​Humphreys mantiene clasificación de solvencia y bonos de Metro S.A.

|


Metro Stgo

Humphreys decidió mantener en “Categoría AA+” tanto a la solvencia de Metro S.A. como a los bonos que no cuentan con garantía estatal. Para aquellos instrumentos en que el Estado se constituye como codeudor solidario, la clasificación se mantiene en “Categoría AAA”. La tendencia corresponde a “Estable”.


La clasificación de los bonos series A, B, C, D, E, F y G en “Categoría AAA” se fundamenta en que dichos instrumentos cuentan con la garantía del Estado de Chile, lo que significa que el Tesorero General de la República o quien lo reemplace o subrogue, en representación del Estado, cauciona o garantiza las obligaciones contraídas con los tenedores de los títulos de deuda, suscribiendo en forma personal tales instrumentos. La garantía se extiende al capital e intereses que devenguen los bonos y al pago efectivo de los mismos, pudiendo los tenedores de los bonos, en conformidad con lo establecido en la ley, requerir a la Tesorería los desembolsos correspondientes, sin que para ello sea necesario generar acciones judiciales.


La clasificación de las series de bonos H, I, J, K, L y M (sin garantía estatal) en “Categoría AA+” se fundamenta en que la empresa, además de ser de propiedad íntegramente estatal, entrega un servicio de utilidad pública que es imprescindible para el desenvolvimiento normal de la ciudad de Santiago, principal centro urbano del país. En efecto, según datos a diciembre de 2017, Metro transporta, durante jornadas laborales, 2.347 mil personas diariamente, lo que significa que participa en aproximadamente un 60% de los viajes diarios del transporte público de Santiago. Más allá de la rentabilidad financiera de Metro, es indudable la importante función social que cumple este medio de transporte, elemento que permite presumir que, independiente de las autoridades políticas de cada momento, se mantendrá el fuerte apoyo de los distintos gobiernos.


La importancia del Metro como medio de transporte masivo reduce sustancialmente su riesgo operativo, siendo un eje imprescindible de las políticas gubernamentales de transporte en la ciudad de Santiago, lo que se ve reflejado en el sostenido apoyo estatal a sus necesidades de inversión y de cumplimiento de sus compromisos financieros. Bajo este contexto, el emisor presenta una alta probabilidad de cumplir con las obligaciones asumidas en la emisión de los bonos, al margen de que su generación de flujos sea comparativamente reducida respecto del total de los pasivos financieros asumidos.


Por otra parte, dentro de los elementos que restringen la clasificación, se considera que el contrato de emisión de la línea de bonos establece exigencias para la administración con el objeto de resguardar los intereses de los bonistas, cuyo incumplimiento podría llevar a una aceleración del pago de los títulos de deuda.


La tendencia de clasificación de la línea de bonos se califica en “Estable”, considerando que en el mediano plazo no se evidencian cambios significativos en la situación de solvencia de la compañía.