Demanda interna aumentaría 4,1% en 2018 con alza de 4,5% en inversión

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Banco Central7

El crecimiento de entre 3,25% y 4% proyectado para el PIB doméstico este año por parte del Banco Central se condice con un gasto interno francamente alza. Así lo apuntan las expectativas que sobre el particular consignó el organismo en su informe de Política Monetaria (Ipom) que este jueves presenta el titular de la entidad, Mario Marcel, ante el Senado.

Según consta en el documento, la demanda subiría un 4,1% en el ejercicio, lejos del 3,1% del año pasado, mientras que en 2019 lo haría en un 3,9% y en 2020 en un 3,5%. Entre los componentes del gasto destaca la perspectiva para la inversión, que este ejercicio treparía en un 4,5% para replicar tal desempeño el año entrante y moderar su ritmo hacia un 3,9% en 2020.

Ello, en vista de lo ocurrido a marzo, en particular, referido al mayor impulso de inversión en construcción y otras obras. “La formación bruta de capital fijo (FBCF) creció 3,6% anual en el primer trimestre (2,7% en el precedente), con un componente de construcción y otras obras que retomó tasas de expansión positivas luego de casi dos años. Se añade que maquinaria y equipos sigue siendo la parte más boyante de la FBCF, con importaciones de bienes de capital que a mayo, excluyendo transporte no regular, continuaban mejorando”, comenta el Central.

Esto, añade, “en un contexto en que las expectativas empresariales (IMCE) han vuelto a la zona de optimismo en el agregado, aunque se advierte “algunas cifras señalan que aún es temprano para asegurar un dinamismo relevante de la inversión.”


Determinantes del consumo

En cuanto al consumo privado, este ascendería en un 3,6%, nueve décimas por sobre la tasa observada en 2017, y avanzaría en un 3,4% en 2019 y 3,5% en 2020. A marzo, la variable expuso un crecimiento de 3,9% anual (3% en el anterior), liderado por la incidencia del componente de servicios, cuya expansión anual fue de 5% en el período —alrededor de 2,5pp más que a fines del 2017. “El consumo de bienes no durables mantiene un bajo dinamismo. Por el lado de los durables, sigue sobresaliendo el importante impulso del sector automotriz, cuyas ventas e importaciones permanecen entre sus máximos de los últimos años. En general, las internaciones de bienes de consumo continúan en niveles altos. En el plano cualitativo, los consultados del IPN relatan un débil comportamiento de las ventas de ítems de consumo no durable, indicando en varios casos que han resentido la menor presencia de turistas argentinos, a la vez que ratifican el auge del rubro automotriz”, precisa el informe.

Respecto de los determinantes del consumo, el Central subrayó la reducción del crecimiento anual de la masa salarial real en los primeros meses de este año, desde 4% promedio en la segunda mitad del 2017 a poco más de 3%. “El principal determinante de esto ha sido la menor expansión de los salarios nominales, que al cierre estadístico según las distintas medidas se ubicaba en torno a 3,5% anual, bastante menor al promedio de los últimos años —del orden de 6% anual en la última década”, constató.

De esta manera, la entidad acota que no obstante “el mercado laboral —empleo y salarios— regularmente reacciona con rezagos a la evolución de la actividad, la baja del crecimiento de los salarios coincide con varios desarrollos en la oferta y demanda laboral. En los primeros, se aprecia una mayor participación femenina, que en trimestres recientes ha subido de modo importante y más rápido que los patrones históricos, así como el efecto de los flujos migratorios. En los segundos, se observan los ajustes tecnológicos y cambios en la productividad, cuyo impacto en la contratación podría ser más notorio una vez que la economía recupere tasas de crecimiento cercanas al potencial.