​Pese a efectos del bloom de algas de Febrero, reestructuración financiera logra elevar clasificación de Invermar

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Invermar

El alza en la clasificación asignada a la solvencia de Invermar responde a la reestructuración financiera y estratégica, luego del cambio de controlador hacia Alimentos Marinos S.A. (Alimar). También considera el buen de desempeño operacional exhibido en los últimos periodos.

En contrapartida, la clasificación refleja la alta exposición a variaciones en las condiciones climáticas y oceanográficas, en conjunto con la sensibilidad a las variaciones en precios internacionales del salmón y de sus principales insumos.

Por su parte, el alza en la clasificación de sus acciones a “1ª Clase Nivel 4” refleja el cambio de clasificación de su solvencia a “BBB-“.

La empresa participa en el ciclo completo de producción del salmón: crianza en agua dulce, engorda en agua salada, procesamiento y comercialización.

Los resultados de Invermar evidencian la alta volatilidad inherente a la industria salmonicultora, sujeta a fuertes fluctuaciones de precios y a una producción variable en función de las condiciones sanitarias, climáticas y oceanográficas.

Durante el 2016, la industria se vio enfrentada a desfavorables condiciones, con importantes mermas en la producción nacional derivadas de eventos climáticos. Dichos acontecimientos no afectaron de manera importante a Invermar, lo que, en conjunto con la favorable evolución en los precios internacionales, redundó en una recuperación de la generación de flujos operativos de la compañía.

A marzo de 2018, obtuvo ingresos consolidados por US$64,8 millones, con una generación de Ebitda ajustado de

US$15,0 millones, lo que representa un incremento de 0,1% y 5,2%, respectivamente, en comparación a igual periodo de 2017. Esto, a causa de un incremento en los volúmenes de producto final, compensado, en parte, por un menor nivel de precios durante ese periodo, en conjunto con una contención en los costos de venta.

A partir de lo anterior, el margen Ebitda ajustado evidenció un aumento desde un 22,0% en marzo de 2017 a 23,2% al primer trimestre de 2018.

En febrero de 2018, se registró un nuevo bloom de algas en la XI Región, con pérdidas estimadas por la compañía en US$5,2 millones.

En tanto, a marzo de 2018, la deuda financiera ajustada disminuyó en un 0,4% respecto de diciembre de 2017, producto del pago de obligaciones bancarias.

El aumento del Ebitda ajustado, en conjunto con una disminución de la deuda financiera ajustada, generó un leve

fortalecimiento en los indicadores crediticios. Así, el ratio de deuda financiera neta ajustada sobre Ebitda ajustado alcanzó 0,3 veces a marzo de 2018, cifra menor a la registrada a diciembre de 2017. A su vez, la cobertura de Ebitda ajustado sobre gastos financieros aumentó hasta las 58,0 veces (50,4 veces a diciembre de 2017).

La compañía cuenta una posición de liquidez “Satisfactoria”, lo que toma en cuenta una caja por US$8,4 millones y una generación de FCNOA por US$44,2 millones (anualizado), en comparación con vencimientos de corto plazo por US$862.000.


PERSPECTIVAS: ESTABLES

ESCENARIO BASE: Considera que se mantenga el respaldo financiero y operacional que hasta ahora ha otorgado su

controlador. Adicionalmente, esperamos que la compañía continúe con las políticas financieras, manteniendo un

adecuado nivel de liquidez e indicadores de cobertura en los rangos actuales.

ESCENARIO DE BAJA: Se podría producir frente a un debilitamiento en la generación de flujos de caja de la compañía

por sobre las estimaciones, así como por la pérdida de respaldo por parte del controlador.

ESCENARIO DE ALZA: Se considera poco probable en el corto plazo.