000 personas, considerando las familias. Las pymes no hacemos eso, trabajamos y somos parte del lugar donde funcionamos”.

Agregó que otra arista es cómo se verán afectadas las empresas pequeñas. Araya dijo que aún no se puede dimensionar el daño real de la partida de Maersk a la pequeña industria proveedora, pero sin duda “será inmenso”. La fábrica inició su producción en 2015 y requirió una inversión de US$ 200 millones.