Corea del Norte se abre a la desnuclearización a cambio de garantías de seguridad de EE.UU.

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Trump Kim Jong Un

Los ojos del mundo han estado puestos en Singapur. Y es que la Cumbre entre el Presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, supone un hito en la historia reciente y revela un camino que podría configurar un nuevo mapa en la seguridad mundial en un proceso similar al ocurrido en 1989 con la caída del Muro de Berlín.

Esta vez, la desnuclearización norcoreana es el tópico medular y, al menos a partir de las declaraciones de ambos mandatarios, la ruta se ha trazado con éxito. "Hoy hemos mantenido una reunión histórica, y estamos listos para dejar atrás el pasado. El mundo va a presenciar un gran cambio", adelantaba Jong Un a la prensa durante el encuentro con el jefe de Estado estadounidense, añadiendo que “no fue fácil llegar aquí (...) Hubo obstáculos, pero los superamos para estar aquí”. Trump, por su parte, aseguraba que las conversaciones bilaterales serán “un gran éxito. Es un honor y tendremos una fantástica relación, no tengo dudas”.

Las expresiones, en definitiva, quedaron plasmadas en un acuerdo firmado. “Vamos a ocuparnos de un problema muy grande y muy peligroso para el mundo", manifestó Trump, agregando que se trata de un convenio “muy detallado”. Los compromisos apuntan hacia el desmantelamiento nuclear de Corea del Norte mientras que la potencia del norte suspendería  los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur en la zona. El Presidente estadounidense admitía que dichas maniobras son “tremendamente caras” y “provocativas”. Asi, acotó que con la suscripción de este pacto, su país ofrecería “garantías de seguridad” a la nación asiática. “Bajo las actuales circunstancias, es inapropiado realizar juegos de guerra", indicó, por lo que su término "es algo que apreciará” la contraparte, consignó.

Respecto a la posibilidad de levantar las sanciones económicas impuestas a Pyongyang, precisó que ello ocurrirá “ cuando estemos seguros de que las armas nucleares ya no son efectivas", proceso que  prevé que se iniciará “muy rápido”.

La cita, inédita entre ambos países tras casi 70 años de tensión y quiebre diplomático total a partir de la guerra de Corea en 1950, podría replicarse en lo sucesivo en vista de las invitaciones recíprocas a Washington y a Pyongyang, emplazamiento que ambas autoridades aceptaron.