​Construir más autopistas puede agravar la congestión en los accesos a Santiago

|


UDESANTIAGO JUANPEDRO SEPULVEDA

Aunque desde el próximo semestre y hasta 2019 se implementará de manera progresiva el telepeaje en las autopistas de acceso a Santiago, las concesionarias consideran que esto no resolverá la congestión vehicular que se provoca en estas rutas. “Necesitamos hacer más autopistas y mejorar las existentes, lo que significa hacer terceras pistas”, sostuvo el Presidente de la Asociación de Concesionarias (Copsa), Leonardo Daneri.

Sin embargo, para el experto en transporte, autor del estudio ‘Análisis de ingresos, costos y costos medios de autopistas concesionadas’ y académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Santiago, Dr. Juan Pedro Sepúlveda, construir más autopistas y ampliar las ya existentes tampoco es la solución. De hecho, considera que esto podría, incluso, agravar aún más la saturación de automóviles en estas vías.

“Comparto la opinión de que el telepeaje no es solución definitiva a la congestión, pero no estoy de acuerdo en que tengamos que construir o ampliar completamente las autopistas, porque si se hace, significa que se está aceptando un mayor número de vehículos. Terminaríamos llenándonos de autopistas”, sostiene.

El especialista es partidario de construir rutas alternativas, pero solo en puntos estratégicos para mejorar temas referidos a la logística; por ejemplo, asegurar un trayecto más expedito al transporte en camiones. Sin embargo, insiste en que construir más alternativas para los vehículos particulares implicará una motivación para que las personas compren más automóviles. A su juicio, esta situación no sería deseable, en circunstancias que el parque automotor “es más alto incluso que el PIB del país y está en torno al 8% de incremento anual”.

Por otra parte, afirma que la construcción de nuevas pistas terminará siendo financiada por los propios usuarios, que al pagar los peajes posibilitan el alto nivel de utilidades que presentan las concesionarias. Además, indica que una inversión de este tipo apuntaría a mejorar aún más su negocio. “Ellos felices de poner una tercera pista porque, de esa manera, van a poder ampliar sus periodos de concesión”, afirma.

El académico explica que “las concesionarias firman un contrato de concesión donde no se estipulan esas inversiones. Entonces, si hay un cambio y se les pide ampliar, esas nuevas condiciones tendrán que venir acompañadas de una modificación del contrato que, en general, se traduce en una extensión del mismo, el premio que se les da a las concesionarias por estas inversiones”.

Finalmente, para el experto, existen otras alternativas para disminuir la congestión vehicular. Por ejemplo, la construcción de un tren Santiago-Valparaíso, que favorecería el transporte público en desmedro del privado. También, una mejor gestión de la información que se le provee al usuario, donde se precise los tiempos estimados de viaje y los puntos donde hay accidentes, respondiendo de manera más oportuna y eficaz ante estos siniestros.

“Si construimos más pistas de manera indiscriminada, en un tiempo más volveremos a encontrarnos con la misma situación de congestión, y tendremos que construir más autopistas nuevamente. Una alternativa como esta es solo una solución parcial”, concluye.